Mercados

El mercado se la juega en junio: cita con la Fed y la cumbre del G20

La Fed podría confirmar su diposición a recortar tipos y EE UU y China podrían acercar posturas, aunque lejos de resolver el conflicto geopolítico de fondo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Reuters

La inversión en activos financieros se complicó de forma rotunda en el mes de mayo y en el mes de junio va a afrontar varias importantes citas que pueden decantar la balanza hacia el lado de mayores pérdidas o hacia una estabilización que permita cierto alivio para las carteras.
Los inversores tendrán noticias de los dos grandes factores que mueven el mercado: la política monetaria de la Fed y las conversaciones entre Estados Unidos y China en materia comercial. La reunión de la Reserva Federal y la cumbre del G20 serán las dos grandes citas del mes, pero vendrán acompañadas de otras referencias de gran calado.

El foro de Sintra

La primera cita del intenso mes de junio que aguarda a los inversores llega este mismo lunes, con la celebración en la localidad portuguesa de Sintra del foro de política monetaria que organiza el BCE bajo el título de 20 años de Unión Economía y Monetaria Europea. Mario Draghi será el gran maestro de ceremonias de un evento que se desarrollará durante dos días y en el que también intervendrán el gobernador del Banco de Inglaterra, Marck carney y la expresidenta de la Fed, Janet Yellen. Aunque el claro protagonista será Draghi y las pistas que pueda dar sobre próximas decisiones, después de que a principios de mes reconociera que el BCE está dispuesto a cambiar el rumbo y abordar nuevos recortes de tipos si fuera necesario.

Draghi ya sacudió el mercado hace dos años en este mismo foro, cuando sugirió un posible endurecimiento de su política que tuvo que matizar poco después. El delicado momento por el que atraviesa el mercado hará que los inversores analicen sus palabras con lupa.

La sucesión de Mario Draghi, cuyo mandato finaliza el 31 de octubre de este año, será otra de las cuestiones que planearán sobre la cumbre de Sintra. La presidencia del BCE está sujeta al reparto de cargos de las altas instituciones europeas que se debatirá en la reunión del Consejo Europeo del 20 y 21 de junio y del que debería salir un acuerdo sobre el nuevo presidente de la Comisión Europea.

Cita con la Fed

Pero la gran cita en política monetaria será sin duda la reunión que mantiene el consejo de gobierno de la Fed durante el próximo martes y el miércoles. Su presidente Jerome Powell ya abrió la puerta a principios de mes a una rebaja de tipos, que el mercado prevé de forma mayoritaria para la vuelta del verano, lo que requeriría un cambio en la hoja de ruta marcada para este año. El último guion de la Fed contempla que no habrá cambios en los tipos en EE UU durante 2019 y solo una subida durante 2020, con lo que Powell podría anunciar un ajuste de este mensaje el próximo miércoles con el que ir adaptando su política a la posibilidad sugerida de un recorte este mismo ejercicio y a la que se aferran las expectativas de los inversores.

La Fed ya viró el rumbo el pasado marzo, cuando renunció a las dos subidas de tipos que había previsto con anterioridad para 2019. La confirmación de que el crecimiento se está desacelerando más de lo esperado y de que la amenaza proteccionista está calando en la economía fueron la causa, un argumento que ha tomado si cabe más cuerpo durante el último mes, cuando se ha recrudecido la tensión comercial entre Estados Unidos y China. La respuesta bajista de las Bolsas a esa amenaza para el comercio global es también un factor de peso para la Fed, que ya reaccionó con claridad moderando su mensaje de alzas de tipos en enero, después de que en diciembre los mercados cayeran con fuerza ante el temor a una llegada precipitada de la recesión.

Cumbre del G 20

La política está condicionando de forma inevitable el paso de los bancos centrales. La escalada de aranceles entre EE UU y China tiene un trasfondo que va más allá del elevado déficit comercial del que se lamenta Donald Trump frente al gigante chino y que tiene como telón de fondo la disputa por la hegemonía de la economía mundial a futuro y, en especial, por el dominio de la tecnología y las telecomunicaciones. La imposición de aranceles por parte de EE UU no afecta solo a China sino que ha amenazado seriamente a México y a la UE, lo que ha abierto un foco de incertidumbre que ya cala en los indicadores de confianza y de actividad manufacturera, según reconoció Draghi en la pasada reunión del BCE.

El carácter imprevisible de los tuit de Trump y la proximidad de las elecciones presidenciales de EE UU en 2020 auguran nuevos episodios de volatilidad y el uso de la política comercial como arma electoral. Es por ello que los expertos no tienen puestas demasiadas esperanzas en la cita del G20 en Osaka (Japón) los próximos 28 y 29 de junio y que podría ser un primer punto de encuentro y de acercamiento de posturas entre el presidente estadounidense y su homólogo chino, Xi Jinping.

A pesar de que las jornadas previas puedan ser una constante de amenazas cruzadas, cabe la posibilidad de que Trump y Xi alcancen una suerte de pacto de mínimos, con el que al menos apaciguar al mercado y no contribuir a acelerar el deterioro de sus respectivas economías.

Reunión de la OPEP

El cartel petrolero y otros países productores, liderados por Rusia, se reunirán el 25 y 26 de junio, si bien la cita podría retrasarse a primeros de julio. Deberán decidir si prorrogan el recorte de producción iniciado en 2016 y que favoreció el alza de precios, en un momento en que EE UU ha elevado su producción y en el que se ha disparado la tensión geopolítica en Oriente Medio.

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