Seis grandes firmas de inversión opinan sobre las elecciones en España

Goldman Sachs, JP Morgan, UBS o Barclays hacen sus pronósticos para los comicios del 28 de abril

Prima y deuda pública pulsa en la foto

Las elecciones generales del próximo 28 de abril no han calado en el mercado. Los inversores descuentan que surgirá, aunque no sin dificultades, un Gobierno comprometido con la disciplina fiscal, ya sea liderado por el PSOE, junto a Ciudadanos, o por el PP, en una suma de votos de centro y extrema derecha con Ciudadanos y Vox.

Las grandes firmas de inversión estos días hacen sus propias quinielas sobre quién será el próximo inquilino de La Moncloa y recuerdan que aunque el mercado no tiene en el foco a España y alaba su crecimiento económico, también hay desafíos en el horizonte que el Gobierno español deberá abordar en el futuro. 

UBS: Pacto de Gobierno entre Ciudadanos y PP con apoyo de Vox

El escenario base que contempla UBS tras las elecciones del 28 de abril es el de un Gobierno de coalición de PP y Ciudadanos, con el apoyo externo de Vox, una opción a la que concede un 50% de probabilidades. La firma suiza cree que el PSOE sería el partido más votado, por delante del PP, aunque le otorga apenas un 25% de opciones a un Ejecutivo de Sánchez con el apoyo de Ciudadanos y tan solo un 5% a una coalición de izquierdas con Podemos y el apoyo de los nacionalistas, como la que hizo posible el éxito de la moción de censura a Mariano Rajoy.

Pese a que las negociaciones para formar Gabinete podrían durar meses, UBS no espera que la incertidumbre política pese en el mercado. “Un crecimiento económico resistente, una gradual reducción del déficit y un reducido riesgo de una coalición con el populista Podemos, la opción menos aprobada por el mercado, mantendrían probablemente a España fuera del foco”, señala. Y pone como prioridad para el próximo Gobierno la “inexorable reforma del sistema público de pensiones”, propuestas en materia de fiscalidad del ahorro y de la empresa familiar, la reforma del sistema de financiación autonómica y la mejora del acceso a la vivienda para los jóvenes.

Goldman Sachs: Crecimiento a resguardo del ruido político

Goldman Sachs no entra a hacer quinielas concretas sobre las elecciones del día 28 en su último informe de la economía española, a la que ve bien pertrechada ante el ruido político. El banco estadounidense incluso cree probable una mejora del rating a finales de año, a pesar de que cuestiones políticas como el independentismo catalán hayan sido un obstáculo en otras ocasiones para un alza en la calificación de la deuda soberana. “Pensamos que podrían darse tres posibles coaliciones de Gobierno después de un período de negociaciones”, señala el banco estadounidense sin precisar siglas políticas. Tales opciones contemplan distintos planteamientos presupuestarios y de reformas estructurales pero coinciden en un aspecto fundamental para Goldman Sachs y en el que coincide la comunidad inversora. “Todos ellos estarían comprometidos con el proyecto europeo, con la solidez de las finanzas públicas y la competitividad de la economía”, señala el banco estadounidense.

Goldman también hace una advertencia: “La limitación en la agenda de reformas implica cierto riesgo de complacencia”. El banco no prevé reformas estructurales muy ambiciosas sino de carácter gradual.

Barclays: Castigo poco severo aun en el escenario menos probable

Barclays prevé una reacción positiva del mercado a un pacto de Ejecutivo entre PSOE y Ciudadanos, la opción que considera más probable a la vista de las encuestas, y también a un Gobierno de derecha entre PP, Cs y Vox. Calcula una respuesta entre neutral y moderadamente negativa a otro en minoría o a unas nuevas elecciones y apunta a una coalición entre PSOE, Podemos y los partidos nacionalistas como la peor opción para el mercado, por la posible vuelta atrás en reformas estructurales y una potencial confrontación con Europa. El banco británico matiza sin embargo que incluso en ese escenario más hostil para el inversor, el castigo no sería excesivo puesto que el partido líder del Gobierno sería el PSOE, de larga tradición europeísta.

