El Corte Inglés de la estabilidad encara el futuro con más músculo

Se debe concentrar en el negocio y no descartar un futuro con presencia en los mercados bursátiles

De todos los sectores que trabajan cara al público, el de la distribución es probablemente el que mayores cambios ha experimentado en los últimos veinte años. De la venta física en mostrador y el pago en efectivo a la digitalización total de la actividad y la venta online, la imprescindible transformación ha sido acometida con mayor o menor fortuna y agilidad por los grandes del sector en todo el mundo. En esa labor de innovación está El Corte Inglés, líder europeo de grandes almacenes y paradigma español de una manera de hacer negocios, que tiene en la superación del desafío digital, la venta online y la adecuación a las necesidades del consumo, además de la creación de nuevos negocios, sus principales objetivos. En su favor cuenta el pleno convencimiento estratégico de sus responsables y la certeza de que para este empeño es bueno aliarse con terceros, como el caso del acuerdo con el gigante chino Alibaba. En paralelo, la transformación, modernización y dinamización de las tiendas físicas es un proceso acometido con empeño por el grupo que deberá dar su fruto, como la reorganización de las estructuras de funcionamiento.

Esa profunda transformación en la que está inmersa la compañía, y que hoy se debe entender como algo permanente en las empresas, cuenta por fin con un escenario de tranquilidad societaria que no ha sido la tónica en los últimos años. La confirmación unánime ayer por la junta de accionistas como presidenta de Marta Álvarez, la primera mujer en el cargo, debe significar el punto final de un costoso e improductivo proceso de conflictos familiares internos en ningún modo beneficioso para la empresa. Paralelamente a la figura de la presidenta, la cadena ha dado un muy positivo salto en buen gobierno e igualdad que tiene su manifestación más gráfica en el objetivo de acabar con la brecha salarial –tras reconocerla y cuantificarla–, igual que en el plan, ya ejecutándose, para garantizar que al menos el 50% de los nuevos cargos directivos sean mujeres.

Los importantes pasos en la refinanciación de la deuda, la puesta en venta de activos inmobiliarios que pesan en el balance y no aportan negocio, la desinversión en ciertas actividades y la optimización de las más próximas al core business dibujan un escenario de más músculo y menos grasa reconocido ya por las agencias de calificación. En este entorno de estabilidad societaria, profesionalización de la gestión, digitalización y apuesta por la venta online, El Corte Inglés se debe concentrar en el negocio, y caminar hacia la siempre pendiente internacionalización, el desarrollo en toda su amplitud del turismo de compras y no descartar, en su momento, un futuro con presencia en los mercados bursátiles que dé al grupo todo el valor que atesora.

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