A Vivendi se le abre un nuevo frente en su campaña italiana: Mediaset

El plan de Berlusconi de fusionar su grupo con la unidad española podría acallar la influencia de Bolloré en la nueva empresa

A Vivendi se le abre un nuevo frente en su campaña italiana: Mediaset

Un segundo frente se abre en la campaña italiana de Vivendi. El plan de Silvio Berlusconi de crear una cadena paneuropea de 4.000 millones de euros con su grupo Mediaset podría acallar la influencia de su rival francés en la nueva empresa.El plan de Berlusconi de fusionar su grupo de televisión con su unidad española en un holding holandés de nueva creación añade más complicaciones a la estrategia transalpina de Vincent Bolloré. El financiero francés ha perdido dinero tanto en sus inversiones en Mediaset como en Telecom Italia, y corre el riesgo de verse acorralado en ambas compañías por sus respectivos proyectos de fusión.

Vivendi, que posee el 28,8% de Mediaset, se ha visto envuelta en un amargo litigio durante meses por la compra fallida del negocio de televisión de pago de Berlusconi. Vivendi tuvo que aparcar casi el 20% de su inversión en Mediaset en un fideicomiso porque a los reguladores locales no les gustó el hecho de que también posea una gran participación en el operador de telecomunicaciones italiano establecido. Y el consejo de administración de Mediaset le prohíbe ejercer derechos de voto sobre todas sus acciones –tiene algo menos del 10% de derechos– porque afirma que la adquisición fue ilegal.

La creación de Mediaset para Europa puede empeorar las cosas para Bolloré. La participación global de Vivendi se diluiría probablemente hasta en torno al 23%.

Más puede preocuparle que en virtud de los estatutos propuestos de la nueva empresa con sede en Países Bajos, el consejo de administración de Mediaset se reserva el derecho de seguir prohibiendo a Vivendi votar en las juntas de accionistas si viola las normas de defensa de la competencia o hasta que un tribunal declare la legitimidad de su inversión en Mediaset. Y contrariamente a las reglas de gobernanza italianas, la nueva empresa holandesa no tendrá que reservar asientos en el consejo de administración para inversores minoritarios.

Esto se produce en un momento en el que el consejo de administración de Telecom Italia se plantea una compra basada en acciones del operador estatal de red de banda ancha Open Fiber, que podría dar al Gobierno de Roma ventaja sobre el operador de telecomunicaciones a expensas de Vivendi, que en la actualidad es el mayor accionista con un 24%.

Hay un lado positivo. Una vez que la sede legal de Mediaset se traslade a Países Bajos, Vivendi podría intentar pedir a un tribunal local que restablezca sus derechos de voto, con la esperanza de obtener una decisión más rápida y favorable que en Italia, donde los tribunales son notoriamente lentos. Pero eso solo resolvería uno de los muchos dolores de cabeza italianos de Bolloré.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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