Banca

Gortázar: “Es inevitable que en el sector bancario siga habiendo ajustes de plantilla”

Descarta que CaixaBank comience a cobrar por depósitos a particulares

Presentación en Valencia de los resultados de CaixaBank correspondientes a los seis primeros meses de 2019
Presentación en Valencia de los resultados de CaixaBank correspondientes a los seis primeros meses de 2019 Europa Press

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha afirmado que prevé que se produzcan más recortes de plantilla en la banca española dado el entorno de tipos negativos que están llevando a las entidades a reducir costes. No obstante, el ejecutivo ha descartado que vaya a haber más salidas en CaixaBank después de que se cumplan en los próximos días las 2.023 que contempla el ERE para que han llegado a un acuerdo. 

“El acuerdo laboral, lógicamente ha terminado. En un entorno difícil hay que seguir buscando ahorros y nuevas fuentes de ingresos. No estamos previendo un ejercicio parecido a este y honestamente espero que después tampoco. Para el resto del sector bancario es inevitable que siga habiendo ajustes, tanto en España como fuera. Tenemos la satisfacción de habernos adelantado”, ha explicado. Según ha indicado el ejecutivo, la práctica totalidad de las 2.023 salidas voluntarias acordadas son los sindicatos se producirán el 1 de agosto, por lo que el impacto cubre el coste total del ERE, y se ha cargado al segundo trimestre. 

Precisamente, los costes de la reestructuración, han jugado una mala pasada a los resultados semestrales de la entidad. Y es que, tras asumir un impacto negativo de 978 millones, el beneficio atribuido entre enero y junio de este año ha caído un 52,1%, en comparación con los seis primeros meses de 2018, hasta 622 millones. Excluyendo los gastos extraordinarios, la entidad señala que el beneficio habría aumentado un 0,7%, prácticamente igual al del año pasado. 

Y es que, a pesar de la llamativa reducción a la mitad de las ganancias que el mercado está castigando (las acciones caen más del 6% desde la apertura de la sesión en Bolsa), el negocio bancario en sí no ha sido tan malo para CaixaBank. El margen bruto se sitúa en 4.445 millones, un 4,5% menos que la entidad achaca a la no atribución de los resultados de Repsol tras desprenderse de su participación, el cambio contable de la participación en BFA y a los menores resultados extraordinarios de operaciones financieras en 2019. En términos comparables, CaixaBank indica que habría aumentado un 1,3%. 

Por su parte, el margen e intereses aumenta un 1,9% hasta los 2.478 millones. Los ingresos por comisiones se sitúan en 1.248 millones de euros, bajan un 3,5% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. El consejero delegado de CaixaBank, quiso resaltar los ingresos core del banco. “El éxito comercial es importante dentro de la noticia de la caída del 52% del beneficio. La base de nuestra actividad es el volumen de negocio y ahí hemos superado los 600.000 millones. Una subida del 5% en seis meses. Eso demuestra que la marcha de la entidad es muy positiva. Hemos mejorado en cuota de mercado, clientes vinculados y nóminas”, ha señalado. 

La ratio de morosidad se reduce hasta el 4,2% (baja 46 puntos básicos en el semestre) y los saldos dudosos descienden 793 millones. Respecto a la solvencia, la ratio Common Equity Tier 1 (CET1) se mantiene respecto al trimestre anterior en el 11,6% y se sitúa cerca del objetivo recogido en el plan estratégico hasta 2021 de alcanzar el 12%.

 

Caída de la rentabilidad

No obstante, la rentabilidad del negocio bancario ha caído acusadamente: las ratio ROE (retorno sobre el capital) se sitúa en el 4,9% (8,6% en junio de 2018) y la ROTE (retorno sobre patrimonio) en el 6% (en el primer semestre del 2018 se situaba en el 10,5%). No obstante, la entidad señala que sin gastos extraordinarios el ROTE sería del 9,4%, en línea con el objetivo estratégico de ubicarse en una horquilla de entre el 9% y el 12% a final de 2021. 

En ese sentido, respecto a la dificultad de lograr la rentabilidad en el sector financiero en un entorno de tipos que se mantiene mínimos históricos y con la perspectiva que bajen aún más a partir de septiembre Gortázar explicó que habrá más concentraciones bancarias, aunque, de momento, CaixaBank no lo contempla. “Es lógico en un panorama de presión estructural sobre ingresos y en el que reducir los costes es necesario que una vía sea la consolidación. Nosotros hemos elegido otra vía y el acuerdo laboral es significativo porque además proviene de una operación corporativa. Hemos pensado que no es necesario una operación en este momento porque podemos y debemos afrontar los desafío sin necesidad de hacer integraciones. Como conjunto del sector, las presiones sugieren la posibilidad de que distintas entidades reaccionen con compras y fusiones”, ha concluido. 

Igualmente, ante la posibilidad que planea sobre el sector bancario de comenzar a cobrar a los clientes por sus depósitos, Gortázar descarto tajantemente aplicar esta media a los clientes particulares, aunque sí a las grandes corporaciones con altos volúmenes, tal como están haciendo la mayoría de los bancos. “Hemos decidido que no es adecuado repercutir a los clientes minoristas los gastos. A las grandes partidas sí y lo seguiremos haciendo así. Queremos que los negocios minoristas con particulares sean rentables a través de una relación en la que la cuenta de ahorro es solo una parte. Tenemos que ver el conjunto de la relación y excluimos cargar los intereses negativos”, ha subrayado.

 

Culmina la salida de Repsol

 Por otro lado, durante el segundo trimestre de 2019, CaixaBank vendió todas las acciones que aún le quedaban de Repsol (1% de la participación en abril de 2019). En septiembre de 2018 la entidad anunció que se desprendería del paquete de acciones que mantenía en la energética correspondiente al 9,3% del capital y que estaba valorado en unos 2.500 millones. Según explicó el consejero delegado de CaixaBank, esta venta de acciones se ha ido produciendo de manera escalonada “para no perder el valor de la acción”. 

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