Es necesario un parque para alquiler asequible

La construcción de viviendas protegidas está en mínimos, mientras los precios de los arrendamientos están en máximos

Vista de Madrid.
Vista de Madrid.

Que el alquiler se está convirtiendo en un serio problema dada la horquilla de precios que se maneja en el mercado en los últimos años es una realidad. Sin embargo, a este hecho hay que unir otro que acrecienta aún más la dificultad para acceder a una vivienda de calidad a un precio asequible, como es la precariedad laboral, en especial en el caso de los jóvenes, tal y como apunta el Banco de España en su último informe Evolución reciente del mercado de la vivienda en España.

La demanda de vivienda en alquiler está ganando terreno en nuestro país, sobre todo en grandes capitales de provincia como Madrid y Barcelona. Así lo reflejan datos también del Banco de España, que afirma que un 14,8% de los hogares vive de alquiler (a precio de mercado), mientras que en 2005 esta cifra era del 9,5%, lo que muestra una tendencia que parece que va a seguir por la misma senda de cara a los próximos años.

En este contexto, el supervisor bancario ha alertado de que los precios del alquiler ya superan los máximos previos a la crisis, hecho que afecta, para más inri, a los más jóvenes, que han pasado de “vivir” a “sobrevivir” en medio de unas rentas desorbitadas para gozar de un hogar.

La vivienda –al igual que la mayor parte de los sectores que mueven la economía, no solo de nuestro país, sino de todo el mundo– funciona en base a la oferta y a la demanda. Si hay más oferta que demanda, bajan los precios; si hay más demanda que oferta, suben. No hay más.

Ningún Gobierno desde la llegada de nuestro sistema constitucional ha pensado seriamente en romper realmente con el modelo de tenencia heredado y parece que ahora la demanda casi convertida en demanda “urgente”, por no decir “de emergencia”, los cambios socioculturales de los jóvenes y sus lecciones aprendidas de la última crisis van a ser razones de peso para que se tomen medidas reales a medio y largo plazo para crear un parque estable de vivienda en alquiler asequible.

Pero existen opciones a corto plazo para poner en el mercado nuevas viviendas asequibles en localizaciones con gran demanda más allá de centrarse en tomar medidas cortoplacistas en el mercado existente de vivienda libre. Por ejemplo, actualmente, solo en la Comunidad de Madrid, existen parcelas propiedad de la Administración para más de 40.000 viviendas en suelo en desuso, cifras que permiten afirmar, sin duda, que es posible solucionar gran parte del problema actual existente en cuanto a accesibilidad a la vivienda, y a la vez crear un parque público de vivienda.

Es indiscutible que como sociedad hemos fracasado en la provisión de vivienda asequible y en la situación actual de falta de oferta de este tipo de vivienda y escala de precios de alquiler el número de viviendas con protección pública apenas ha crecido en la capital en los últimos años, algo alarmante si tenemos en cuenta que hablamos de una ciudad con más de 3 millones de habitantes y 6 en el total en la Comunidad.

El acceso a la vivienda es además de un derecho, una aspiración que una ciudad como Madrid debe tener para solucionar las demandas de los ciudadanos. Además, la posibilidad de acceso a la vivienda retiene y atrae talento necesario para una ciudad global como Madrid.

De hecho, un estudio de CBRE señala que la oferta existente no cubre la demanda potencial de estas casas, y calcula que España necesita 1,5 millones de viviendas públicas. Por su parte, según el Ministerio de Fomento, en 2018 la construcción de viviendas protegidas continuó en mínimos históricos, ya que el pasado año se acabaron 5.167 unidades, un 92% menos de las 68.587 que se construyeron en 2008, hace una década.

Dadas las cifras que manejamos, el momento tan convulso que estamos viviendo tras las citas electorales de los últimos meses, y la falta de entendimiento en un mercado complejo como es el de la vivienda, se hace más necesario que nunca solucionar las frontales divergencias de nuestras políticas públicas de vivienda con las europeas; esto requiere voluntad y consenso para enmendarlas y tomar medidas con un horizonte temporal superior a los cuatro años de duración que tienen las legislaturas en nuestro país: ¿quizá un Pacto de Estado?

Nos queda mucho por recorrer para conseguir que la vivienda siga un camino paralelo a la educación y a la sanidad y veamos y trabajemos sin complejos la colaboración público-privada.

Andrés Horcajada es CEO de Locare RE

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