El Corte Inglés se valora en 7.000 millones en sus operaciones de autocartera

El grupo revela el precio a raíz de la operación de Primefin, si bien señala que el valor estimado se basa en los fondos propios

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Uno de los secretos mejor guardados del gigante español de la distribución es su valoración. Pero El Corte Inglés responde a esta controvertida cuestión en su informe financiero de 2018. Las compraventas con acciones propias derivadas de la operación por la que Primefin, sociedad del inversor catarí Hamad Bin Jassim Al Thani, ha pasado a controlar el 10,33% del capital revelan que la última tasación de la empresa sobre sí misma asciende a 7.000 millones. Una portavoz del grupo explica que este precio no es de mercado, sino que se basa en los fondos propios.

Todos los años, el grupo que preside Marta Álvarez realiza compraventas de acciones propias que refleja en sus informes. “En el transcurso de los ejercicios 2018 y 2017 se adquirieron acciones de la propia sociedad dominante por un valor efectivo de 49,98 millones de euros y 68,40 millones de euros y se enajenaron acciones por un importe de 1.160,69 y 58,81 millones de euros, respectivamente”, señala en el documento.

La novedad del ejercicio que concluyó el pasado 28 de febrero es que incluye una referencia que permite establecer una valoración. Primefin prestó a la empresa 1.000 millones de euros en julio de 2015 a través de un crédito que se convertiría inexorablemente en acciones equivalentes al 10% del capital, procedentes de la autocartera, en el mismo mes del año pasado. Esta operación establecía un precio para el 100% del gigante de 10.000 millones.

El Corte Inglés se comprometió, igualmente, a pagar en acciones al inversor catarí los intereses de ese préstamo. Pactaron un abono de títulos equivalentes al 2,25% del capital. Pero Primefin se guardó una carta en la manga: la posibilidad de transformar en efectivo esos títulos, gracias a que la compañía le concedió una opción de venta sobre ese porcentaje. La valoración de esa opción de venta fue de 225 millones, y el inversor ha decidido ejecutarla. Es decir, ha preferido embolsarse el dinero contante y sonante en lugar de elevar su participación en el grupo.

El Corte Inglés explica que, “como consecuencia de la ejecución de la opción de venta, se ha registrado un cargo a reservas de 67,5 millones de euros por las diferencias de valoración de las acciones propias pagadas en intereses y la valoración establecida por la opción de venta”. Es decir, de acuerdo a la “valoración de las acciones propias”, el 2,25% valía hace un año 157,5 millones de euros, lo que supone un precio para el 100% de la empresa de 7.000 millones de euros.

Criterio de prudencia

Una portavoz del grupo explica que la valoración de julio de 2015 no es comparable a la reflejada en el último informe anual, puesto que la primera es de mercado, mientras que la segunda está basada exclusivamente en los fondos propios. La provisión por la discrepancia entre tasaciones se ha hecho por un criterio de prudencia, añaden desde El Corte Inglés.

La empresa que pilotan Jesús Nuño de la Rosa y Víctor del Pozo como consejeros delegados remunera a sus consejeros y directivos con acciones propias, que recompra una vez que esos gestores abandonan la firma. De ahí que todos los años consigne los movimientos con títulos propios. Es más, en sus últimas cuentas se especifica que tiene “créditos concedidos al personal para la compra de acciones de El Corte Inglés con vencimientos entre uno y cinco años”. Este epígrafe, que también incluye otros préstamos a largo plazo concedidos a terceros, sumaba a cierre del ejercicio 44,4 millones.

La aplicación del mencionado sistema de remuneración a la cúpula del grupo derivó en un largo proceso judicial entre 2005 y 2007. Entonces, César Areces Fuentes, hijo de uno de los fundadores del grupo y dueño del 0,695%, quiso vender sus acciones, y El Corte Inglés le ofreció por ellas 35 millones de euros, lo que valoraría el 100% en 5.035 millones. Una tasación que era menos de la mitad de lo que pedía: 98,5 millones, que supondrían una valoración de 14.000 millones de euros para el 100% del capital.

El juzgado de lo Mercantil número 3 de Madrid dio en primera instancia la razón a César Areces Fuentes, al aceptar la valoración que realizó el profesor del IESE Pablo Fernández, de modelo de flujos de caja descontados, frente a la de El Corte Inglés, que quiso aplicar el valor teórico contable. La Audiencia Provincial revocó la sentencia del juzgado mercantil, si bien, tras un acuerdo extrajudicial, El Corte Inglés pagó algo más de 50 millones de euros por el 0,695%, lo que valoraba la compañía en casi 7.200 millones.

Número de acciones

El capital social de El Corte Inglés está formado por 81,14 millones de acciones, de manera que, según la propia valoración de El Corte Inglés, el precio por título es de 86,27 euros. Sus principales accionistas son la Fundación Ramón Areces, con un 37,39%, IASA (22,18%), controlada en un 69% por la presidenta del grupo, Marta Álvarez y su hermana Cristina y en un 31% por Dimas Gimeno, su madre y su tío. También destacan Cartera Ceslar, con el 9% y que reúne a los herederos de Luis Areces, hermano del fundador Ramón Areces, y Mancor, de los descendientes del socio fundador César Rodríguez, tiene un 7%. Primefin, por su parte, tiene un 10,33%.

El grupo de distribución concedió a la sociedad del inversor catarí una opción de venta por todas las acciones que controle de El Corte Inglés a los 10 años de la firma del préstamo. Es decir, en 2025. La firma explica que “su ejecución depende de determinadas condiciones cuyo cumplimiento es potestativo de la sociedad”. Pero no incluye la valoración de esa opción.

La empresa aprobará en la junta de accionistas que celebrará el 25 de agosto el pago de dividendos por 75 millones, el mayor desde 2007 (véase gráfico), tras haber registrado un beneficio de 256,2 millones el pasado ejercicio, un 27,7% superior al del anterior.

 

El precio de los bonos roza récord y sube un 5% desde su venta

Primera emisión. El Corte Inglés efectuó el pasado 28 de septiembre su primera emisión de bonos con rating. Los vendió al 100% sobre el nominal, con un cupón del 3%, de tal manera que su rentabilidad coincidía con el pago anual. En diciembre emitió 90 millones adicionales. Las tres grandes agencias asignaron a la deuda una calificación un escalón inferior al grado de inversión. Moody’s le puso una nota de Ba1, mientras que Fitch y Standard & Poor’s le dieron un BB+. Si bien, esta última firma le mejoró el rating al venerado nivel de BBB– el pasado mes de julio, debido a que, gracias a los más de 300 millones de euros en ventas de activos, “el grupo redujo la ratio de deuda respecto al Ebitda a 3,8 veces desde 4,4 veces”. Los bonos cotizan al 105% sobre el nominal, de manera que los inversores que compraron en la emisión ganan un 5%. Los bonos que emitió a través de Hipercor en 2015, sin rating, por 600 millones y que vencen en 2022, pagan un cupón anual del 3,875%, pero cotizan al 107,6% sobre el nominal, lo que deja su rentabilidad en el 0,9%. El Corte Inglés fue cancelando los pagarés a corto plazo que colocaba entre los empleados, hasta dejarlos en 208 millones, frente a los 1.251,8 millones de cierre del ejercicio previo. La compañía ha emitido además nuevos pagarés por 179,4 millones de euros a dos años de vencimiento con un nominal de 100.000 euros y un tipo de interés de mercado. De estos, como máximo puede emitir 325 millones de euros.

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