Mercados

¿Qué pasará esta semana en las Bolsas? Seis puntos a vigilar

Una vez digeridos mensajes de los bancos centrales, los inversores ponen el foco en las tensiones geopolíticas

La Bolsa española.
La Bolsa española. EFE

Los bancos centrales y su actitud de seguir apoyando economía y a los mercados dejó un buen sabor de boca en los inversores. En una semana en la que política monetaria se convirtió en el propulsor de los mercados, las tensiones entre Irán y EE UU pasaron a un segundo plano. En las próximas sesiones los inversores tendrán la vista puesta en la cumbre del G20. Ramón Forcada, de Bankinter, señala que el resultado de dos días de encuentros será clave para ver si se confirma la tendencia lateral alcista de las últimas semanas o por el contra, las ventas ganan la partida. Estas son las claves de la semana:

G20: sin lugar a dudas la gran cita de la semana es la cumbre del g20 que se celebrará los próximos 28 y 29 de junio. Después de que el pasado diciembre el encuentro de las 20 grandes economías del mundo se saldara con una tregua comercial entre China y EE UU, ahora los inversores esperan que la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping sirva para limar asperezas. Después del incremento de las tarifas el pasado mes de mayo, las conversaciones entre ambas potencias están en punto muerto y en encuentro de la próxima semana será la clave para conocer cuánto más están dispuestos a tensar las enturbiadas relaciones comerciales. Los expertos descartan un pacto. En su lugar los analistas esperan que la reunión contribuya a sentar las bases de las nuevas negociaciones. En los últimos días, Trump ha insuflado algo de optimismo en el mercado al señalar vía Twitter que la conversación mantenida con su homólogo chino había sido satisfactoria.

Petróleo: que a Donald Trump le gustan las polémicas, de eso no hay duda. En la última semana el mandatario estadounidense ha lanzado múltiples acusaciones, pero por encima de todas destaca la tensión que existe entre Washington y Teherán. Después de que el jueves 13 de junio dos petroleros fueran atacados en estrecho de Ormuz, frente a la costa de Irán, siete días después el derribo de un dron estadounidense por parte de Irán ha sido la mecha que prendió la llama. Donald Trump paralizó en el último momento un ataque contra el país persa. Sin embargo, las relaciones entre ambos países penden de un hilo. A lo largo del fin de semana el cruce de declaraciones ha sido una constante y el dirigente de EE UU ha advertido que el ataque militar sigue estando sobre la mesa. Estos acontecimientos están teniendo un fuerte impacto sobre el mercado de crudo. El petróleo de referencia en Europa vuelve a recuperar los 65 dólares por barril. La reunión de la OPEP, prevista para comienzos de semana, ha sido aplazada a la espera de ver cómo evoluciona la cumbre del G20

Divisas: el mercado de divisas ha estado sometido a una fuerte volatilidad en la que los mensajes acomodaticios de los bancos centrales han jugado un papel destacado. Tal es así que el martes, después de que Mario Draghi asegurara que el BCE está preparado para activar nuevos estímulos si la situación lo requiere, Trump calificó la intervención del banquero italiano de injusta y aseguró que con esas medidas “facilita injustamente la competencia contra EE UU”. La caída del euro fue contrarrestado un día después con la reunión de la Fed, una cita en la que el banco central de EE UU dio muestras de que está preparado para la primera rebaja de tipos desde 2008. La fecha de cuándo se producirá se desconoce y más después de la profunda división que existe dentro de la institución, donde ocho miembros se mostraron a favor de bajar los tipos este año, otros ocho de mantenerlos sin cambios en el 2,25-2,5% y uno se decantó por subirlos. El viernes la divisa europea concluyó en los 1,13 dólares.

Bonos: los temores de ralentización de la economía y las medias acomodaticias de los bancos centrales están acelerando la entrada de dinero en la renta fija. Esto está provocando una fuerte caída de las rentabilidades en el mercado secundario de deuda. En la zona euro, el bono a alemán a 10 años (-0,285%), el español al mismo plazo (0,43%), portugués (0,58%) y francés (0,04%) están próximos a los mínimos registrados esta semana. Solo el italiano (2,14%) se escapa a esta tendencia, pendiente del expediente de Bruselas por su abultada deuda.

En EE UU las rentabilidades del bono a diez años llegaron a caer esta semana por debajo del 2%, un movimiento que no se consolidó al cierre. Lo que sí se mantiene es la temida inversión de la curva de tipos. Es decir, los plazos más cortos pagan más que los largos, una señal que en el pasado ha sido interpretado como un síntoma de recesión. El bono de EE UU a diez años se sitúa en el 2% mientras las letras a tres cotizan en el 2,1%.

Los expertos señalan que después del rally de las últimas semanas, los bonos podrían entrar en una fase de corrección, algo que califican como sano.

Dividendos: el lunes comienza el periodo de negociación de los derechos de asignación gratuita correspondientes al dividendo flexible de ACS (1,45 euros por acción). Los accionistas que quieran cobrar el efectivo disponen hasta el 2 de julio para vender los derechos a la empresa. Si quieren desprenderse de ellos en el mercado, la fecha tope el 8 de julio.

Este lunes, además, comienza a negociar ex dividendo las acciones de Bankinter. La entidad abonará 0,066 euros por acción el próximo miércoles 26. El jueves será la fecha de descuento para las acciones de Red Eléctrica (su dividendo es de 0,71 euros), Colonial (0,20 euros) y Acciona (3,5 euros). Ya el viernes, Ebro pagará 0,19.

Macro: los datos macro no jugarán un papel destacado esta semana. El lunes será el turno del IFO alemán, que permitirá conocer a los inversores el grado de confianza de los empresarios en la economía después de los últimos acontecimientos, y el viernes el IPC en la zona euro, que vendrá a confirmar la debilidad de los precios que se sitúa entre el 1,3-1,4%. Un día antes, en EE UU se publicará la tercer revisión del PIB del primer trimestre.

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