Investigación

Grifols lanza un plan de inversión de 1.400 millones para ganar capacidad industrial

El presidente de la compañía asegura que no hay más solución que fabricar en China

Grifols lanza un plan de inversión de 1.400 millones para ganar capacidad industrial

La multinacional catalana Grifols ha anunciado este viernes un nuevo esfuerzo para seguir creciendo en capacidad industrial con la que servir la demanda creciente de proteínas plasmáticas en el mundo. La compañía lanza un plan hasta 2022, que extiende el vigente desde el pasado año, para destinar 1.400 millones de euros principalmente en nuevos centros de obtención de plasma y nuevas plantas de tratamiento de plasma. 

Así lo anunció Daniel Fleta, director de operaciones de la empresa cotizada en el Ibex 35, en la junta de accionistas celebrada en la sede de Sant Cugat (Barcelona). La mayor parte del la inversión, el 51% irá a la división de diagnóstico de la compañía, la que fabrica y comercializa los derivados plasmáticos, y que supone el 78% de los 4.487 millones de euros de las ventas del grupo en 2018. El objetivo de la compañía es llegar en 2024 a poseer 370 centros de obtención de sangre, la materia prima necesaria para sus fármacos, desde los 297 con los que cerrará este año.

Gran parte del crecimiento del número de centros proviene de compras corporativas en las últimas fechas, como Haema, IBBI, Biotest y, por último, la china Shangai RAAS que debe cerrarse en el último trimestre de este ejercicio y que ha supuesto la operación más crucial de la empresa desde hace una década cuando se adquirió la estadounidense Talecris.

Ente las novedades en las plantas está una nueva fábrica de purificación de plasma en Clayton (EE UU), su punto neurálgico en el país, a la que destinará 140 millones y que estará concluida en 2022. Se suma a la ya anunciada anteriormente de fraccionamiento en ese localización. Por último, destinará otros 110 millones en otra de purificación en Irlanda. En España ampliará la producción de la factoría de envases situada en Murcia.

Entre los principales anuncios también se encuentra la ampliación de la sede de Sant Cugat, con un quinto edificio.La compañía ha destinado estos últimos cinco años 1.300 millones en inversiones en mejorar la capacidad.

La necesidad de capacidad industrial fue detectada por Grifols hace alrededor de tres años, por lo que puso en marcha un plan de aperturas de nuevas plantas. Si en la actualidad su capacidad de fraccionamiento (tratamiento intermedio) es de 12 a 13 millones de litros de plasma, en 2023 la empresa espera que llegue a 19 millones de litros. “Y ya estamos pensando en cómo llegar a los 30 millones de litros”, aseguró Víctor Grífols Deu, uno de los dos consejeros delegados de la compañía, lo que supondría casi triplicar la producción.

Otro de los cambios que Grifols vivirá será que espera obtener plasma más allá de EE UU, su único lugar de obtención de hasta este año, y de Europa. De hecho, 54 de los 370 centros en 2024 ya estarán en terceros países, fundamentalmente en China.

Sobre la irrupción en ese país con la alianza con Sanghai RAAS, de la que controlará el 26%, Víctor Grifols, presidente de la compañía opinó que era necesario estar en ese país, porque es un “mercado espectacular”. “El plasma de EE UU se va a terminar. No hay más solución que fabricar en China”, aseguró. Aunque concedió que será “un proceso largo y complicado”, debido a las dificultades en materia propiedad intelectual.

“Como empresa internacional teníamos que decidir si queríamos estar en China o no. Y hemos optado por estar”, refrendó su hijo Víctor Grífols Deu, co-consejero delegado, quien añadió que copiar sus productos es como intentar reproducir una receta del cocinero Ferrán Adrià. “Lo importante es el know-how. Yo sería incapaz de reproducir el plato aunque tuviera la receta”.

Grífols Deu explicó que este país debe dar un enorme salto en el uso de derivados plasmáticos. Según sus datos, para una población de 1.400 millones de habitantes se usan ocho millones de litros de plasma, frente a los 40 a 50 millones que se utiliza en EE UU con solo 350 millones de ciudadanos. El directivo cree que la empresa tiene que estar allí para ayudar al país asiático a usar estas herramientas. “El Gobierno chino lo está haciendo muy bien con nuevas normas”, apuntó, sobre la seguridad jurídica y la protección industrial en el sector.

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