EE UU, una asignatura pendiente de España

Pese a nuestras inversiones en el país, solo el 0,65% de lo que importan es español

Donald Trump.
Donald Trump.

Los clientes de Zara en EEUU sabrán cuál es su país de origen? Con casi 90 tiendas es probable que muchos crean que es italiana o francesa, pocos sabrán que es española. ¿Cuántos creen en ese país que Italia es el líder en producción de aceite de oliva? ¿Y cuántos saben que, si no fuera por lo que le vende España, sería deficitaria y no podría exportar ni una gota?

No digamos si preguntamos el ranking de los fabricantes europeos de automóviles. Probablemente ni se les ocurriría incluir en la lista a España, que es el segundo productor, detrás de Alemania y delante de Francia y el segundo en industria de componentes.

¿Y quién nos creería que España cuenta con la red de ferrocarriles de alta velocidad más larga de Europa, la segunda del mundo y que los fabrica con una patente propia, Talgo? ¿O que según datos de Public Works Financing, revista de referencia del sector, de las empresas Top10 en gestión de infraestructuras de transporte, hay cuatro empresas españolas y la número uno, es ACS? Otra de ellas, Ferrovial, gestiona a través de su filial, Cintra, una cartera de contratos de infraestructuras en EE UU de más de 10.000 millones de dólares, incluyendo concesiones de autopistas en múltiples estados.

Nos guste o no, el país con el mercado interno más importante, y que aporta la mayor credibilidad al triunfar en él, es EE UU. Es el mercado más apetecible para cualquier empresa, de cualquier parte y de casi cualquier sector de actividad. Es allí donde está concentrado el poder de compra más alto y, por tanto, es allí donde, si se consigue un pequeño porcentaje de cuota, las cifras de negocio, en valor absoluto, se disparan. Por eso es allí donde conviene probar suerte.

Es curioso, analizando estadísticas, ver que España ha sido, en el siglo XXI, uno de los 10 países del mundo que más ha invertido en EE UU. El idioma castellano (español) crece de forma vertiginosa, ya lo hablan 52 millones, seis más que en la propia España. Unas 700 empresas españolas, que dan trabajo a más de 70.000 ciudadanos americanos, están implantadas de forma permanente consolidando día a día su actividad. Viven allí, expatriados con empresas españolas o como directivos de empresas americanas, más de 80.000 ejecutivos que hablan español; 200.000 jóvenes hispanos sirven al ejército de ese país, 42.000 médicos, 32.000 abogados.

Siendo esto así, ¿cómo es posible que en la lista de suministradores estemos cerca de la posición 40 del ranking? Solo les vendemos el 0,65% de lo que importan. Italia tiene una cuota de mercado casi cuatro veces mayor y no está en la lista de los mayores inversores.

¿Por qué España no es conocida ni valorada, como debería? Por eso es imprescindible elaborar y poner en marcha un plan adecuado a las circunstancias. Hay que estudiar con cuidado e identificar aquellos sectores en los que tenemos potencial de negocio y capacidad competitiva, sacando ventaja de la debilitada imagen de nuestros competidores más directos. Muchas cosas se podrán hacer si aparecen entusiastas que se ocupen.

El Icex, y sus Ofcome, y las cámaras de comercio cumplen bien su función. Pero la internacionalización de los países es una responsabilidad de Estado, no solo de Gobierno, y en la palabra Estado estamos incluidos también todos y cada uno de sus ciudadanos.

En el verano de 2014, y como iniciativa privada independiente, de un grupo de empresarios, ejecutivos, emprendedores y académicos españoles afincados en EEUU, nace USEC. Es una organización aún poco conocida en España, sin ánimo de lucro, fundada inicialmente en Washington DC. Está dirigida por un consejo de dirección cuyos miembros, además de en Washington DC., residen en San Francisco, Chicago, Nueva York, Miami y San Antonio.

Agrupa a casi 200 líderes de los sectores privado y público, la mayoría de nacionalidad española que se han establecido y trabajan como residentes indefinidos en EE UU. Es decir, tienen el know-how de hacer negocios en ese país como cualquier americano, ya que obligatoriamente deben adaptarse a absolutamente todas las reglas del juego igual que los locales. El objetivo de USEC es promover de forma efectiva y pragmática las metas profesionales de sus miembros y anima proactivamente la mejora e incremento de relaciones a nivel de directivos y empresas para el desarrollo de negocios entre España y Estados Unidos.

El valor diferencial de esta institución reside en promover la colaboración entre miembros de una comunidad que comparten una identidad cultural de origen que se enfrentan a retos similares en un medio distinto y distante. La organización incluye a personas de perfiles muy variados y en todos los sectores. Altos ejecutivos de empresas estadounidenses, directores de filiales creadas por empresas españolas, emprendedores españoles arrancando negocios para hacer realidad su sueño americano, españoles en organizaciones multilaterales con un interés en aspectos de negocio, y, en general, personas de cualquier nacionalidad que asumen papeles de liderazgo en actividades entre España y EEUU.

Se trata pues, de una herramienta eficaz y novedosa, muy útil para todos aquellos que quieran abrir mercado en el país con más oportunidades y potencial de negocio al que no le hemos sabido sacar el jugo todavía. USEC puede ayudar mucho a que España apruebe esta asignatura pendiente…

Raúl Peralba Fortuny es Presidente de Positioning Systems. Autor de ‘El posicionamiento de la Marca España’ (Editorial Pirámide-2010)

 

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