Caixabank dice adiós a Repsol al vender todas sus acciones

La entidad financiera fue durante muchos años socio de referencia de la petrolera

Fin de una era. CaixaBank ya no es accionista de Repsol. En el segundo trimestre de este año, la entidad financiera controlada por La Caixa ha vendido las últimas acciones que la quedaban en la petrolera. "Durante el segundo trimestre de 2019 se ha finalizado la desinversión en Repsol". Con esa escueta nota a pie de un cuadro del informe financiero semestral de CaixaBank se pone fin a décadas de presencia relevante del grupo financiero en Repsol.

La Caixa entró en el accionariado de Repsol en la década de los noventa del pasado siglo, antes incluso de que se completase la privatización de la petrolera. Formó parte del llamado núcleo duro junto con el entonces BBV y la petrolera mexicana Pemex, aunque también Endesa e Iberdrola llegaron a tener participaciones significativas en Repsol superiores al 3% a finales de los noventa.

Bien como La Caixa, como Criteria o como CaixaBank, mantuvo desde entonces una destacada presencia en el capital y en el consejo de administración. Tan estrecha era la relación que fue un destacado directivo de La Caixa, Antonio Brufau, quien fue nombrado presidente de la compañía en 2004. CaixaBank desempeñó un papel clave para dar estabilidad a la petrolera cuando Luis del Rivero trató de aliarse con la mexicana Pemex para tomar el control de Repsol.

La evolución de la normativa de las cajas de ahorros y los cambios en los requerimientos de solvencia en relación con las participadas abonaron el terreno para que el distanciamiento entre ambos grupos y sus respectivos líderes acabase desembocando en la salida de CaixaBank de la petrolera.

Hace poco menos de un año, el consejo de administración de CaixaBank tomó la decisión de vender las acciones que mantenía en la petrolera. En septiembre de 2018, momento del anuncio, aún controlaba un 9,36%, aunque parte a través de derivados. En ese momento, decidió liquidar esos derivados por un 4,61% del capital e ir vendiendo progresivamente el restante 4,75%. Inicialmente, se puso como plazo culminar la salida en el primer trimestre de este año, pero luego amplió ese plazo y lo dejó abierto.

En su último folleto continuado, registrado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), CaixaBank señalaba que había ido reduciendo su participación al 3,66% a cierre de 2018 y al 2,06% a final del primer trimestre de este año. Ese 2,06% es lo que ha vendido en el segundo trimestre.

La cartera de participadas de CaixaBank queda así ahora integrada por el 5,00% de Telefónica, el 9,92% de Erste Group, el 20% de Coral Homes, el 49,92% de SegurCaixa Adeslas y el 49% de Comercia Global Payments. Adicionalmente, su filial BPI tiene un 48,1% de BFA y un 35,67% de BCI.

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