Apple Card pone a los clientes por delante de Goldman Sachs

Para poner el pie en una industria competitiva, el banco ha dejado de lado muchas de las características más lucrativas del negocio

Tim Cook, CEO de Apple, presentando la Apple Card este martes.
Tim Cook, CEO de Apple, presentando la Apple Card este martes.

La nueva tarjeta de Apple es notable. No por las recompensas en efectivo que ofrece (hay ofertas similares), ni porque esté hecha de titanio y no tenga números impresos. Lo inusual es que con el fin de poner el pie en una industria competitiva, Goldman Sachs ha dejado de lado muchas de las características que hacen de este negocio algo lucrativo para los bancos.

Los emisores de tarjetas obtienen un retorno después de impuestos del 2,6% de los préstamos pendientes, según Accenture: más de lo que consiguen los principales bancos en general. Tres cosas que contribuyen a ese retorno son el interés sobre los balances negativos, los cargos por retrasar pagos, y la complejidad. Las ofertas son difíciles de comparar, debido a la vertiginosa variedad de tarifas y recompensas, incluyendo obsequios difíciles de valorar como las millas aéreas.

Goldman renuncia a la mayor parte. Apple Card es gratuita. Las recompensas son simples: en lugar de puntos, los usuarios reciben efectivo cuando compran, más si son productos de Apple. El banco también ha renunciado a poner altos cargos por intereses: estarán “entre los más bajos de la industria”.

En la práctica, Apple Card ayudará a los consumidores a mantener bajos los intereses que pagan, al aconsejarles cuánto tienen que pagar y cuándo para minimizar costes. Incluso reciben su dinero en efectivo diariamente, en lugar de esperar hasta fin de mes. Goldman está poniendo al cliente por delante.

¿Por qué? Posiblemente, cree que puede mantener robustos sus retornos identificando clientes que no incumplirán sus pagos, en parte usando sus datos. Además, pondrá a la empresa en el mapa en un sector en el que entre solo cuatro compañías –Citigroup, JP Morgan, Bank of America y Capital One– tienen la mitad de todos los saldos de tarjetas de EE UU.

Incluso con la mitad de rendimiento que sus rivales, el negocio de tarjetas de Goldman seguiría superando el rendimiento general de los activos del grupo, que fue del 1,1% en 2018. Para conseguir un acuerdo histórico, puede permitirse que Apple –y sus clientes– dicten las condiciones.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

Normas