Borja Garcia-Egotxeaga, un ingeniero amable para acelerar el ladrillo de Neinor

Es el nuevo CEO de la promotora, que ha rebajado radicalmente sus previsiones

Borja Garcia-Egotxeaga.
Borja Garcia-Egotxeaga.

Un ingeniero con dotes probadas para el diálogo y el buen ambiente laboral pilotará el cambio forzoso de planes de la promotora de viviendas Neinor Homes. Borja García-Egotxeaga (Bilbao, 1967) sustituye a Juan Velayos coincidiendo con un profit warning por el retraso en la previsión de entrega de viviendas de la inmobiliaria, y una caída en Bolsa que llegó a ser del 17% tras el anuncio. Momento complicado para estrenarse, pero el nuevo CEO tiene experiencia en los peores años del sector.

Neinor anunció el lunes, a la vez que el cambio de consejero delegado, una rebaja del 50% del ebitba previsto hasta 2021, por no poder asumir sus previsiones de entrega de inmuebles en ese periodo. Se trata de la segunda revisión a la baja en pocos meses.

García-Egotxeaga lleva 16 años en la promoción y construcción inmobiliaria, después de ocho en la siderurgia. De pequeño estudió en Bilbao, dos años en Madrid y el último año previo a la universidad, el COU, lo cursó en un instituto de California (EE UU). Hasta entonces siempre se había inclinado por la rama de letras, pensando en enfocar su carrera al derecho, en parte por influencia familiar: es hijo del abogado y economista Javier García-Egotxeaga, que fue vicelehendakari del Gobierno vasco entre 1985 y 1987. Pero también promotor y presidente de Zabalgarbi, empresa que quema residuos para producir energía.

A eso se unió que el padre de la familia con la que convivió el CEO de Neinor en EE UU era ingeniero, así que durante su estancia allí surgió la atracción por la ciencia y la tecnología. A su vuelta a Bilbao empezó Ingeniería Industrial.

En el último año de carrera empezó a hacer prácticas en la empresa de recuperación y reciclaje de residuos de acero y de galvanización Befesa Zinc, donde permaneció casi 10 años. Durante ese periodo, la empresa fue adquirida por Abengoa y él fue nombrado consejero de dos de las fábricas del grupo. Se encargaba de liderar la mejora de procesos y las cuestiones ambientales de la compañía.

De aquel tiempo valora especialmente su “contacto con las fábricas”, donde aprendió de todos los eslabones de la cadena, “para entender los procesos desde el inicio hasta los niveles más altos de la compañía”. Le gustaba, dice, “estar y moverse entre todo tipo de personas”.

Viajaba con frecuencia a otros países europeos para conocer y emular la tecnología implantada en otras fábricas del grupo. En 2003, cuando iba a nacer el tercero de sus tres hijos (dos chicos de 19 y 15 años y una chica de 16), decidió realizar un cambio profesional, entre otros motivos por buscar una situación más estable, con menos viajes, que le permitiera estar más con la familia. Optó por la promoción inmobiliaria en la constructora Grupo Gerrikabeitia, donde durante 13 años desempeñó labores de dirección técnica y de construcción de las promociones del grupo, gestión urbanística, adquisición y venta de terrenos y planificación y supervisión general de negocio.

García-Egotxega recuerda esa etapa como “un periodo de gran aprendizaje, pues coincidió con la crisis de 2008 y los años siguientes, que fueron complicados para el sector”. No en vano, Gerrikabeitia fue perdiendo negocio y está desde hace un año en concurso de acreedores. Uno de los que se fueron yendo de la empresa fue el propio García-Egotxeaga, que en junio de 2016 se incorporó a Neinor, a algunos de cuyos profesionales ya conocía. “Era un proyecto ilusionante, una empresa de reciente creación, con objetivos ambiciosos y un gran equipo”, recuerda. Empezó como director técnico de la zona Norte para posteriormente ser nombrado director general de operaciones.

Ahora, seguramente, tendrá menos tiempo libre para ir a la montaña a esquiar o pasear, o al mar, a practicar deportes acuáticos, como vela y buceo. Tiene un pequeño barco en Castro Urdiales (Cantabria) para poder practicar esta última disciplina. Es socio del Athletic de Bilbao; su hijo pequeño practica fútbol y la mediana baloncesto.

Sus excompañeros hablan bien de García-Egotxeaga, quien, a pesar de todos sus movimientos, asegura mantener su “cuadrilla” de amigos de toda la vida. Se le considera, dicen desde Neinor, una persona “dialogante”, que mantiene “excelentes relaciones” con todas las personas con las que ha trabajado. Él cree tener “la capacidad de crear equipos y buenos ambientes laborales, y de dejar amigos“ allí por donde ha trabajado. Su predecesor, Juan Velayos, destaca que “su capacidad para negociar desde el rigor y la firmeza, pero al mismo tiempo con empatía y capacidad de llegar a acuerdos, ha sido clave para dirigir el área de operaciones, donde esa capacidad de diálogo y entendimiento resulta imprescindible”.

Mano izquierda le hará falta, desde luego, para gestionar problemas como los retrasos sistemáticos en la aprobación de las licencias de construcción y la inflación del sector, corto de trabajadores cualificados y al que resulta difícil calcular los costes finales.

El aprecio de su predecesor

Juan Velayos, que llevaba dirigiendo Neinor desde su fundación, en marzo de 2015, y que pasa a ser asesor sénior de la empresa, elogia a su sucesor: “Posee una gran experiencia, pero, sobre todo, es una persona transparente, honesta y con gran sentido común y personalidad, que le hacen aún mejor profesional”.

Del ejercicio de Borja García-Egotxeaga como jefe de operaciones, Velayos destaca que la división “representaba la parte de la cadena de valor más complicada, e hizo una gran labor para unirla con el resto de las partes de la compañía”.

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