Endesa, Iberdrola y Naturgy intentan desbloquear Almaraz en una reunión a alto nivel

Las eléctricas suspendieron la asamblea prevista para ayer y un grupo de directivos intentó alcanzar un acuerdo

Central nuclear de Almaraz.
Central nuclear de Almaraz. Efe

A la vista del nulo avance en las negociaciones para acordar la solicitud de renovación de la licencia de explotación de Almaraz, las titulares de la central (Iberdrola, con un 53%; Endesa, con un 36%, y Naturgy, un 11%), decidieron suspender la asamblea prevista para ayer con este fin. Se trataba de la tercera que se convocaba tras el protocolo firmado por las tres compañías y Enresa para el cierre ordenado del parque nuclear.

Las empresas, enzarzadas en una disputa sin precedentes, optaron por tratar el asunto en una reunión a un mayor nivel, que se celebró por la tarde, para desbloquear un acuerdo y poder llevarlo ya cerrado a la asamblea de socios. Estos están obligados a tomar cualquier decisión por unanimidad pues las nucleares son agrupaciones de interés económico. Hasta ahora, a las asambleas han acudido directivos de tercer nivel que, según critican fuentes políticas, “tenían poco margen de maniobra para negociar e intercambiar propuestas”.

Los cónsules enviados a la reunión de ayer eran un grupo de expertos de cada compañía, de mayor nivel, que acudieron “con todo el poder de decisión”, según fuentes empresariales. Les queda aún la baza de un encuentro entre los máximos ejecutivos de las compañías: los presidentes de Iberdrola y Naturgy, Ignacio Sánchez Galán y Francisco Reynés, y el consejero delegado de Endesa, José Bogas.

Este cambio de escenario hizo abrigar un posible acuerdo, dada la urgencia de los plazos. La solicitud de prórroga de Almaraz I y II (hasta noviembre de 2027 y octubre de 2028, respectivamente, según figura en el protocolo) debe entregarse en el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) antes de las 12 de la noche del día 30 de marzo. Teniendo en cuenta que ese día es sábado y, por tanto, inhábil, y que el 29 se celebra la junta de accionistas de Iberdrola, en Bilbao, la petición se debe presentar antes de ese día.

El Gobierno pospone la renovación de CSN para el próximo viernes para evitar azuzar más el conflicto

Fuentes próximas al Ministerio para la Transición Ecológica, cuya titular, Teresa Ribera, auspició un protocolo, al que ahora Iberdrola y Naturgy quieren imponer indirectamente condiciones, también se mostraron confiadas en un acuerdo. Aunque no han faltado voces reclamando de nuevo la intervención de la ministra, esta no parece dispuesta a desenredar los problemas que surjan en cada central.

Aunque las actas de las dos asambleas celebradas hasta ahora no son públicas, el conflicto es conocido. Tras la firma del protocolo de cierre, las titulares de la central cacereña firmaron el día 12 un plan de negocio, que incluye 400 millones de euros de inversión por cada planta hasta su cierre. Iberdrola y Naturgy plantean que, si en el trámite de petición de la nueva licencia el CSN impone condiciones que obliguen a superar dichas inversiones, los socios renunciarán a la solicitud (esto podría ocurrir dos meses antes del fin de la actual licencia, que termina en junio de 2020). Endesa considera que ese planteamiento es una modificación del protocolo, el cual fija que cualquier cambio en su contenido implica su anulación.

En este punto, la eléctrica que dirige Bogas, ha planteado que sea el “no desistimiento”, el que se acuerde por unanimidad y no al revés. En medio de reuniones broncas, Endesa ha llegado a proponer que, llegado el caso, los socios que quieran abandonar el barco le cedan por un precio simbólico su participación. Algo a lo que estos se niegan argumentando que el valor lo determina también el interés que tiene Endesa por continuar la explotación.

Frente a los que opinan que ceder este control supondría una operación de concentración que debe visar Bruselas, otras fuentes aseguran que, por el contrario, “sería una operación de desconcentración”. Y subrayan que las AIE nucleares no son sociedades anónimas, sino comunidades de bienes en las que cada socio dispone de la electricidad proporcional a su participación. Y, dado el espectáculo que se está dando, tampoco falta quien pide la desaparición de la unanimidad, al menos, para los acuerdos de solicitud de las licencias.

Se puede dar la rocambolesca situación de que eléctricas con participaciones minoritarias, como la propia Naturgy en Almaraz, con un 11%, o EDP y Nuclenor (al 50% propiedad de Endesa e Iberdrola),con un 15% y un 2% en Trillo, respectivamente, puedan decidir el futuro de estas plantas.

Dado el embrollo nuclear, el Gobierno, que prevía aprobar hoy en el Consejo de Ministros la renovación del CSN, ha pospuesto esta decisión para el próximo viernes.

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