La Reserva Federal se prepara para la primera rebaja de tipos desde 2008

Mantiene sin cambios las tasas, que permanecen en el 2,25%-2,5%

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Jerome Powell, presidente de la Fed REUTERS

Los bancos centrales apuestan de manera firme por la flexibilización para hacer frente a los temores de desaceleración. Si el martes el presidente del BCE, Mario Draghi, aludió a una posible rebaja de los tipos o a la compra de deuda como medidas para combatir la inflación, este miércoles ha sido el turno de la Reserva Federal que planteó la primera rebaja de tipos desde 2008. El Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC) mantuvo inalterados los tipos, que permanecen en la horquilla del 2,25%-2,5% desde finales de 2018. La decisión contó con el visto bueno de todos los miembros a excepción del presidente de la Fed de San Luis, James Bullard, el mismo que hace dos semanas señaló que podría estar garantizado una rebaja de las tasas a corto plazo. Por primera vez desde diciembre de 2017 se ha roto la unanimidad.

La novedad vino por las expectativas de tipos. Después de que en marzo el banco central de EE UU descartara nuevas subidas para este año, ahora el pronóstico promedio de las estimaciones prevé una rebaja en 25 puntos básicos para 2020, frente a la subida que auguraba hace tres meses. No obstante, si bien estas estimaciones supondrían retrasar la medida más de lo previsto, 7 de los 17 miembros del comité ven apropiado una bajada de 50 puntos básicos en 2019, frente a 8 que esperan que los tipos se mantengan, uno que ve un recorte de 25 puntos básicos y otro que confía en que suban. Para 2021, la institución augura una subida en la misma proporción (25 puntos básicos).

La decisión sigue las directrices del discurso que el presidente de la Fed, Jerome Powell, pronunció hace dos semanas. Desde que el banquero afirmara que harían lo que fuera necesario para asegurar la estabilidad económica y financiera, los inversores han puesto en precio el recorte de las tasas. Algunos fijaban diciembre como la fecha más propicia y los más temerosos la adelantaban incluso a septiembre.

La institución, que hasta la fecha había definido su actitud como paciente, señala ahora que “vigilará de cerca” las previsiones macroeconómicas. Unas estimaciones que actualizó tras dos días de reuniones. Las proyecciones de crecimiento del PIB para este año se mantienen en el 2,1%. Para 2020 apunta a un crecimiento del 2% (una décima más que lo previsto en marzo) y del 1,8%, en 2021. Es la inflación la que experimenta más cambios. La institución recorta tres décimas sus previsiones que pasan del 1,8% al 1,5%. Para 2020 se situará en el 1,9% y alcanzará el 2% en 2021 El mercado laboral seguirá mostrando robustez y la Fed prevé que la tasa de desempleo siga baja, entre el 3,6% y el 3,8% hasta 2021.

La rebaja de los tipos se debería fundamentalmente al escenario de baja inflación. La economía sigue creciendo a buen ritmo, si bien es cierto que el impacto de la guerra comercial es difícil de cuantificar aunque ha jugado un papel importante en las previsiones. La Fed señaló en el comunicado que “las incertidumbres han aumentado” pero Powell apuntó que un acuerdo con China no será el único factor a tener en cuenta.

Los inversores se mostraron cautos tras conocer la decisión. Al cierre, el Dow Jones se anotó un 0,15%, el S&P 500 sumó un 0,3% y el Nasdaq, un 0,42%, mientras la rentabilidad de la deuda a 10 años permanece estable en el 2%, lejos del 3,2% que marcó en noviembre. La rebaja de las rentabilidades está siendo una constante también en la zona euro donde los rendimientos se sitúan en mínimos históricos. Los principales índices europeos apenas experimentaron cambios en la sesión de este miércoles. El Ibex cayó un 0,1%, pendiente de la decisión de la Fed.

En los últimos meses, Powell ha sido la diana de las críticas de Donald Trump. Preguntado por los rumores que circulan sobre una posible dimisión, el presidente de la Fed aseguró que va a completar su mandato.

Clausura del foro de Sintra

La reunión de la Fed ha coincidido este año con la sexta edición del foro que celebra el BCE en la localidad portuguesa de Sintra. Los miembros de la institución cierran filas en torno a Mario Draghi. Después de que el banquero italiano señalara abriera la puerta a medidas de estímulo si la situación lo requiere, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, afirmó en una entrevista a la CNBC que la institución podría lanzar “una combinación de medidas”. Además del recorte de tipos o la compra de deuda, de Guindos apunto a “las subastas de liquidez, la reinversión de los vencimientos y el alivio cuantitativa”. “Tenemos un largo abanico de instrumentos disponibles”, sentenció.

Junto a Guindos, el otro protagonista de la jornada en Sintra fue el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean- Claude Juncker, que además de alabar el trabajo de Draghi al frente de la institución, aprovechó la ocasión para responder a los ataques lanzados el martes por Donald Trump al BCE. Como hiciera el presidente de EE UU, Juncker recurrió a la palabra “injusto” para responder a sus acusaciones y afirmó que “es injusto atacar la independencia de los bancos centrales”.

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