Porcelanosa redujo un 52% su beneficio hasta su nivel más bajo en cinco años

La compañía cerámica ganó 15,3 millones durante 2018

Un punto de venta de Porcelanosa en Madrid
Un punto de venta de Porcelanosa en Madrid

Porcelanosa, la firma cerámica radicada en Villareal (Castellón), vio reducido su beneficio un 52% hasta los 15,3 millones, el nivel más bajo registrado en los últimos cinco años.

Así se extrae de las cuentas anuales de Sorman SA, la sociedad propietaria del 55,54% de las acciones de Porcelanosa, y detrás de la cual está la familia Soriano. El 44,46% restante está en manos de la familia Colonqués. Ambas se reparten los principales cargos de Porcelanosa: María José Serrano es su consejera delegada y Manuel Colonqués es su presidente.

En la memoria financiera de Sorman, recién depositada en el Registro Mercantil, se detalla un resultado del ejercicio para Porcelanosa SA de 6,8 millones. Sin embargo, esa cifra está encuadrada en el apartado “socios externos”, es decir, representa el beneficio que le corresponde al 44,46% que está en manos de los Colonqués. Calculado para el 100% de la compañía, el resultado neto que se obtiene es el de 15,3 millones, menos de la mitad de los 32,4 millones que ganó en 2018. A inicios de ese ejercicio, la empresa anunció el mayor plan de inversiones de su historia, con una dotación de 80 millones para todo el grupo durante el año pasado, que explicaría en parte la merma de su beneficio.

Porcelanosa SA es la cabecera de lo que se conoce como Porcelanosa Grupo, formado por ocho empresas industriales y decenas de filiales comerciales. Este, sin embargo, no formula cuentas consolidadas.
A pesar de ello, en enero de este año Maria José Soriano cifró en 806 millones de euros los ingresos del grupo en 2018. De esa parte, alrededor de 175 millones corresponden a Porcelanosa SA, facturación que registró en 2016 y 2017. La sociedad aún no ha registrado sus cuentas de 2018.

En las de Sorman, el primer accionista refleja una cifra de negocios de 212,6 millones, un 2% menos que en 2017, de la que el 98% corresponde a las sociedades de Porcelanosa en las que tiene participación: la cabecera y otras tres filiales. Entre ellas sumarían, según la explicación de Sorman, alrededor de 208 millones en ventas en 2018.

En su informe no financiera, esta sociedad explica que el comportamiento del sector cerámico español en 2018 fue “favorable, con un crecimiento de las ventas del 2% sobre 2017 y con el mantenimiento de la producción”.

También detalla que Porcelanosa SA cerró el ejercicio con una plantilla que supera los 800 empleados, 600.000 metros cuadrados de instalaciones y 1.000 puntos de venta. Además, “sus exportaciones representan un 80% de la cifra de negocios y se reparten entre los cinco continentes”, explica la memoria de Sorman.

La familia Soriano, sin embargo, también vio mermadas sus ganancias. El beneficio en 2018 de Sorman, que también cuenta con negocios inmobiliarios, fue de 37,1 millones, un 40% menos que en 2017 y el menor en cuatro años. Su patrimonio neto creció hasta los 894 millones.

Incertidumbre ante la guerra comercial

Exportaciones. Como explica Sorman, propietario del 55% de Porcelanosa, en su memoria financiera, las exportaciones de la empresa cerámica “representan un 80% de la cifra de negocios y se reparten entre los cinco continentes”. Por ello, explica que el sector cerámico “se enfrenta a importantes retos como son, las tensiones geopolíticas marcadas por el Brexit, la situación en Oriente Próximo, la inestabilidad en los mercados motivada por las medidas proteccionistas de EEUU y, en general, la expectativa de ralentización de la economía”. Aún así, la previsión que trazaba para 2019 era de “crecimiento sostenido”.

Normas
Entra en El País para participar