La entrada de las tecnológicas en las finanzas debe vigilarse atentamente

El Banco de Inglaterra da soluciones sensatas para los cambios del sector, pero empresas como Facebook necesitan atención especial

Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, el jueves.
Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, el jueves.

El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, expuso el jueves cómo puede adaptarse la entidad a los rápidos cambios en las finanzas. Pero grandes empresas como Facebook merecen ser recibidas con los ojos abiertos.

Mantenerse al día con la innovación es siempre un reto para esta institución de 324 años. Los pagos digitales están desplazando al efectivo, y las fintech están picando en los nichos de los bancos. Un informe encargado por Carney ofrece un análisis claro de los retos y algunas soluciones sensatas: recomienda abrir la infraestructura financiera del banco central a nuevos actores para acelerar los pagos y reducir el coste de las transferencias transfronterizas. La propuesta más llamativa es dejar que los nuevos actores depositen fondos directamente en el banco central, un privilegio antes reservado a los establecidos. También aboga por el uso de la nube, y anima a las pymes a compartir más datos para mejorar sus posibilidades de conseguir crédito.

Es hora de que los servicios financieros sean más baratos y estén más disponibles. Una década de regulación tras la crisis, aunque necesaria, ha ayudado a afianzar a los mayores actores. Carney también quiere preservar la relevancia del banco central mientras el Brexit hace mella en la City y en la reputación del Reino Unido.

Las grandes tecnológicas plantean un reto mayor. Amazon o Alphabet ya controlan grandes cantidades de datos de sus usuarios. Obligar a los bancos a compartir los suyos podría ayudar a las tecnológicas a seleccionar a los clientes más lucrativos. Un oligopolio reemplazaría a otro. Silicon Valley también plantea un desafío directo a la regulación. Al dar a conocer libra, Facebook no hizo mención a cómo haría cumplir las normas de blanqueo de dinero: solo habló de “colaborar e innovar” con “reguladores y expertos”.

Ese enfoque difuso recibirá poca simpatía de los supervisores, que han visto cómo las redes sociales han revolucionado las noticias y el entretenimiento. Carney prometió el jueves a libra “una mente abierta pero no una puerta abierta”. Sus colegas también tendrán que mantener los ojos abiertos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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