Política monetaria

La Fed baja tipos y advierte que si la economía se enfría los bajará más

La Reserva Federal de Estados Unidos recorta el precio del dinero en 25 puntos básicos, hasta el 1,75%-2%

Trump asegura, vía Twitter, que Powell "no tiene agallas, no tiene sensibilidad ni visión"

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La Reserva Federal de Estados Unidos siguió el camino iniciado a finales de julio y rebajó los tipos un 25 puntos básicos hasta situarlos en la horquilla del 1,75%-2% por el lento crecimiento de la economía global y la elevada incertidumbre que afectan a la inversión empresarial. Se trata del segundo recorte consecutivo en el precio del dinero en lo que va de año, algo que no sucedía desde 2008, coincidiendo con la crisis financiera.

La falta de unanimidad dentro del Comité Abierto de la Fed, algo que ya se dejó sentir en reuniones anteriores, volvió a marcar la cita de este mes. La decisión de reducir las tasas contó con el visto bueno siete de sus miembros y el voto en contra de tres. James Bullard, el presidente de la Fed de San Luis, reclamó ir un paso más allá y pidió un recorte de hasta 50 puntos básicos, mientras los responsables de la Fed de Kansas y Boston votaron por mantener sin cambios el precio del dinero, tal y como hicieron en julio.

La respuesta del presidente de EE UU a la decisión de la Fed no se hizo esperar y, a través de su cuenta de Twitter, Donald Trump acusó a Jerome Powell de no saber hacer frente a la actual situación económica y de no tener “agallas” ni “visión”.

La Fed dejó la puerta abierta a continuar bajando tipos, una idea que fue refrenda posteriormente por el presidente Jerome Powell. Este aseguró que “si la economía baja, entonces será apropiada una secuencia más extensa de recortes de los tipos”. Con todo, esta tarea no será sencilla. La falta de consenso dentro de la institución también se dejó sentir en las proyecciones que realiza el Comité de Mercado Abierto de la Fed de los tipos de interés para los próximos meses. Solo siete funcionarios abogan por un recorte adicional este año, frente a los cinco que no esperan cambios y otros tantos que apuestan por retomar la senda de los recortes. Para 2020 sube a ocho el número de miembros que ve un recorte adicional, frente a siete que mantienen su idea de elevar las tasas. En todo caso, Powell descartó recurrir a tipos de interés negativos en un futuro.

Como ya ocurriera una semana antes con el BCE, la reunión de este mes sirvió para actualizar las proyecciones macroeconómicas. La Fed ha elevado una décima su previsión de crecimiento para este año de EE UU, hasta el 2,2% y la mantiene sin cambios para 2020 (el PIB aumentaría un 2%), bajando al 1,9% en 2021. Las proyecciones de desempleo para este ejercicio se sitúan en el 3,7% frente al 3,6% anterior, y permanecen sin cambios para 2020 (3,7%) y 2021 (3,8%).

Mientras EE UU continua mostrando la fortaleza del mercado laboral, la inflación sigue siendo el talón de Aquiles de la economía del país, una característica que comparte con el resto de países desarrollados. Las estimaciones de la Fed se mantienen sin cambios en 1,5% para 2019; 1,9% en 2020 y no sería hasta 2021 cuando la primera economía del mundo logre alcanzar el ansiado objetivo del 2%.

Más allá de la reunión la atención estuvo en la intervención de la Fed en el mercado. El organismo inyectó 128.000 millones de dólares (unos 115.700 millones de euros) en el mercado de repos. A la subasta del lunes (53.000 millones de dólares) se sumó hoy otra por importe de 75.000 millones.

Estas operaciones, que en el pasado fueron habituales, son las primeras que se realizan desde 2008. La sobresuscripción puso de manifiesto que existe más demanda de dinero que oferta lo que tradujo en un incremento de las tasas del mercado monetario del lunes, superando el tipo oficial del 2,25%, un síntoma según los expertos de que los bancos carecen de efectivo.

Caídas en Wall Street

Las discrepancias que existen en el seno de la Fed impiden vislumbrar cuándo se producirá la siguiente rebaja de los tipos, llegando a poner en duda un recorte adicional antes de fin de año. Esto fue suficiente para que los inversores se decantaran por las ventas. Al cierre de esta edición, el Dow Jones cedía un 0,5%, caídas que se ampliaban al 0,8% en el caso del S&P 500, un 0,7%, que rondaban el 1% en el Nasdaq. Los expertos señalaban antes de conocerse la noticia, que el principal riesgo era que la Fed defraudara en sus intenciones futuras.

La rentabilidad del bono estadounidense a diez años llegó a caer al 1,74%, una rebaja que se moderó a medida que aumentaban las dudas sobre el futuro de la política monetaria. El bono con vencimiento en 2029 concluyó en el 1,78%, frente al 1,8% anterior.

La decisión de la Fed se conoció con los mercados europeos ya cerrados. En una jornada en la que las utilities y el sector inmobiliario reinaron en Europa, el Ibex 35 sumó un 0,31%. Fue junto al Mib italiano (0,67%) uno de los índices más alcistas.

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