Comunicación

Los accionistas minoritarios de Mediaset España ponen en jaque la fusión con la matriz

Dueños de 57,74 millones de títulos votaron en contra en la junta. La empresa pagará solo hasta 180 millones a los accionistas díscolos

Los accionistas minoritarios de Mediaset España ponen en jaque la fusión con la matriz

Los accionistas de Mediaset España podrán dificultar enormemente la fusión con su matriz italiana. Pese a que en la junta de accionistas del pasado 4 de septiembre hizo valer su mayoría en el capital para dar luz verde a la operación, lo cierto es que tuvo más rechazo del esperado. Y es ese rechazo, junto al que cosechó en la cumbre de accionistas en Italia, el que puede dar al traste con la operación.

Ya desde el principio Mediaset había previsto una puerta de salida para los accionistas, tanto de la empresa española como la italiana, que no viesen con buenos ojos la integración de ambas sociedades en la holandesa MFE. Ofrece 6,5444 euros en dinero contante y sonante por cada título de la filial española y 2,77 euros por acción de la matriz italiana.

No obstante, esta salida tiene ciertos límites. Por un lado, solo podrán apretar el botón de las ventas aquellos accionistas que previamente hayan rechazado la fusión en las juntas. Además, Mediaset ha dejado claro que no está dispuesta a gastarse más de 180 millones en pagar a los accionistas díscolos que así lo reclamen. Pero la factura puede ser mucho más alta. Y una factura muy abultada puede dar al traste la operación.

Solo en la junta de Mediaset España, inversores con 57.747.879 títulos votaron contra la fusión. Son solo estos los que podrán exigir el dinero en efectivo. Si lo hacen todos ellos, Mediaset tendrá que gastarse 377,92 millones, más del doble de lo previsto.

Todo ello a expensas de conocer el próximo movimiento de Vivendi, con la que el grupo italiano de medios de comunicación mantiene una guerra sin cuartel que incluso ha llegado a los juzgados. Mientras se dirime si la justicia italiana permite a la teleco francesa oponerse a la operación con el 19,2% que controla desde la sociedad Simon Fiduciaria, Vivendi deshoja la margarita sobre si pedirá el dinero en efectivo o se quedará como accionista del futuro holding holandés.

En caso de que decida abandonar Mediaset, deberá recibir 942 millones por el 28,8% que retiene en la empresa italiana. La factura engordará en 117 millones si el resto de accionistas minoritarios de Mediaset Italia que votaron no en la junta reclaman también el dinero. En total, la empresa deberá abonar 1.436 millones en caso de que todos los accionistas que se posicionaron en contra en España y en Italia ejerzan su derecho de separación. Y 494 millones aun si Vivendi decide quedarse.

No obstante, los Berlusconi aun retienen varios ases bajo la manga para salvar su operación estrella en el último minuto. Uno de ellos es encontrar un inversor externo que compre a los accionistas que se quieran ir sus acciones. Otro, que convenzan a alguno de sus actuales accionistas para que se hagan con estos títulos. Y, finalmente, renunciar al tope de los 180 millones de euros y rascarse el bolsillo para pagar lo acordado a todo aquel que quiera irse.

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