BME reparte un dividendo de 1,57 euros con cargo a 2018, el más bajo desde 2006

Reduce un 16,5% sus beneficios hasta marzo, a 31,6 millones de euros

El presidente de Bolsas y Mercados Españoles (BME), Antonio Zoido.
El presidente de Bolsas y Mercados Españoles (BME), Antonio Zoido. EFE

Coincidiendo con la presentación de resultados del primer trimestre de 2019, BME celebró ayer su junta general de accionistas. La gran diferencia con anteriores reuniones es que tras la cita de este jueves, Antonio Zoido, hasta la fecha presidente de la compañía, dejará las funciones ejecutivas que ostenta desde 2003 y continuará como presidente no ejecutivo del consejo de administración. Su puesto será ocupado por Javier Hernani, actual consejero delegado.

La retribución al accionista es vista como una de las prioridades de la compañía y así lo recalcó el propio Hernani. Entre las propuestas llevadas a la junta destaca el reparto de un dividendo complementario de 0,57 euros por acción, importe que se abonará el próximo 10 de mayo. Con este pago la retribución con cargo a la cuentas de 2018 alcanza los 1,57 euros por título, importe que eleva el pay out al 96%, “uno de los más elevados del sector y de toda la Bolsa española”, recalcó Hernani. 

En los últimos 17 años en los que Zoido ha estado al frente del operador de la Bolsa española, el dividendo por acción ha aumentado un 80,8% gracias a lo cual BME ha repartido 2.500 millones de euros, importe que equivale a la capitalización actual de la compañía. Esto ha ido acompañado de un incremento del 132,5% de los ingresos y del 73,1% del beneficio.

A pesar de ello, uno de los accionistas asistentes al encuentro remarcó que se trata del pago más bajo desde 2006 y pidió a la dirección detalles sobre las estrategias para incrementar los ingresos y el resultado. El consejero delegado apuntó que la caída del dividendo obedece en gran medida a los bajos volúmenes de negociación en 2018, un hecho que penalizó los resultados (el beneficio bajó un 11,1%). A pesar de las dificultades, desde BME recalcan que se superaron las estimaciones de los analistas.

No obstante, los resultados del primer trimestre de 2019 mantienen la tendencia negativa de los últimos trimestres. El operador logró un beneficio de 31,6 millones, un 16,5% menos que un año antes y los ingresos netos se redujeron un 9,3%, hasta los 71,5 millones.

Javier Hernani recordó los objetivos recogidos en plan estratégico 2019-2021. Una estrategia que estará sustentada por cuatro pilares: crecimiento orgánico e inorgánico, fortalecimiento del modelo de negocio, diversificación geográfica y situar al cliente en el centro de todas las decisiones. Durante este periodo la compañía prevé elevar un 4% sus ingresos netos, hasta los 337-347 millones de euros, y un 6% del beneficio, hasta un máximo de 167 millones.

Los primeros pasos para lograrlo ya han empezado a darse. Hernani ha afirmado que en mayo BME abrirá una nueva línea de trabajo en el segmento del forex. En paralelo, se están estudiando las posibilidades que ofrece la tecnología blockchain y en que medida la compañía puede contribuir a ello.

En el plano de posibles adquisiciones, Hernani ha señalado que se estudiarán las posibles compras que encajen con "lo que somos". Es decir, que se trate de "compañías de negocio que sumen a nuestras capacidades y permitan aumentar los ingresos y reducir los costes".

Amenaza fiscal

Uno de los riesgos para los volúmenes de contratación es la implementación del impuesto sobre transacciones financieras que propone el PSOE, Hernani considera equivocada la medida y apunta que restaría competitividad a España frente a otros mercados europeos. El 73% del volumen negociado en la Bolsa se concentra en los valores de alta capitalización, afectados por la medida.

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