Brexit

Santander, Telefónica e Iberdrola suman un fondo de comercio de 17.000 millones en Reino Unido

Las compañías han endurecido los análisis ante el riesgo de salida sin acuerdo

Protestas contra el Brexit en el Parlamento británico
Protestas contra el Brexit en el Parlamento británico AFP

La salida abrupta del Reino Unido de la UE (Brexit sin acuerdo) pende como una gran amenaza sobre las empresas con intereses a un lado y otro del canal de la Mancha. Los escenarios de estrés realizados por muchas de ellas revelan su interés por salvar la situación lo mejor posible. Todas ellas confían en llevar a buen puerto sus planes de contingencia en caso de que sea necesario. No obstante, son conscientes de lo mucho que arriesgan por el camino.

Así, tres de las grandes compañías españolas (Santander, Telefónica e Iberdrola) suman 17.000 millones de euros en fondos de comercio por sus operaciones en Gran Bretaña. Ferrovial puso a cero el fondo de comercio de sus filiales británicas con el saneamiento de Amey y Banco Sabadell no tiene fondo de comercio en su filial británica. Las empresas están obligadas a evaluar el posible deterioro de ese fondo de comercio y así lo hacen periódicamente. Por ahora, han endurecido los análisis ante el riesgo del Brexit y confían en no precisar nuevos ajustes salvo que haya un deterioro muy fuerte de la situación económica en el país que afecte de lleno a sus negocios.

Pese al ajuste de 1.500 millones con cargo a resultados realizado esta semana, aún destaca el fondo de comercio de Banco Santander. Al cierre de 2018, la entidad financiera lo tenía valorado en 8.307 millones de euros. Sin embargo, el pasado lunes, comunicó una revisión del fondo de comercio adscrito a Santander UK, con un deterioro de 1.500 millones. Después de tal revisión, el fondo de comercio del grupo en Reino Unido queda en 6.700 millones.

Santander cuenta con 6.700 millones, tras el ajuste de esta semana; Telefónica, con 4.600 millones, e Iberdrola, con otros 5.600

Según el banco, este ajuste se debe principalmente al cambio en las expectativas para Santander UK por un entorno regulatorio complejo, entre otras razones por los distintos efectos negativos de la regulación que obliga a los bancos a separar el negocio de banca minorista del de banca de inversión (ring-fence). “El ajuste también es resultado del incremento en la presión competitiva en el Reino Unido y del impacto de la incertidumbre generada por el Brexit en el crecimiento económico del país”, añade Santander.

A su vez, Telefónica tenía valorado en libros su fondo de comercio en el Reino Unido a final de 2018 en 4.611 millones de euros, frente a los 4.648 millones a la conclusión de 2017.  Telefónica lleva introduciendo los efectos del Brexit en sus informes financieros de los últimos tiempos, en el apartado de riesgos económicos y financieros. En el informe del primer semestre, reitera que el proceso de salida de la UE que supondrá un ajuste económico cualquiera que sea la relación económica entre Reino Unido y el resto de Europa en el futuro.

“Inversión, actividad económica y empleo serían las principales variables afectadas, así como la volatilidad en los mercados financieros, lo que podría limitar o condicionar el acceso a los mercados de capitales”, señala empresa, que añade que la situación podría empeorar dependiendo del resultado final del Brexit, que podría llevar a un aumento de los conflictos regulatorios y legales en materia fiscal, comercial y de empleo.

Actividad local

En el informe anual de 2018, Telefónica señaló que en el plan estratégico se ha incluido una hipótesis de impacto limitado del Brexit (Soft Brexit) en los resultados del negocio. En cualquier caso, el negocio de Telefónica en el Reino Unido es muy local y además mantiene la tendencia de crecimiento. Así, en el primer semestre, su filial O2 elevó sus ingresos un 5,1% orgánico, el mayor avance entre los mayores mercados de Telefónica.

En el caso de Iberdrola, presente en el Reino Unido desde 2007, año en que adquirió ScottishPower, el fondo de comercio de sus distintos negocios en el país es de 5.586 millones de euros, repartidos entre su negocio de generación y comercialización de electricidad y gas (4.257 millones); actividades reguladas (833 millones) y energías renovables (496 millones).
Este fondo de comercio, que inicialmente ascendía a 8.821 millones de euros, se revisó a la baja tras el traspaso en su día del negocio de renovables de la filial de ScottishPower en EE UU a la filial de Iberdrola en el país (Avangrid) y la venta del negocio de generación tradicional, Drax, en escocia.

Iberdrola adoptó el pasado febrero 14 medidas para protegerse del riesgo de un Brexit duro. Entre ellas, figura la monitorización de cambios regulatorios; interrupciones de suministro; coberturas sobre los tipos de cambio y aranceles; contratos y movimiento de empleados. La compañía asegura que mantiene “su compromiso con el Reino Unido” y se muestra convencida de que el país “seguirá apostando por un modelo energético sostenible, competitivo y seguro, con una regulación estable”.
Banco Sabadell, por su parte, no tiene fondo de comercio relacionado con su filial británica TSB. Fuentes del banco señalan que cuando se compró esta entidad, se hizo al valor que tenía en libros.

Ferrovial descarta nuevos deterioros por Amey o Heathrow

  • Expectante. Ferrovial está tomando medidas para blindarse ante el Brexit desde el mismo momento en que se conoció el resultado del referéndum, pero a día de hoy no piensa en un fondo de comercio a la baja por su exposición al mercado británico, aseguran fuentes de la compañía. El aeropuerto londinense de Heathrow dotó provisiones que posteriormente está revirtiendo de forma parcial. Su operadora, de la que Ferrovial tiene un 25%, no ha deteriorado el fondo de comercio a la vista de que el tráfico y los ingresos han continuado subiendo. La filial de servicios Amey, en venta y desconsolidada, ha llevado a cabo un duro saneamiento, pero por problemas con grandes clientes.
  • Dividendos asegurados. Una de las primeras medidas del grupo de infraestructuras fue trasladar a Ámsterdam, desde Oxford, la cabecera de las sociedades internacionales con el objetivo de que se mantuvieran bajo el paraguas de la UE. Ferrovial también ha contratado coberturas para soportar el equivalente a tres años de dividendos aportados por los activos en el Reino Unido.
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