El sabueso de las telecos, José Miguel García, ataca de nuevo

Regresa a un sector que conoce como nadie como CEO de Euskaltel

José Miguel García, CEO de Euskaltel.
José Miguel García, CEO de Euskaltel.

Está considerado una de las grandes figuras del sector de las telecomunicaciones, un auténtico killer de la competencia empresarial, y ahora llega a Euskaltel para intentar convertirla en la quinta operadora con presencia en toda España. José Miguel García Fernández (Madrid, 1962) será su nuevo consejero delegado.

García es el elegido por Zegona, la firma de inversión británica que se ha convertido en accionista principal de la teleco, con casi un 21%. Desde principios de mayo era consejero dominical y su nombramiento deberá ser ratificado en junta extraordinaria el 10 de julio.

El mercado ha acogido la noticia con los brazos abiertos, pues la acción de Euskaltel ha subido un 13% desde el día 4, en que se conoció el nombramiento. Aun así, los 8,20 euros a los que cotiza siguen por debajo de los 9,5 euros con los que debutó en Bolsa en 2015.

García tiene fama de supertrabajador, de saber hacer equipos de trabajo; hay quien le califica de duro y otros de directo: que exige como nadie pero también da mucho. Tiene siempre los números en la cabeza, algo que los inversores valoran mucho, y sabe explicar las cosas. Está siempre centrado en las operaciones para encontrar formas de mejorar el negocio.

Es aficionado al golf, que le permite discutir de negocios con tranquilidad, y tiene su casa llena de libros de tendencias. Casado y con dos hijos, es extremadamente familiar.

Nació en España, pero su familia emigró y vivió varios años en Australia. Allí se licenció en Ingeniería en Electricidad y Electrónica e hizo un máster en Comunicaciones Digitales en la Universidad pública de Monash, de Melbourne. Empezó su carrera como consultor de telecomunicaciones y tecnología en Lincoln Scott International.

Desde entonces, su vida ha sido un ir y venir por 16 países distintos. Fundó Case Technology, y siguió dirigiéndola tras vendérsela en 2000 a la teleco multinacional británica Cable & Wireless. En esta pasó por todo tipo de puestos, incluyendo los de director general para el Reino Unido e Irlanda, vicepresidente ejecutivo para Europa, CEO para Panamá –donde adaptó el antiguo monopolio público a un mercado con competencia–, y CEO para España y Portugal.

Conoció al empresario hispano-estadounidense Leopoldo Fernández Pujals, que acababa de invertir en Jazztel, que lo fichó en 2000 como revulsivo. García contrató un nuevo equipo directivo, personas que destacaban por su operatividad y procedían en muchos casos de segundos niveles de otras empresas, y aplicó su muy personal modelo de gestión, como lo define una persona que ha trabajado con él.

Consiguió la refinanciación de Jazztel, llegando a acuerdos con los bonistas; apostó por invertir en centrales de cobre y en red propia; y atacó ciudades pequeñas en las que solo estaba Telefónica, y donde recibieron como agua de lluvia sus ofertas. También entró en el negocio móvil, e impulsó ofertas convergentes con fijo.

La empresa valía 200 millones cuando llegó (¡y su deuda era superior!), y se vendió por 3.400 millones en 2014-2015 a Orange, a la que atrajo la apuesta de Jazztel por la fibra. Como CEO de Orange España, dirigió la integración de ambas, generando sinergias por más de 2.000 millones de euros.

Tras dejar ese puesto fue miembro del consejo y presidente adjunto de la teleco con sede en Luxemburgo Millicom y consultor estratégico de Orange, reportando al CEO adjunto, en la transformación de las unidades de negocio europeas para la convergencia fijo-móvil.

En 2018, participó en la adquisición de SqrrL (software de datos) y Briefcam (análisis de vídeo) por parte de Amazon y Canon, respectivamente.

Ahora llega, como se rumoreaba desde hace meses, a la nueva Euskaltel, con la idea de expandirla con la marca Virgin por toda España, más allá de donde está implantada (con marcas como R y Telecable): Asturias, Galicia y, claro, Euskadi.

Podría considerársele la Telefónica vasca, pues nació por iniciativa pública. Se trata de una empresa muy política, cuando García es casi todo lo contrario. Otros accionistas, aparte de Zegona, son Kutxabank, Corporación Financiera Alba, Capital Group, Abanca y Artemis.

Para llevar a cabo esa expansión, el nuevo CEO ya ha reforzado áreas como marketing y ventas. Pretende simplificar la gestión y reducir el número de altos ejecutivos y ya está trayendo gente de su confianza, como Ernesto Martínez Velasco, ahora en Orange España, y con el que trabajó tanto en Cable & Wireless como en Jazztel.

Sus rivales temen que desencadene una nueva guerra de precios que se sume a la que ya está llevando a cabo MásMóvil; en perspectiva está, además, la mayor parte de la subasta del espectro 5G español.

¿Hay espacio para un quinto operador nacional? García cree que sí, y hasta ahora ha demostrado su buen olfato. Es la hora de comprobarlo una vez más.

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