El superpetrolero Goldman Sachs empieza a darse la vuelta

Está empezando a parecer menos un banco de inversión y más uno tradicional

El actual CEO de Goldman Sachs, David Solomon, pinchando música en Nueva York el año pasado.
El actual CEO de Goldman Sachs, David Solomon, pinchando música en Nueva York el año pasado.

El trabajo de 150 años no se deshace en un día. Pero el superpetrolero que es Goldman Sachs está empezando a girar. Sus ingresos bajaron un 13% en el primer trimestre respecto al año anterior, pero está empezando a parecer menos un banco de inversión.

Con su nuevo jefe, David Solomon, está intentando girar del inestable trading a líneas como los préstamos. Y se nota: el 60% de los ingresos provienen de esos negocios menos volátiles, anunciaron ayer. Los ingresos por intereses, 5.600 millones, fueron los más altos de Goldman como grupo en al menos una década, al igual que los intereses netos de su cartera de préstamos.

Eso refleja su impulso para convertirse en algo así como un banco tradicional. La nueva tarjeta lanzada con Apple es un ejemplo; menos llamativo pero más sustancial es el crecimiento de la financiación que proviene de depósitos en lugar de préstamos de los mercados: ahorra 1 dólar por cada 100. Los ahorros de los clientes suponen ahora más de una cuarta parte de la financiación total, frente al 23% en 2017. Esto beneficia directamente la rentabilidad por fondos propios de la empresa.

Salomón tiene más por recortar. El trading de materias primas fue bastante bien en el trimestre, como para JP Morgan, pero los cambios que supone no encajan con lo que dice Salomon que quiere que sea Goldman. El trading de renta fija sigue aportando el 21% de los ingresos, incluso más que hace un año, a pesar de una caída del 11% interanual. Eso fue mejor que la caída del 18% de JP Morgan, líder del mercado, pero Citigroup registró ayer una ganancia del 1% porque atiende más que Goldman a las empresas que a los especuladores.

Convertir Goldman en algo nuevo no está exento de riesgos. A diferencia de Citi y JP, sus ganancias bajaron en realidad un 20% respecto al año anterior, cuando la pujanza del mercado impulsó el trading. Y los negocios a los que se está mudando ya están bastante bien atendidos. Así que empieza a ser a que pueden ser mejores en algo que sus rivales llevan haciendo durante más tiempo. Tardará más en demostrarlo, pero al menos está en el camino correcto.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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