Las gestoras de fondos rehacen el sector con el seguro de actor principal

Su proceso de concentración, de carácter inicialmente defensivo, abre nuevas puertas tanto al negocio como a los inversores

El estrechamiento de los márgenes es una de las cosas que ponen más nerviosos a los directivos de las empresas de servicios financieros. En un escenario de tipos ultrabajos para largo plazo como el actual, y una legislación, la Mifid 2, que también aprieta los márgenes está claro que las compañías deben tomar más pronto que tarde decisiones que les aseguren la sostenibilidad en el futuro. Eso es lo que están afrontando las sociedades dedicadas a la gestión de activos. Y se han centrado en ello con tal empeño que ya se puede hablar de oleada de fusiones en el sector. En los últimos dos años se ha producido una decena operaciones de compra de gestoras y firmas de banca privada y todo indica que este proceso de concentración, de carácter inicialmente defensivo pero que también abre nuevas puertas tanto al negocio como a los inversores, va para largo.

Los brókeres llevan trimestres con caídas de ingresos a causa de la normativa Mifid 2. Esta exige mayor rigor y transparencia al contratar con intermediarios y también pagar por los análisis de mercados y de empresas. El resultado es que se han revisado o cancelado muchos contratos y que el negocio se concentra en los más grandes. En gestión de activos, es decir, de fondos de inversión, planes de pensiones, de sicavs, etcétera, la principal razón del estrechamiento de márgenes está en los tipos cero. Las rentabilidades de la renta fija, en mínimos o directamente por debajo de cero, obligan a las gestoras a rebajar las comisiones a los abundantes fondos conservadores, tan característicos del inversor español. Todo ello ha creado el caldo de cultivo idóneo para el desarrollo de esas operaciones corporativas en busca de mayor tamaño.

Un buen número de las compraventas tiene como protagonistas a las propias compañías gestoras, pero lo más interesante del nuevo marco en el que ha desembocado el sector viene de la mano de otro aspecto a tener muy en cuenta: las aseguradoras. Estas están mostrando una gran pujanza en todo este proceso. El del seguro es con diferencia el sector más activo a la hora de tomar participaciones en gestoras y firmas de banca privada. Gigantes como Mapfre o Mutua ya han dado pasos consistentes en este sentido, mediante tomas de participaciones en gestoras, a menudo en varias fases. Y no son los únicos. Las compañías de seguros tienen experiencia contrastada en la gestión de activos y ahora están emprendiendo un camino natural y necesario en busca de nuevas fuentes de ingresos. Tan interesante como esto es que un sector, a menudo tachado de tradicional, se incorpore a una nueva dinámica inversora y de diversificación que desarrolle todo su enorme potencial.

 

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