¿Pueden un libro, una película o una serie dejar de funcionar?

¿Pueden un libro, una película o una serie dejar de funcionar?

La pervivencia de nuestras compras en internet, a debate.

Hemos entrado en una dinámica de trasladar todo nuestro ocio al ámbito de lo online y lo virtual y, con las prisas de nuestro tiempo, no nos hemos parado a pensar en si todas las compras que hacemos de libros, aplicaciones, películas, videojuegos, etc. van a conseguir sobrevivirnos sin sobresaltos. Y viendo lo rápido que ascienden y caen algunas torres, nadie puede asegurarnos que eso vaya a ocurrir.

Esta pequeña reflexión nace al calor de una noticia que nos ha llegado hace apenas unas horas y donde nos recuerdan (a través de un tuit) que el servicio de ebooks con DRM que tenía Microsoft para sus dispositivos con Windows (CE, Pocket PC y posteriores) va a cerrar por lo que "los libros dejarán de funcionar". Frase que cuesta digerir pero que es cierta al cien por cien.

Compras y dinero perdido

Es cierto que esta tienda de ebooks de Microsoft no es comparable, en popularidad, con Amazon pero, ¿quién nos puede garantizar que esa palabra que ahora parece indestructible, Kindle, no deja algún día de tener sentido? ¿Cuántos de vosotros perderíais dinero tras haber comprado lectores y ebooks en su tienda? Eso es extensible a las stores de películas de Apple, Google, Rakuten, etc. ¿Y en los videojuegos donde las consolas tienen una vida de entre siete y nueve años? ¿Qué garantías tenemos de seguir manteniendo el acceso a nuestras compras de PSP, PS Vita, Xbox 360, PS3, Xbox One o PS4 dentro de 15 años?

Por desgracia, esa caducidad de los ítems digitales está vinculada casi siempre a la supervivencia de las empresas que los crean. Son demasiados los servicios que han tenido sus cuatro o cinco años de gloria y han desaparecido sin dejar rastro, abandonando a los que un día fueron sus clientes. Y si no, probad a buscar juegos de las primeras generaciones de iPhone (Flight Control, uno de los más famosos) o Android, de pago, y veréis cómo no podéis utilizarlos en el mejor de los casos. En el peor ya ni aparecen disponibles para descargar porque sus compañías desaparecieron y dejaron de actualizarlas.

¿Compra o pago por servicio?

Con este panorama cierto, el pago por uso en internet, las tarifas planas, adquieren una relevancia especial. Tanta, que comienzan a ser percibidas por muchos como la mejor opción para consumir todo tipo de contenidos en internet. Prueba de que ese puede ser el camino es la llegada de servicios de todo tipo que nos permiten consumir ilimitadamente por un coste mensual: tarifas planas de música, de libros, de videojuegos, de series y películas, etc.

¿Pueden un libro, una película o una serie dejar de funcionar?

Y es que el futuro podría hacernos olvidar eso de comprar en propiedad porque al final, tarde o temprano, en internet no terminamos de poseer lo que adquirimos y las torres más altas caen, arrastrando con ellas todo lo que les hayamos comprado.

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