El Ibex cae un 0,4% semanal pese a la banca y los resultados en EE UU

Santander limita las subidas del viernes al 1,8% frente a los ascensos del 3% intradía

Operador de la Bolsa de Nueva York.
Operador de la Bolsa de Nueva York. AP

La intensidad macroeconómica y política de los últimos cinco días no logró sacar a la Bolsa de la indecisión. Por si la agenda no estuviera lo suficientemente apretada con el Brexit, las negociaciones entre EE UU y China y las decisiones de política monetaria, en la recta final de la semana el inicio de la temporada de resultados en EE UU y la junta general de accionistas de Santander se convirtieron en las principales referencias de la jornada. Aunque el Ibex 35 logró avanzar un 0,24% el viernes, el balance semanal arroja unas pérdidas del 0,4%.

Despejada la incertidumbre del Brexit, al menos hasta el 31 de octubre, los inversores dirigen la mirada a las conversaciones que mantienen las autoridades de EE UU y China. Aunque el acercamiento entre ambas potencias es significativo, los inversores empiezan a inquietarse. Casi cinco meses después de que se firmase la tregua comercial, las posturas siguen lejos y los expertos miran ahora a junio como el mes en el que Donald Trump y su homólogo Xi Jinping firmen el pacto.

La falta de noticias concretas lleva a los inversores a poner el acento en los datos macro. El viernes fue el turno de la balanza comercial de China que sorprendió positivamente a los expertos. Las exportaciones del gigante asiático repuntaron 14,2% en marzo, frente al 6,5% previsto. Mientras, las importaciones cayeron un 7,6%, descensos que contrasta con el crecimiento de 0,2% que esperaba el mercado. A este dato positivo se sumó el volumen de créditos concedidos el mes pasado que alcanzó los 426.000 millones de dólares, un reflejo de que la economía china sigue yendo a buen ritmo.

Principales cotizaciones

IBEX 35 9.581,90 0,34%
EUROSTOXX 50 3.499,23 0,62%
DOW JONES 26.559,54 0,42%
USD x EUR 0,8887 -0,011%
Petroleo Brent 71,910 0,405%

Pero si por algo estuvo marcada la Bolsa española el viernes fue por Santander. La entidad que preside Ana Botín anunció antes del inicio de junta de accionistas una oferta para hacerse con el 25% de su filial mexicana. Esto unido al compromiso del banco de incrementar el dividendo actuaron de revulsivo para la cotización. Santander sumó un 1,8%, subida que aunque fue inferior al 3% intradía, permiten a las acciones retornar a niveles de septiembre.

El resto de entidades que integran el Ibex 35 se sumaron a la corriente alcista y junto a Acerinox (2%) y ArcelorMittal (2,31%), lideraron los avances del selectivo. BBVA se anotó un 2,64%; Sabadell, 2,57%; Bankinter, un 2,43% y CaixaBank, un 1,8%. En el lado opuesto se situaron Acciona (-2,18%), Siemens Gamesa (-1,86%), Endesa (-1,5%) e Iberdrola (-1,2%).

También el sector bancario estadounidense jugó un papel destacado el viernes. JP Morgan y Wells Fargo dieron el pistoletazo de salida a la campaña de resultados estadounidenses. Aunque la incertidumbre es la tendencia dominante de cara a la publicación de las cuentas, ambas entidades lograron superar las expectativas de los analistas. Sus ingresos se vieron reforzados por las subidas de tipos en EE UU en 2018, un proceso que de cara a los próximos meses se frenará, según lo señalado por la Fed en la pasada reunión y refrendada por las actas publicadas el pasado miércoles.

Los buenos datos impulsaron al alza a los tres índices de referencia de Wall Street que a media sesión avanzaban entre un 1% y un 0,4%. La apertura alcista en EE UU sirvió de soporte a las ganancias en el Viejo Continente. El Dax subió un 0,5%, el Cac francés; un 0,3% mientras el FTSE británico y el Mib registraron alzas del 0,26% y el 0,8%, respectivamente.

La prima de riesgo baja de los 100 puntos básicos

Los buenos datos de China y las cuentas de JP Morgan y Wells Fargo fueron el empujón que necesitaban los inversores para aumentar su apetito por el riesgo. Pero este interés no fue el mismo durante toda la jornada. En los primeros compases de la sesión, las dudas pesaban más que las certezas. El mínimo síntoma incertidumbre fue suficiente para que los inversores se decantaran por la deuda. A lo largo de la jornada la rentabilidad del bono español a 10 años bajó del 1% (0,98%, niveles de octubre de 2016), un movimiento que se vio favorecido por el mensaje lanzado esta semana por el BCE. El consejo de gobierno reiteró su compromiso de no subir los tipos hasta finales de 2019, movimiento que el mercado pospone a principios de 2020. No obstante, al cierre el rendimiento se situó en el 1,04% frente al 1% registrado el viernes. A pesar de este repunte, la prima de riesgo se mantiene por debajo de los 100 puntos básicos.

Mario Draghi reafirmó que si bien no prevé subir el precio del dinero en el corto plazo, la institución es consciente del impacto que para la banca tienen las tasas negativas. Además de la nueva inyección de liquidez a largo plazo, la institución planea modificar la tasa de depósitos. El mercado empieza a descontar la aplicación de una “escalera” de tipos según la cual se aplican distintos intereses a distintos niveles de liquidez de la banca.

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