Barclays reconoce que el mercado no está especialmente preocupado por las elecciones generales y valora el mayor crecimiento de la economía española. Prevé, eso sí, un largo período hasta que se forme Gobierno, con los comicios europeos y autonómicos por medio y la sentencia del juicio del procés prevista para junio o julio. A largo plazo, sí señala que el horizonte político y económico es menos tranquilizador.

Credit Suisse: La fortaleza de crecer por encima de la media europea

La visión de este banco suizo respecto a la inversión en España no se ve empañada por la celebración de elecciones generales y las previsibles dificultades que surgirán para la formación de Gobierno. “España es un mercado que goza de un fuerte interés por parte de los inversores internacionales y es visto desde fuera como un destino estable para la inversión”, explica Wenceslao Bunge, consejero delegado y responsable de banca de inversión para Credit Suisse en Iberia. El experto destaca los puntos fuertes de la economía española que la hacen atractiva para el inversor: es una de los estados que más crece en Europa y que cuenta “con gran recorrido al alza”, además ha salido fortalecido de la crisis económica y está en un proceso de internacionalización en el que aún queda margen de mejora. Además, en su opinión el tejido empresarial “se ha vuelto más eficiente e institucional y cuenta con talento humano muy competente”.

Bunge advierte de la incertidumbre política global, con elementos en Europa como el Brexit y las elecciones al Parlamento Europeo, aunque sobre España prevé que continúe con unas buenas perspectivas económicas que permitan seguir atrayendo capital extranjero.

Abante: Sin escenarios capaces de marcar el rumbo de la Bolsa

“La política española dejó de ser una preocupación para el inversor hace tiempo. Lo fue hace cinco años, cuando las encuestas daban a Podemos como primera fuerza política, pero visto lo visto y viendo lo que apuntan los sondeos, ya no constituye un riesgo”. Así zanja José Ramón Iturriaga, gestor de fondos de Abante, la cuestión del riesgo político para la inversión en España. En su opinión, cualquier coalición de Gobierno en la que participen los tres principales partidos españoles (PSOE, PP y Ciudadanos) será favorable para la inversión, una visión que comparte de forma mayoritaria el mundo de la gestión de activos.

Los resultados que podrían poner más en guardia a los inversores son aquellos “que hoy están fuera de todas las quinielas, en las que el papel de los partidos antisistema fuera principal”, añade Iturriaga, apuntando a Podemos. No prevé por tanto que vaya a darse ningún resultado electoral que vaya a cambiar la película de fondo de los fundamentales de la Bolsa española, animada por un crecimiento económico superior a la media de la zona euro y también muy pendiente de las decisiones que tome el BCE, considerando el fuerte peso de los bancos.

JP Morgan: Sánchez y Rivera como opción más factible y predilecta

El banco estadounidense ve al PSOE como claro ganador de las elecciones generales y como partido sobre el que se centrará la formación de Gobierno. Contempla dos escenarios, a los que concede casi las mismas probabilidades, el de un Ejecutivo formado por el PSOE con el apoyo de Ciudadanos y otro más de izquierdas y con el sostén de los nacionalistas catalanes, además del PNV.

”Un Gobierno centrista nos parece como el más favorable para el mercado y la economía entre las opciones con más probabilidades”, sostiene JP Morgan en referencia a un pacto entre PSOE y Ciudadanos. Recuerda la negativa del partido de Rivera a apoyar a Sánchez y su acercamiento al PP pero también confía en una mayor flexibilidad de las posturas y en que finalmente, la disposición a negociar de las formaciones políticas dependerá de cuál sea el reparto de escaños. La opción de un Ejecutivo de Sánchez con Podemos y el apoyo del independentismo catalán –ya sea con su apoyo directo o la abstención– sería problemático e inestable, según el banco estadounidense, que apunta también a la dispersión del voto en los partidos de la derecha, sin olvidar que los sondeos no suelen ser muy fiables con las nuevas formaciones políticas.

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