Aernnova redujo un 82% su dividendo tras la salida del fondo buitre Springwater

La compañía recortó su deuda bancaria en unos 90 millones. El grupo aprobó

el año pasado una retribución de 25 millones

Aernnova dividendo

La salida de Aernnova, el año pasado, del fondo de capital riesgo Sprinwater, pilotado por el alemán Martin Gruschka ha tenido un efecto colateral en la retribución a los socios del spin-off de Gamesa dedicado al diseño y a la fabricación de aeroestructuras. Spring­water, que ha tenido varios problemas en empresas españolas que han solicitado el concurso de acreedores, vendió en enero de 2018 su 47% valorando el 100% de la compañía con sede en Álava y presidida Iñaki López Gandásegui en algo menos de 1.000 millones de euros. Pero antes, tanto el fondo como los directivos, entonces con un 52%, se repartieron un superdividendo de 140,5 millones de euros.

El pasado ejercicio, la retribución quedó reducida a tan solo 25 millones de euros. Cierto es que, para el megapago de 2017, Aernnova recurrió a un crédito firmado el 9 de mayo de 2017 con nueve entidades financieras: Abanca, con el 11,84%, Banca March (también el 11,84%), BBVA (19,59%), Santander (igualmente, el 19,54%), Bankia y CaixaBank (cada una con el 14%), Deutsche Bank (2,61%) Caja Rural de Navarra (2,61%) y Kutxabank (3,27%). A cierre del ejercicio, el saldo de este crédito sindicado sumaba 84,1 millones. La empresa revela que su pasivo con entidades de crédito ha disminuido de forma considerable, al pasar de 284 millones a cierre de 2017 a los 198 millones, lo que implica amortizaciones por cerca de 90 millones de euros.

En su estructura de pasivo, Aernnova cuenta también con otro crédito sindicado concedido en mayo de 2016 por una multitud de entidades financieras. Los vencimientos de su deuda con entidades de crédito se reparten entre 2020 (91,3 millones de euros), 2021 (60,8) y 2022 (45,8 millones).

Los nuevos socios, que han visto fuertemente disminuida su retribución, son el consorcio coordinado por el fondo de capital riesgo estadounidense TowerBrook, en el que están presentes también el vehículo de inversión presidido por Juan Abelló, y el fondo británico Peninsula que cuenta con consejeros de renombre como Borja Prado, expresidente de Endesa, y Javier de la Rica, ex número dos de Mediobanca en España. El equipo directivo, que controlaba más de la mitad del capital, cuenta ahora con el 24,2% del capital.

La facturación de Aern­nova cayó ligeramente el año pasado hasta los 683,2 millones de euros, desde los 687,9 millones de euros. La última línea de su cuenta de resultados, eso sí, sufrió por la decisión de Airbus de cancelar en 2021 la producción del avión A380. Aernnova suministra la estructura metálica del fuselaje trasero desde su fábrica en Berantevilla (Álava), con una plantilla de 450 personas. Así, el grupo vasco redujo su beneficio neto un 26%, hasta los 47,5 millones en 2018 por las provisiones tras el anuncio del consorcio europeo de adelantar el final industrial de la aeronave más grande del mundo.

Con todo, para este ejercicio, Aernnova es optimista, "como consecuencia del incremento de las entregas de los nuevos programas, como el A-350, el Boeing 787 y el A-220, entre otros". "Las actividades de ingeniería y automoción también aportarán al grupo un volumen de negocio [en 2019] superior al de 2018", añade.

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