Microfusa, proveedor y escuela de disc-jockeys

Por sus centros de estudios han pasado desde el ganador de un Grammy hasta cantantes pop y deportistas famosos

Microfusa
Miguel Vizcaíno, DJ de referencia y profesor de Microfusa.

Hoy, cualquiera puede hacer una maqueta musical desde el ordenador de su casa. Y cualquiera puede venderla directamente, si se lo propone. La irrupción de las nuevas tecnologías ha hecho de la producción musical un sector mucho más democrático y ha cambiado las reglas del juego.

Tres décadas antes, toda grabación debía hacerse en un estudio, todo disc-jockey (DJ) era solo un pinchadiscos y toda música creada por una computado­ra era una excentricidad.

“Cuando empezamos, en 1987, la tecnología aún no se había desarrollado en el sector”, explica Ignasi Benavent, consejero delegado y fundador del grupo Microfusa, referente en producción musical en España. “Nacimos como una escuela para técnicos de sonido en Barcelona”, cuenta.

En 1991, Benavent decidió ampliar su área de influencia y abrir una tienda de venta de tecnología musical y sonido profesional. Al año siguiente lo volvería a hacer, esta vez inaugurando lo que se convertiría en su principal negocio: la distribución de equipos informáticos, de audio e iluminación.

Tenemos que seguir creciendo. En este mercado, si no tienes un tamaño considerable, desapareces

Ignasi Benavent, CEO y fundador del Grupo Microfusa

Microfusa es un grupo empresarial con más de 30 años de trayectoria dividido en tres negocios diferenciados: Microfusa Formació (en el apartado de formación), Microfusa Comercial (en el de ventas) y Audio Video Zentralmedia (en el de distribución).

La historia de la empresa ha estado marcada por los mismos hitos que han transformado el panorama internacional en las últimas décadas. “A mediados de los noventa llega el boom de la producción musical. Se empieza a comercializar con una serie de equipos informáticos que permitieron la composición de temas desde casa”, relata el CEO.

A partir de 2000, la llegada de internet facilitó la de las grandes plataformas de venta online. “Eso supuso una revolución en el sector”, resalta Benavent. Los pequeños players se vieron forzados a crecer o a establecer alianzas para poder competir con gigantes como Amazon o Thomann. La industria había cambiado para siempre.

Microfusa dispone de dos tiendas establecidas en Barcelona y Madrid, además de la venta online.
Microfusa dispone de dos tiendas establecidas en Barcelona y Madrid, además de la venta online.

Una compañía tricéfala

En 2018, el grupo Microfusa facturó 15 millones de euros y sus previsiones para 2019 pasan por cerrar el ejercicio con una facturación de 16 millones en sus tres áreas de negocio. La de distribución, destaca el fundador, representa el 60% de los beneficios, quedando el 40% restante dividido de forma equitativa entre las áreas de formación y ventas.

Distintos softwares, interfaces de audio, monitores, teclados, micrófonos, mesas de mezclas, instrumentos, cámaras y micrófonos de vídeo o aparatos de iluminación. El catálogo de productos de las tiendas físicas y online de Microfusa es inabarcable.

“Los inicios no fueron fáciles”, recuerda Benavent. “Fuimos de los primeros en España en inau­gurar la tienda online, en 1997. En aquel momento nadie compraba por internet, pero aun así, nos ayudó a posicionarnos en el momento en que despegó”, destaca.

A partir de 2003, los usuarios y las ventas web crecieron como la espuma y Microfusa se situó como referente nacional. “De las tres tiendas que tenemos, la online es la que más factura”, añade.

La cifra

Ignasi Benavent
Ignasi Benavent, CEO y fundador de Microfusa.

30% es la tasa de crecimiento anual registrada por la compañía. Microfusa, líder en el sector nacional, debe competir con las grandes plataformas de venta online como Amazon o Thomann. Por ello, según el CEO, Ignasi Benavent, el futuro del grupo pasa por seguir creciendo para mantener su posición y por plantearse fusiones con otras compañías europeas. “Es la consecuencia de que el mercado se concentre”, afirma.

En la actualidad, en las áreas de venta y distribución, Microfusa tiene que hacer frente a grandes plataformas de venta online como Amazon o Thomann que han modificado el comercio web, la logística, la distribución y el precio final del producto.

