Londres, un destino caro pese a las turbulencias del Brexit

El desplome de la libra ha hecho que los precios en Reino Unido hayan aumentado año tras año, lo que neutraliza para los turistas el mejor cambio que consiguen de sus divisas

Libra pulsa en la foto

Los turistas europeos que viajaron a Londres en el verano de 2015 sabían que todos los precios en libras subían bastante cuando los convertían a euros. En junio de ese año, la divisa británica llegó a cambiarse por 1,41 euros. Desde entonces, un tornado ha dejado a la libra temblando y la ha llegado a situar prácticamente al mismo nivel que la divisa comunitaria.

Ese tornado ha sido el Brexit, un proceso que, aunque aún esté lejos de darse por concluido, en lo que va de año no está castigando tan duramente a la divisa británica, en la esperanza de una salida pactada. Tras desplomarse cerca de un 15% desde la celebración del referendum hace casi tres años hasta finales del 2018, el nuevo año ha supuesto un cambio de rumbo para la libra, que se anota un alza del 4,5% frente al euro.

El tipo de cambio (una libra equivale hoy a unos 1,16 euros) está aún lejos de aquellos años en los que David Cameron aún no había puesto sobre la mesa la convocatoria de un referéndum para que Reino Unido abandonase la Unión Europea. Sin embargo, estas turbulencias en la divisa no se traducen necesariamente en que la capital británica sea un destino más barato para el viajero europeo.

Un turista español que viaje ahora a Londres tendrá más libras en su cartera, pero no podrá comprar más cosas con ellas o comer en los restaurantes de precios prohibitivos de la capital británica. “La economía sigue siendo cara y es que los sueldos son mayores que los percibidos en España”, explica Francisco de Haro, responsable de divisas de Citi en España.

Además, la depreciación de la libra ha tenido un gran impacto sobre los precios de Reino Unido. Al elevarse el coste de las importaciones, también lo ha hecho la inflación. Tras el referéndum del 23 de junio de 2016, el índice de precios al consumo (IPC) del país se disparó. Ese año concluyó con una inflación acumulada del 1,6%, la más alta desde 2014, y es que en los últimos seis meses de 2016, es decir, después de la votación, la tasa de inflación se triplicó desde el incremento interanual del 0,5% registrado en el mes de junio.

La tendencia continuó en 2017, cuando los precios se elevaron un 2,9%, y en 2018, aunque en menor medida: los precios subieron un 2,1% el año pasado. Con el nuevo año, la apreciación de la libra ha traído la calma en este sentido y en enero, el Banco de Inglaterra logró su objetivo de situar la inflación por debajo del 2%.

Muestra de todos estos datos es el hecho de que, según Roberto Scholtes, director de estrategia de UBS en España, “los turistas que viajen ahora a Reino Unido verán que los precios han caído respecto a antes de 2016, pero se han encarecido un 5% en el último año”.

Sin embargo, hay un sector que se ha salvado de esta subida generalizada de los precios y es el retail. “Hay una situación permanente de rebajas en las tiendas”, explica De Haro. A pesar de que las ventas se han mantenido en niveles elevados, la realidad es que los británicos “miran más lo que gastan” y “el transito de europeos es menor”, subraya.

Sin embargo, la incertidumbre generada en torno a la salida de la Unión Europea y la forma definitiva en qué se hará ha beneficiado a los extranjeros que llegan a Reino Unido a trabajar o estudiar. Los precios de la vivienda han bajado como consecuencia del Brexit, afirman De Haro y Scholtes. Este último cifra la reducción en el entorno del 4%-5%.

No obstante, De Haro muestra también el efecto negativo que ha tenido sobre los extranjeros que llegan al país en busca de trabajo. “La oferta laboral se ha reducido y prácticamente solo hay vacantes en el sector servicios”, explica.

Esta ha sido la situación hasta ahora, pero el Brexit no ha terminado. Reino Unido no se pone de acuerdo en cómo saldrá de la Unión Europea ni cuándo lo hará, por lo que la libra podría seguir sufriendo en los próximos meses. Los expertos consideran, no obstante, que el mercado ya da por descontado un Brexit suave, por lo que la divisa británica se mantendrá en niveles estables y difícilmente superará los 1,17 euros –niveles cercanos a los que se encuentra la moneda–, según las previsiones de UBS. De hecho, según un estudio de Citi el riesgo de que finalmente se produzca un Brexit duro se reduce a un 30%.

El Parlamento británico volvió a rechazar el viernes el pacto de Theresa May con Bruselas pero antes del 12 de abril aún hay tiempo para evitar un Brexit duro y lograr esta vez una prórroga larga de hasta un año, lo que proporcionará estabilidad a la divisa británica e incluso una apreciación respecto al euro.

Asimismo, De Haro subraya que, sea cual sea el resultado del proceso, el Banco de Inglaterra tiene “margen de maniobra para defender a la libra”, por lo que no permitirá que su depreciación continúe por mucho tiempo. E, incluso, si se produjera una salida sin acuerdo de la Unión Europea, tanto el banco central británico como el Gobierno del país impulsarían medidas de fiscales y monetarias para estimular la economía y proteger la libra.

Los inversores se mantienen a la espera

A pesar de que el mercado dé por descontada una salida de Reino Unido de la Unión Europea con un acuerdo de por medio, lo que permitiría a la libra recuperar gran parte de lo perdido, los inversores prefieren no exponerse a la divisa británica. “Estamos en un entorno de consolidación. Los inversores tienen poco interés en la libra y prefieren esperar a ver cuál es finalmente la solución política”, afirma Francisco de Haro.

Desde UBS no recomiendan exponerse a la libra. Aunque el mercado confía en que no habrá una ruptura unilateral desde Londres, aún existe la posibilidad de que el proceso se retrase y haya una convocatoria de elecciones de por medio, lo que podría dar la victoria al partido laborista, que no cuenta con el apoyo del mercado debido a su gran intervencionismo económico, o a un mayor poder de los brexiters más radicales, lo que aumentaría la posibilidad de una salida sin acuerdo. En esta situación, durante el periodo previo a los comicios, la libra podría situarse en niveles de 1,10 euros, cerca de los mínimos alcanzados desde el referéndum de junio de 2016, explica Roberto Scholtes.

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