Philip Morris abre en EE UU un mercado de 40 millones de fumadores para Iqos

El gobierno del país le autoriza a vender su dispositivo de tabaco calentado

Un usuario de un dispositivo de tabaco calentado Iqos, de Philip Morris.
Un usuario de un dispositivo de tabaco calentado Iqos, de Philip Morris.

Philip Morris ha dado un paso clave para el desarrollo en el mercado de Iqos, su dispositivo de tabaco calentado y gran apuesta para, a largo plazo, reducir su dependencia de ventas de los cigarrillos tradicionales.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) autorizó en la noche del miércoles a la compañía tabaquera la puesta a la venta de este dispositivo, que ya comercializa en 44 países incluido España, pero que hasta este momento no había recibido el visto bueno del gobierno estadounidense, que en ocasiones anteriores rechazó la petición de Philip Morris al no apreciar una reducción de los riesgos para la salud.

Tras meses de estudios, la FDA sí ha comprobado que este sistema contiene menos toxinas que el humo del tabaco tradicional, y permite al fabricante abrir un mercado de 40 millones de fumadores, como ha reconocido su consejero delegado, André Calantzopoulos: “Algunos dejarán de fumar, la mayoría no. Y para estos últimos, Iqos ofrece una alternativa sin humo en comparación a seguir fumando”.

Philip Morris ha invertido cerca de 4.000 millones de dólares en el desarrollo e investigación de lo que es hoy Iqos, un dispositivo que calienta las cargas de tabaco, las cuales vende bajo el nombre de Heets. En España, desde su puesta a la venta a finales de 2016, se han vendido 175.000 dispositivos, según los últimos datos proporcionados por la compañía.

El objetivo de esta a nivel mundial es que al menos 30% de sus ventas totales en el año 2025 procedan de Iqos y dispositivos similares que desarrolle en los próximos años, es decir, aquellos libres de combustión y humo.

La puesta a la venta en EE UU contribuirá a acercarse a ese objetivo, después de que su penetración en el mercado haya sido más lenta de lo esperado, según coinciden todos los analistas. En 2018, las ventas de Iqos y del resto de dispositivos alternativos de Philip Morris aumentaron un 14%, hasta 4.100 millones de dólares, unos 3.600 millones de euros, el 14% de la facturación total del grupo.

En el primer trimestre del ejercicio 2019, Iqos ha superado por primera vez la barrera de los 10 millones de usuarios, de los cuales la empresa calcula que el 70% ha dejado completamente los cigarrillos tradicionales. Las ventas en ese periodo se han incrementado un 10%.

La FDA considera que la puesta a la venta de Iqos es apropiada “para la protección de la salud pública porque, entre otras consideraciones, estos productos producen menos niveles de algunas toxinas que los cigarrillos de combustión”, aunque los pone en la misma categoría que estos, lo que limita al máximo su promoción y su comercialización.

Según anunció Philip Morris, llevará Iqos a EE UU a través de una licencia exclusiva con Altria Group, la matriz del grupo en ese país. Se da la circunstancia de que Altria es propietaria del 35% de Juul, la empresa de cigarrillos electrónicos que domina el 70% del mercado al que ahora llegará el dispositivo de Philip Morris, con la diferencia de que Juul no incorpora tabaco en su formulación.
Una competencia con la que deberá luchar para hacerse un hueco en EE UU.

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