Eko-REC convierte botellas de plástico en accesorios de moda y productos de decoración

La compañía vasca, que recicla 5 millones de botellas al día, está también detrás del envase de Krissia o los maleteros de muchos coches

Al fondo, botellas para reciclar en la planta de Eko-REC. En el centro, una funda de portátil sobre trozos de plástico reciclado.
Al fondo, botellas para reciclar en la planta de Eko-REC. En el centro, una funda de portátil sobre trozos de plástico reciclado.

En las instalaciones de la empresa guipuzcoana Eko-REC se reciclan cada día unos cinco millones de botellas de plástico. Pero no solo. También hacen productos industriales: bobinas de lámina de plástico y fibra de poliéster, que después utilizan sus clientes para hacer bandejas y envases para alimentación y para confeccionar prendas de ropa y el tejido de los maleteros o las alfombrillas de los coches, por ejemplo.

“Somos la única compañía en Europa que cubre todo el proceso, que cierra el círculo en el tratamiento del plástico, pues reciclamos, pero volvemos a poner en marcha este material en forma de producto y hacemos tanto láminas como fibra”, defiende David Zabala, responsable de Desarrollo de Negocio de Eko-REC. El directivo presume de que la fibra que sale de su planta se emplea en marcas como Seat, Ferrari o Porsche, y sus láminas están presentes en productos de Cuétara o en Krissia, de Angulas Aguinaga. La compañía facturó 21 millones de euros en 2018.

Eko-REC, que nació en 2012 y da empleo directo a unas 120 personas, consume en sus instalaciones 23.000 toneladas al año de residuos posconsumo, provenientes del contenedor amarillo. “Con el reciclado de botellas PET, además de darle una segunda vida al producto (o tercera, o cuarta...) en su posterior uso para la fabricación de diferentes productos se consume un 20% menos de agua, un 50% menos de energía y se contamina un 60% menos. Evitamos la emisión de 42 toneladas de CO2 a la atmósfera”, continúa.

Ahora la compañía, que cuenta internamente con un centro de investigación para el reciclaje, donde tratan de descubrir nuevos procesos de tratamiento y nuevas aplicaciones para el plástico reciclado, ha puesto en marcha una marca, Ekomodo, dedicada a fabricar productos sostenibles y cotidianos dirigidos al consumidor final y a la empresa. Zabala cuenta que ya tienen una línea de accesorios de moda y trabaja en otra, que lanzarán en septiembre, de productos de decoración para el hogar. En su oferta ya disponen de fundas de ordenador, de gafas y portadocumentos, que venden a través de internet. “Son productos personalizables, y podemos adaptarlos a las demandas de los clientes empresariales”, continúa.

El directivo aclara que, aunque hoy Ekomodo es una línea de negocio de Eko-REC, está en proceso de convertirse en una spin off. “El objetivo es que sea una startup y, para ello, buscaremos financiación a final de año”.

Eko-REC presume de haber apostado por los principios de la economía circular desde sus orígenes, “y eso que en 2012 no se oía hablar de ese término; ni siquiera de sostenibilidad”, dice Zabala. La empresa participa hoy en la cadena de valor de múltiples productos sostenibles (zapatillas, ropa, gafas..) a partir de botellas, de redes de pesca o quillas de surf.

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