Contante y Sonante

Torres evita el castigo de los fondos en BBVA

Una junta con mucho ruido y pocas nueces, aunque las críticas fueron duras para el banco

El presidente de BBVA, Carlos Torres (izquierda), felicita al consejero delegado, el turco Onur Genç, tras su intervención durante la junta de accionistas celebrada en Bilbao.
El presidente de BBVA, Carlos Torres (izquierda), felicita al consejero delegado, el turco Onur Genç, tras su intervención durante la junta de accionistas celebrada en Bilbao.

La banca tiene prácticamente decidida la agencia de comunicación que se encargará de que el sector financiero recupere la reputación que perdió hace una década, coincidiendo con la crisis financiera. Será previsiblemente esta semana cuando las patronales de los bancos y de las antiguas cajas de ahorros, AEB y CECA, y las propias entidades asociadas den a conocer su decisión. De momento, hay tres firmas seleccionadas: Román & Asociados, Thinking heads y Kreab.

Una de ellas será la que tendrá bajo su responsabilidad (previo contrato y emolumentos, claro) intentar que los bancos y las antiguas cajas de ahorros sean respetados como sector.

La tarea, en principio, parece complicada, pero no imposible, o eso opinan algunas fuentes financieras consultadas. Pero como aconseja el Banco de España, las entidades financieras tienen que hacer su parte, que no es poco. “Le pido más a los banqueros en transparencia con el cliente para mejorar su reputación”, asegura el gobernador, Pablo Hernández de Cos, en una entrevista con El País.

De momento, el supervisor español ha visitado este mismo mes 189 oficinas bancarias de 12 entidades financieras para verificar el grado de cumplimiento de la normativa de transparencia informativa y protección del cliente. Estas visitas han sido realizadas sin previo aviso para supervisar la atención prestada al cliente. Es la primera experiencia masiva de supervisión de conducta de mercado in situ.

¿La conclusión?, pues parece que habrá que esperar unas semanas, aunque las primeras impresiones apuntan a que en las oficinas se ha mejorado algo, pero “se sigue viendo que hay cosas que no se hacen bien. Queda mucho margen para mejorar, aunque las entidades insistan en el discurso contrario”, explican fuentes financieras, que recuerdan la importancia que tiene el empleado de una sucursal bancaria. “Es el que te aconseja dónde invertir tus ahorros, o qué condiciones te da en un crédito”, añaden las mismas fuentes.

De momento, los bancos ya saben que en cualquier momento un potencial cliente, ese que llegó un día y nadie en la oficina le conocía y comenzó a interesarse por todo, puede que no sea un pesado que no tiene otra cosa que hacer, sino un espía bancario encubierto, un reto para el sector, que no ha aceptado muy bien la medida.

Esta iniciativa está muy bien, ¿pero qué pasa con las ventas digitales? Si hacemos caso a los datos de algunos bancos, que dicen que ya llegan incluso a vender el 50% de ciertos productos online, la medida del supervisor queda reducida a una parte de la operativa bancaria. ¿Quién vigila las ventas por la web o por el móvil?

Mientras, las entidades han comenzado a repetir, allá donde pueden, se lo permiten y se les escucha, las funciones tan necesarias que cumplen dentro de la economía de un país, según aseguran. Ah, y sin olvidar su apoyo a la lucha contra el cambio climático.

“¿Cuál es el papel de la banca? El futuro de la banca es financiar el futuro...En BBVA queremos definir el nuevo modo de hacer banca que nuestras sociedades demandan y necesitan...Hoy, más que nunca, los bancos debemos ser organizaciones guiadas por un propósito y unos fuertes valores...Tenemos grandes retos ambientales como la lucha contra el cambio climático”. Estas son algunas de las declaraciones del presidente de BBVA, Carlos Torres Vila, en una de las juntas más conflictivas de la entidad, tras el escándalo del espionaje a miembros del Gobierno de Zapatero, banqueros y periodistas por parte del excomisario José Manuel Villarejo, presuntamente por encargo de BBVA en 2004.

Pero mientras Torres insistía en estos mensajes, varios pequeños accionistas criticaban los elevados sueldos que cobra la cúpula de la entidad, sobre todo los percibidos por el expresidente Francisco González y los bajos rendimientos de la acción. El caso Villarejo acaparó la mayor parte de la junta, aunque al final todos los puntos del orden del día se aprobaron con porcentajes por encima del 95%.

Eso sí, los supervisores, que estaban a favor de la salida del exbanquero de Chantada, pero no han forzado su dimisión, según han comentado en algunos círculos financieros, han felicitado a Torres por haber conseguido que González abandonase todos sus cargos, aunque fueran simbólicos (presidente de honor del banco y de la fundación). Están convencidos de que la presión mediática se rebajará, ya que mantienen que las investigaciones durarán incluso años. De momento, la tensión en la junta se consiguió rebajar.

Y como dice un alto cargo vinculado al sector, “hay veces en que lo mejor es matar al padre, por supuesto entiendase, simbólicamente hablando”.

Ahora toca reforzar el gobierno corporativo de la entidad, lo que llevará consigo la renovación de parte del consejo, de aquellos más vinculados a González desde hace tiempo.

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