Comercio electrónico

Bezos a su competencia: “Os reto a que subáis a 16 dólares el salario por hora de trabajo”

El fundador de Amazon desafía a sus competidores a que mejoren las nóminas de sus empleados en Estados Unidos

Jeff Bezos, presidente y primer accionista de Amazon.
Jeff Bezos, presidente y primer accionista de Amazon.

El fundador y consejero delegado de Amazon, Jeff Bezos, desafió ayer a sus competidores en el negocio del retail a aumentar el salario mínimo a sus empleados a 16 dólares la hora. Amazon ya lo hizo a finales de 2018, cuando fijó el pago de 15 dólares por hora en EE UU, muy por encima de los 7,25 dólares a los que obliga la ley. La compañía cedía así a las críticas vertidas contra sus sueldos y las condiciones de trabajo en Amazon, especialmente en sus centros logísticos.

“Hoy desafío a nuestros principales competidores minoristas (¡ustedes ya saben quiénes son!) a que igualen las condiciones de nuestros empleados y nuestro salario mínimo. Es más, incrementadlo a 16 y devolvednos el guante. Es un tipo de competición que beneficia a todo el mundo”, dijo en una carta dirigida a los accionistas de Amazon. Bezos dijo que la subida salarial de Amazon ha beneficiado a más de 250.000 empleados de la compañía y a más de 100.000 trabajadores temporales contratados por la firma en Navidad.

Pese a que el ejecutivo no dio nombres, Efe informa que se estaba refiriendo a empresas como Target, que paga 12 dólares por hora (la semana pasada anunció subirá a 13), y a Walmart, que baja esa cifra a los 11 dólares. Dan Barlett, vicepresidente ejecutivo de Asuntos Corporativos de esta última compañía, también desafió a Bezos a través de Twitter: "Hola, competidores minoristas (vosotros sabéis quienes son) ¿cómo pagáis vuestros impuestos?".

El directivo, que informó de que las ventas de terceros en Amazon en 2018 representaron el 58% de todas las ventas (en 2017 era el 56%), advirtió que a medida que la empresa se va haciendo más grande será inevitable que “ocasionalmente” sufra “fracasos multimillonarios”. En este sentido, Bezos apuntó que "a medida que una empresa crece, todo debe escalar de forma acorde, incluidas las dimensiones de los experimentos fallidos". No obstante, indicó que esos experimentos "no se llevarán a cabo de forma descuidada" y que desde su compañía trabajarán "duro para que sean buenas apuestas, aunque no todas las buenas apuestas terminan dando beneficios".

Bezos puso como ejemplo de fracaso el smartphone Fire Phone, que dejó de fabricar en 2015, tras unas malas ventas. Pero ha habido otros casos. Amazon anunció hace días la retirada del mercado de los botones Dash que automatizaba el ecommerce al poder adquirir desde casa productos de uso básico con solo pulsar un botón. El ejecutivo, no obstante, advirtió que de los fracasos también se aprende. Por ejemplo, el trabajo con el móvil les permitió acelerar la salida de su popular altavoz Echo con su asistente de voz Alexa.

"La buena noticia para los accionistas es que una sola y gran apuesta ganadora puede cubrir con creces el coste de muchos desaciertos", añadió. Su servicio computación en la nube (AWS) puede ser un buen ejemplo. "Nadie pidió AWS. Nadie. Pero resulta que el mundo estaba hambriento por una oferta como esta pero no lo sabía. Tuvimos una corazonada y tomamos los riesgos para ponerlo en marcha". Bezos no avanzó detalles en la carta sobre en qué nuevos sectores planean invertir.

En la carta, el directivo no hace ninguna alusión a la disputa personal que mantiene abierta con la revista National Enquirer, que reveló a principios de este año sus relaciones extramatrimoniales y a la que el multimillonario acusa de tratar de extorsionarle, según recuerda la citada agencia. Según la cadena CNN, Bezos se reunirá con fiscales federales en el distrito sur de Nueva York esta semana para colaborar en la investigación sobre la posible participación de Arabia Saudí en este entramado, ya que el jefe de Amazon cree que los saudíes obtuvieron información privada de su teléfono que luego facilitaron a la publicación.

La semana pasada se conoció que MacKenzie Bezos, la ya ex mujer del fundador de Amazon, se queda con un 4% de la compañía. La pareja poseía el 16% de la multinacional. Bezos, que ostentará a partir de ahora un 12% del gigante tecnológico, mantiene todos los derechos de voto de las acciones de ambos.

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