Política monetaria

Powell se enfrenta al reto de cómo bajar tipos sin defraudar expectativas

El mercado da un 77% de probabilidades a un recorte del 0,25%

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell REUTERS

La dirección de los bancos centrales ha sufrido un giro de 180 grados en los últimos siete meses y las expectativas de subida de los tipos se ven remplazadas ahora por las esperanzas de nuevos recortes. Jerome Powell encara la quinta reunión del año con los mercados aguardando la primera bajada de las tasas desde 2008 y el presidente de EE UU exigiendo “un gran recorte” del precio del dinero para contrarrestar las medidas del Banco de China y el BCE.

La transparencia y claridad de los bancos centrales ha sido clave para la estabilidad de los mercados este 2019. Hasta la fecha la simple moderación del lenguaje ha sido suficiente para sostener las ajustadas valoraciones, algo que ha encontrado su mejor exponente en los máximos registrados por Wall Street a lo largo de los dos últimos meses. Llegado a este punto, las palabras no son suficientes y los inversores exigen hechos. “La decisión de bajada de tipos, unido al discurso de Jerome Powell, pueden ayudar a que se afiancen estos niveles de cotización”, afirma Juan Ramón Casanovas, director de gestión de Bank Degroof Petercam Spain.

“Parece casi seguro que la Fed va a reducir los tipos en 2019. Esperamos un primer recorte de 25 puntos básicos en la reunión de este mes y otro de la misma intensidad antes de que finalice el año”, afirman los expertos de Unigestión. Desde la entidad defienden que la Fed tiene suficiente margen para bajar tipos porque es el único banco central que ha normalizado su política monetaria en los últimos cuatro años. “Con su balance en niveles de 2013 tiene margen para expandirlo”, añaden.

Más pesimista se muestra Ariel Bezalel, responsable de estrategia de renta fija de Jupiter AM que considera que con los tipos en el 2,25-2,5% la Fed tiene poca “munición”. “Desde la Segunda Guerra Mundial, el banco central estadounidense ha recortado los tipos 4,5 puntos ante una recesión”, señala. El experto señala que la teoría del expresidente Alan Greenspan de bajar los tipos para sostener la expansión, algo que hizo entre 1995 y 1998, esta vez no tendrá efecto porque la situación que vive la economía de

EE UU no responde a una desaceleración de mitad de ciclo. La primera economía del mundo ha firmado en julio la mayor expansión económica de su historia: 121 meses. Aun así cree que “la Fed va a tener que acabar recortando los tipos de forma agresiva. De hecho, durante los próximos 12 a 18 meses creo que las tasas caerán a cero”, afirma Bezalel.

La probabilidad que da el mercado es de un recorte de los tipos es del 100%, pero mientras el 77% prevé una bajada de 25 puntos básicos, el 23% restante lo eleva a los 50 puntos. “No pensamos que sea un disparate una rebaja de medio porcentual. Sin embargo, un recorte del 0,25% le permitiría ganar tiempo y visibilidad sobre el ciclo, para poder tomar decisiones con una información más completa”, sostiene Diego Fernández Elices, director general de inversiones de A&G Banca Privada. “Con las expectativas tan altas sobre la política monetaria, dudamos que la Fed vaya a decepcionar”, señala.

El recorte de 50 puntos básicos ha ido perdiendo fuerza desde la publicación del PIB del segundo trimestre, periodo en el que la economía creció un 2,1%, tres décimas más de lo esperado por los analistas, pero menos que el 3,1% registrado en los tres primeros meses del año. Thomas Costerg, economista de Pictet AM, cree que una rebaja de las tasas un 0,5% podría hacer creer que el escenario con el que trabaja la institución es mucho más sombrío. En su lugar, el experto prevé que Powell reduzca los tipos un 0,25% y deje la puerta abierta para otro recorte en septiembre. Costerg ve probable que además limite la reducción de su balance, una medida esperada a la vuelta de las vacaciones. El cambio de postura de la Fed en los últimos meses es visto como una muestra de que la institución es hipersensible a la inflación central y la necesidad de apoyar la expansión de EE UU.

El Banco de Japón mantiene los estímulos

El Banco de Japón mantuvo sin cambios su política monetaria. Desde enero de 2016 los tipos de interés a corto plazo para los depósitos de las instituciones financieras en la banco central continúan en el -0,1%. Junto esto, la institución acordó seguir con su programa de estímulos monetarios iniciado en 2013 y en base a esto continuará comprando deuda pública para que el rendimiento del bono a 10 años se mantenga próximo al 0%.

El gobernador de la entidad, Haruhiko Kuroda, aseguró que podrá acometer medidas adicionales de estímulo medidas adicionales de estímulos para aproximar la inflación al 2%. En 2018 la tasa cerró en el 0,9% y en junio se situó en el 0,6%. En su informe trimestral de proyecciones económicas, el BoJ calcula que cerrará en marzo próximo su año fiscal de 2019 con una inflación del 1 %, y del 1,3% en 2020.

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