Banca

Voto de castigo a Carnegie-Brown por el fichaje frustrado de Orcel

Su reelección logró un apoyo del 78%, frente al 95% de los demás consejeros, después de que varios ‘proxy advisors’ le responsabilizaron del nombramiento

Bruce Carnegie-Brown, vicepresidente y coordinador de los consejeros externos de Santander
Bruce Carnegie-Brown, vicepresidente y coordinador de los consejeros externos de Santander

La junta de accionistas de Santander se saldó el pasado 12 de abril con la aprobación de todos y cada uno de los 14 puntos recogidos en la convocatoria. Pero uno de ellos no suscitó el mismo apoyo que el resto, según los resultados de las votaciones que ha publicado el banco en su página web. Dueños de 1.601,4 millones de acciones de Santander (el 9,9% del total del capital del banco y el 14,4% del total de la junta), votaron en contra de la reelección del vicepresidente de la entidad financiera, Bruce Carnegie-Brown.

Así, el 78,07% respecto al cuórum –a la junta acudieron, entre presentes y representados, un total de 758.299 accionistas, con 11.122,8 millones de acciones, un 68,505% del capital del banco– votó a favor y otro 7,44% se abstuvo. Frente a ese apoyo del 78%, los otros cinco consejeros que fueron votados lograron un apoyo medio del 95% y mínimos porcentajes de votos en contra (entre el 0,6% de Henrique de Castro y el 2,28% de Javier Botín). Carnegie-Brown es el presidente de la comisión de nombramientos y también de la de retribuciones de Santander, y varios asesores de voto (proxy advisors) de inversores institucionales lo consideran responsable del fichaje frustrado del banquero italiano Andrea Orcel como consejero delegado.

SANTANDER 2,23 -2,54%

A comienzos de abril se conoció que ISS, uno de los mayores proxy advisors del mundo, propuso a los fondos de inversión a los que asesora que votaran en contra de la reelección de Carnegie-Brown como consejero independiente y vicepresidente de banco.

Carnegie-Brown defendió en la junta que el proceso de selección fue riguroso, y que el banco entrevistó a candidatos tanto internos como externos antes de anunciar el fichaje. ISS señaló que el “fracaso” del fichaje de Orcel sugiere “una falta de diligencia en el proceso de contratación y deja incertidumbres en la planificación de la sucesión del consejero delegado”.

El fallido fichaje de Orcel le puede acabar saliendo caro al banco si el exbanquero de UBS demanda a la entidad y consigue una indemnización, según ISS, que señala los daños reputacionales y económicos derivados del caso. Orcel, de hecho, ha contratado los servicios del bufete De Carlos Remón para estudiar una demanda contra Santander.

Glass Lewis, un proxy advisor de menor relevancia, también expresó sus reticencias con respecto a la política de fichajes de Santander y se opuso a la reelección de Carnegie-Brown. El consejo de administración del Santander acordó el 15 de enero no continuar con el nombramiento de Orcel, anunciado el 25 septiembre de 2018, como consejero delegado del grupo al no estar dispuesto a asumir el coste de su fichaje, que calificó de “inaceptable”. Fuentes financieras señalaron que el exdirectivo de UBS reclamaba el cobro de un bonus de 50 millones de euros que le hubiera correspondido en su antigua entidad.

Leve oposición a algunos consejeros en CaixaBank

Aprobaciones. CaixaBank aprobó sin problemas los 13 puntos del orden del día de su junta celebrada el 5 de abril, aunque, al igual que en Santander, se repitió un porcentaje significativo de votos en contra de la reelección de una consejera, Maria Teresa Bassons Boncompte, presente en el máximo órgano de administración del banco desde 2012.Se opusieron a su renovación dueños de 779,6 millones de acciones, equivalentes al 13% del capital del banco que preside Jordi Gual (el 19,9% sobre el cuórum). También registró una significativa oposición la elección del consejero Marcelino Armenter Vidal, con accionistas propietarios del 10,8% capital en contra, porcentaje que se traduce en un 16,5% sobre el cuórum.

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