“Tenemos que continuar creciendo en todas las áreas para afianzar nuestra posición”, declara Benavent, en alusión a los planes para la compañía. “El mercado es cada día más exigente y si no tienes un tamaño considerable, desapareces”, advierte.

El negocio de Microfusa está creciendo a un ritmo del 30% anual, avanza su CEO. “En el futuro tendrán que reestructurarse, fusionarse con otras empresas o formar parte de algún grupo en el ámbito europeo”, reconoce.

En el nacional compiten con marcas como Madrid HiFi, DJMania o Alfasoni y sus principales compradores proceden de España y Portugal.

Estructura empresarial

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Cabina del estudio de grabación. Microfusa

Ignasi Benavent es, además de fundador y consejero delegado, el socio mayoritario de la compañía. Ostenta el 70% de las acciones. El 30% restante se lo reparten sus ejecutivos David Vives, gerente del grupo; Jordi Guber, responsable de nuevo negocio y Marià Sol, director financiero.

Microfusa tiene tres directores de área: Eduard Gramunt en formación, Julián Oltra en distribución y Carles Peñalver en ventas. Son responsables de 50 trabajadores repartidos en sus dos tiendas y de dos escuelas de Barcelona y Madrid y de su sistema de comercialización y reparto de equipos.

Lo que empezó como una escuela para técnicos de sonido es hoy el centro de estudios de tecnología musical líder en España. “Impartimos cursos de DJ, para aprender a pinchar, monitorizar la maquinaria y crear un show”.

Sin embargo, señala Benavent, el de mayor relevancia es el de producción musical. Este programa tiene dos años de duración y un precio de 6.000 euros por año. Los alumnos pueden obtener la titulación universitaria completando su formación en la Universidad Solent de Southampton, en el Reino Unido.

Notas musicales

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El boom de la producción musical llegó en los noventa.

Facturación. El grupo Microfusa facturó el año pasado 15 millones de euros y prevé alcanzar al cierre de este ejercicio los 16 millones.

Escuelas. Dispone de dos centros de estudios en Madrid y Barcelona con unas instalaciones que suman 1.400 m2 y que incluyen 13 centros de grabación, numerosas aulas y cabinas. Más de 5.000 alumnos han pasado por la escuela Microfusa.

Tiendas. Gestiona comercios físicos y online desde 1991, cuando se inauguró el primer establecimiento en Barcelona. Hoy cuenta con dos negocios, uno en Madrid y otro en la capital catalana, desde donde surten de equipos tecnológicos a una amplia comunidad de músicos, disc-jockeys, productores y demás profesionales del mundo audiovisual.

Proyectos. Audio Video Zentralmedia se ocupa de la distribución de equipos audiovisuales de diferente índole, desde sistemas de producción personal hasta grandes instalaciones para estadios o discotecas. El diseño de la megafonía en el Palau d’Esports Catalunya para los Juegos del Mediterráneo de Tarragona en 2018, o el sistema electroacústico para el Marina Beach Club, en la playa de la Malvarrosa en Valencia, han sido algunos de sus proyectos más destacados.

Empleados. El grupo Microfusa cuenta con una plantilla de más de 50 trabajadores y dispone, además, de colaboradores en las tres empresas que lo conforman.

Treinta años formando a premios Grammy

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Por sus escuelas han pasado más de 5.000 alumnos.

Javier Martínez Mansilla

“Tenemos un acuerdo de confidencialidad”, responde Eduard Gramunt, director de los centros de formación, al preguntarle por los famosos que han pasado por las aulas de Microfusa.

Hablamos de personas que hoy tienen un Grammy en sus vitrinas, personalidades del mundo del deporte o cantantes que prefieren seguir en el anonimato. Gramunt cuenta que hay muchos artistas de renombre que “se están poniendo al día en producción musical”.

El director también destaca la fuerte inversión que están llevando a cabo para renovar su metodología. El objetivo es mezclar el contenido teórico con el práctico y la gestión de proyectos, trabajar con grupos reducidos en las clases y con profesores de renombre en España.

Además de la escuela original de Barcelona (ronda del Guinardó, 65), han abierto en junio una nueva sede en Madrid (paseo Doctor Vallejo-Nájera, 59).

Aquí se podrán cursar los reconocidos diplomas de dos años de duración, en producción musical y en técnico de sonido, que se pueden extender a un tercer año para conseguir la titulación universitaria en Reino Unido. También se imparten cursos de un año especializados en DJ, música electrónica o tecnología de audio.

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