Unicredit debería acercarse a Commerzbank por la puerta lateral

Una fusión tendría sentido para los accionistas de ambos, pero depende de en qué medida se tenga en cuenta la sensibilidad de Berlín

Logotipo de Commerzbank en Fráncfort (Alemania).
Logotipo de Commerzbank en Fráncfort (Alemania).

El fracaso de las negociaciones de fusión entre Deutsche Bank y Commerzbank ha dejado este último en el tablero. El primero en la cola es Jean Pierre Mustier, CEO de Unicredit, que hizo insinuaciones en 2017. Un acuerdo tendría sentido para los accionistas de ambos prestamistas, pero depende de en qué medida tenga en cuenta Mustier las sensibilidades políticas alemanas.

Una fusión uniría el banco con sede en Fráncfort, de 10.000 millones de euros, con el negocio alemán de su rival de Milán, HypoVereinsbank (HVB), de 27.000 millones de euros, y daría a la entidad combinada alrededor de una décima parte del mercado de préstamos alemán.

Suponiendo que Unicredit pagara una prima de control del 30% mediante una fusión de todas las acciones, Commerzbank tendría un tercio del grupo ampliado. Si se lograra un ahorro del 25% de la base de costes combinada en Alemania, equivalente a 2.500 millones de euros, CommerzCredit generaría sinergias por valor de 14.700 millones de euros para compartir proporcionalmente, según nuestros cálculos, que suponen un tipo impositivo del 30% y 3.700 millones de euros de costes de integración.

El incentivo para Mustier es que la consolidación del balance de Commerzbank, que está muy cargado de depósitos, reduciría los altos costes de financiación de Unicredit. Garantizar la deuda subordinada de Unicredit durante cinco años cuesta 275 puntos básicos, frente a los 158 puntos básicos de su par alemán, indican los datos de Refinitiv. El beneficio para Commerzbank es que una combinación de primas y sinergias haría que sus accionistas, incluido el Gobierno alemán, vieran aumentar su valor de los fondos propios en más de dos tercios.

Hay dos trampas. Los reguladores alemanes se muestran reacios a permitir que Unicredit transfiera el excedente de liquidez a Milán. Y la adquisición por parte de Italia del segundo banco más grande de Alemania por activos cuadra poco con las preferencias del ministro de Finanzas, Olaf Scholz, por un abanderado nacional de la banca, especialmente si se producen grandes pérdidas de puestos de trabajo.

En lugar de eso, Mustier podría dar a los inversores de Unicredit una nueva participación en una HVB escindida. Entonces podría combinar la nueva entidad independiente con Commerzbank en una fusión sin primas. Si el valor aproximado de 17.000 millones de euros de los fondos propios de HVB en 2018 se multiplicara por 0,6, nivel implícito en las rentabilidades de los últimos años, sería casi idéntico al de la capitalización bursátil de Commerzbank.

Mustier, el jefe de Commerz, Martin Zielke, y Berlín aún tendrían que decidir qué parte controlaría la entidad y qué nivel de pérdida de puestos de trabajo sería aceptable. Un compromiso razonable podría llevar a Commerz a tomar una participación mayoritaria marginal, a cambio de una mayor flexibilidad del Gobierno alemán en torno al exceso de liquidez del banco. Eso, y el potencial de Unicredit y Commerzbank para lograr sinergias por valor de más de un cuarto y dos tercios de sus respectivos valores de mercado, podría ser suficiente para hacer que las cosas sucedan.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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