Desaprendiendo para empezar otra vez desde cero

Las empresas llevamos años creando y aprendiendo, pero ahora eso ya no es suficiente

El mundo está cambiando y, con él, nuestros roles en sociedad. Propulsada por la transformación tecnológica y social, esta evolución está ocurriendo a un ritmo exponencial que nos obliga, como empresas, a buscar nuevos modelos, con el riesgo, si no, de caer en la obsolescencia. Nos encontramos en una nueva era, en la que innovar es sinónimo de sobrevivir.

La tecnología ha traído consigo cambios en terrenos como la eficiencia, las estructuras empresariales o la comunicación, entre otros. Estos cambios han modificado drásticamente el contexto en el que respiran y actúan los consumidores, quienes han adoptado un rol protagonista en el mercado, buscando una mayor plenitud a través de su libertad: son independientes, están bien informados y no tienen miedo a arriesgarse con nuevos productos o marcas, especialmente si comparten sus valores y su filosofía.

El nuevo consumidor deconstruye la marca y se fija en lo que la sustenta. Este nuevo e intricado paradigma presenta un reto urgente para las empresas: debemos saber dar respuesta a esta realidad, priorizando ante todo el crear valor para las personas. Este escenario nos brinda una oportunidad única para dinamizar nuestros modelos de negocio, haciendo un ejercicio de introspección para de­saprender y construirnos desde cero. Solo así lograremos una transformación real, con la que podremos integrarnos y competir en un escenario tan complejo como estimulante.

¿Por qué desaprender? Las empresas llevamos años creando y aprendiendo, pero actualmente no es suficiente. Para sobrevivir y para aportar a la revolución actual debemos saber aprovechar nuestros aprendizajes mientras evolucionamos de forma inteligente hacia un modelo diferente. Identificaremos y mantendremos nuestra esencia mientras nos desprendemos de lo adyacente, para ganar amplitud de miras y capacidad de innovación.

Debemos abogar por un modelo de innovación distinto, en el cual nosotros seamos la transformación. Es vital partir de un enfoque holístico que se extienda más allá de nosotros mismos para abarcar el mercado y a los agentes que nos rodean. Con un análisis de datos realmente eficaz y una mayor descentralización en la toma de decisiones, podremos empoderar y alinear a toda la organización. De este modo no solo adoptaremos el ritmo de los cambios actuales, sino que podremos anticiparnos a los mismos, aportando una propuesta de valor real.

Solo así lograremos conectar con lo que verdaderamente quiere, siente y necesita el consumidor actual. Un modelo de innovación interno pero independiente, abierto a colaborar y a aprender de nuestros aliados disruptivos y, ante todo, de las personas que conforman el mundo en el que vivimos.

Manuel Zaera es ‘Chief innovation officer’ de Nationale-Nederlanden

Normas