La banca española apuesta por limitar la retirada de efectivo en ventanilla

El grueso de entidades potencian el uso de cajeros automáticos

Los grandes bancos recortan 5.721 empleos

dinero efectivo

Ya sea a través del refuerzo de sus cajeros automáticos o de la apertura de oficinas de nuevo modelo, la banca española mira cada vez más hacia lo digital y, en consecuencia, la permanencia del tradicional servicio en ventanilla peligra. Hace unos días se conoció que BBVA dejaba de ofrecer el servicio cobro y pagos en efectivo de ventanilla y otras operaciones, en algunas de sus oficinas, por la nueva reorganización de las sucursales.

Sin embargo, este es un proceso que se lleva haciendo progresivamente desde hace más de un año. “Es una parte mínima de la red de oficinas en las que se ha detectado que, por cercanía o diversos motivos, hay una oficina más grande que puede seguir prestando ese servicio”, comentan fuentes de la entidad, haciendo alusión a que estas oficinas pequeñas que se cierran tienen a menos de un kilómetro otra más grande que sí presta servicio de ventanilla.

“Esta medida afecta solo a las personas que acuden a caja a gestionar asuntos de efectivo, las sucursales tienen el cajero fuera y van a seguir dando efectivo”, continúa, refiriéndose a los 6.025 cajeros automáticos de toda España que seguirán realizando más del 95% de las operaciones de caja.

Por otro lado, los informes semestrales que la banca ha remitido a la CNMV señalaron que la mayor caída de plantilla en la gran banca se daba en BBVA, con casi 6.000 trabajadores menos respecto al año pasado. No obstante, las mismas fuentes aseguran que “las personas que trabajan en ese puesto (las oficinas que cierran su servi­cio en efectivo en ventanilla), ahora se dedican a otras funciones”.

En el caso de Sabadell, en el último año la entidad está apostando por los cajeros automáticos y por su renovación, en la que se han invertido más de 45 millones de euros con el fin de incorporar nuevas funcionalidades que cubran las operaciones que tradicionalmente se hacían en ventanilla.

“El servicio se puede dar, la idea es trasladarlo cada vez más al autoservicio con el objetivo de que el consumidor pierda menos tiempo y sea más autónomo”, señalan las fuentes del banco que también comentan que al finalizar el plan de renovación de cajeros (abril 2020), el 90% de la operativa se podrá realizar por cajeros. Sin embargo, la entidad busca “que cada vez más se acompañe al cliente al cajero”.

En esta línea, bajo el lema de “Ir hacia donde va el sector”, Sabadell no descarta el cierre progresivo de oficinas en un futuro si los servicios se cubren correctamente en cajero. “Si en un municipio se considera que ya se cubren todos los servicios de esa forma y el tipo de cliente no necesita un apoyo de alguien que está en ventanilla, puede que se cierre y se haga todo a través del cajero, pero la idea es hacerlo de forma muy progresiva acompañando y enseñando al cliente, y una vez que se habitúe, trasladarlo directamente al autoservicio”, comentan.

Similar es el caso de CaixaBank. En esta entidad las operaciones en efectivo en ventanilla suponen solo un 5% de la actividad total. Sin embargo, en los últimos cinco años el banco está dando más cabida a sus oficinas de nuevo modelo o Store, de las que se quiere pasar de las 380 actuales a 600 antes de 2021.

Estas oficinas para áreas urbanas se crean a partir de la integración y concentración de las tradicionales más pequeñas “con el concepto de ofrecer más servicio al cliente, un horario más ampliado, oficinas más grandes, gestores especializados y sin servicio de caja, para que toda la parte transaccional la puedan hacer en cajero”, señalan fuentes del banco. “Hay alguna pequeña cosa muy residual que no se puede hacer en cajero, pero son operativas muy residuales. Sea la oficina que sea, nunca se deja a nadie desatendido”, siguen.

Otra entidad que ha optado por el diseño de sucursales de nuevo modelo es Bankia, a partir de la constitución de micromercados. Están conformados por oficinas ágiles para la operativa transaccional y otras perimetrales especializadas en asesoramiento que, además, disponen de cajas para brindar al cliente de un mejor servicio. Ambas están dotadas de cajeros donde poder realizar las operaciones típicas de ventanilla que se llevan a cabo en sus más de 1.400 oficinas tradicionales.

Por otro lado, bancos como Santander, Unicaja o Bankinter no contemplan por el momento entre sus planes reducir el servicio de efectivo en ventanilla o diseñar nuevos modelos de oficinas, pero sí seguir aumentando y mejorando tecnológicamente su red de cajeros automáticos.

Sea como sea, la banca es cada vez más digital y menos presencial. Sus empleados ya no solo firmarán cheques o cambiarán divisas, ahora además parte de su trabajo será acompañar al cliente hacia un futuro que poco a poco va contando menos con ellos.

Reducción de plantilla en el último año

Más de 5.700 despidos. Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia y Sabadell han perdido en el último año un 1,4% de su plantilla, es decir, 5.721 trabajadores, que podrían aumentar en los siguientes meses dados los ERE acordados en CaixaBank y Santander.

Santander. Aunque el grupo que preside Ana Botín aumentó su plantilla en 843 nuevos puestos entre junio de 2018 y el de este año, está prevista la salida de 3.223 trabajadores en España por “el ERE de todos los ERE”, como lo llaman las secciones sindicales del banco.

CaixaBank. La plantilla de este grupo también se ha incrementado respecto al año anterior y cuenta con 46 empleados más a pesar de acordar reducirla el pasado mayo en unos 2.023 efectivos.

BBVA. El grupo dirigido por Carlos Torres, la segunda entidad española por volumen de trabajadores, ha cerrado el semestre con 5.974 empleados menos.

Sabadell. El pasado año se cerraron cerca de 100 oficinas y continuarán suprimiéndolas. En consecuencia, la entidad ha perdido 205 trabajadores entre banco y filiales.

Bankia. La excaja ha reducido entre junio de 2018 y junio de este año su plantilla en 431 empleados.

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