El miedo al Brexit retrasa inversiones en hospitales, farmaceúticas, industria y banca

Los analistas de Fidelity han detectado los sectores más afectados

Un folleto informativo sobre el Brexit, distribuido en el puerto de Róterdam (Holanda).
Un folleto informativo sobre el Brexit, distribuido en el puerto de Róterdam (Holanda).

La gestora estadounidense Fidelity realiza cada año una macroencuesta a sus 172 analistas, que mantienen más de 16.000 entrevistas con directivos a lo largo del año. Les pregunta sobre qué sentimiento están percibiendo en esas conversaciones con los jefes de las empresas que siguen. En la última encuesta, realizada a finales de 2018, estos detectaron una profunda preocupación por las consecuencias que puede tener una salida brusca de Reino Unido de la Unión Europea. Más del 30% de los analistas respondió que las compañías con las que tratan espera que el Brexit tenga un impacto negativo sobre las inversiones.

"La incertidumbre que provoca el que no sé sepa cuál va a ser la relación definitiva entre Reino Unido y el resto de socios comunitarios está retrasando muchas decisiones de inversión, según están percibiendo nuestros analistas", explica Sebastián Velasco, máximo responsable de Fidelity en España.

El sector que más afectado se está viendo en cuanto a caída de inversiones es el de servicios sanitarios. Dos de cada tres analistas ha recibido comentarios relativos a una reducción de las inversiones a causa del Brexit. Hace un año eran tan solo el 25%. "Creemos que se debe a que hay muchos hospitales privados británicos en los que buena parte del personal procede de otros países de la Unión Europea. Con un Brexit duro podrían tener problemas de plantilla", apunta Velasco.

También estaría afectando a compañías farmaceúticas que temen que los productos desarrollados en Reino Unido no dispongan del pasaporte europeo y no puedan ser comercializados en otros países.

El segundo sector más afectado por las caídas de las inversiones es la industria. El 50% de los analistas considera el Brexit tendrá un efecto negativo en las inversiones de los dos próximos años. En el sector financiero la proporción es del 40%.


Caida de la confianza empresarial

La encuesta también revela que la confianza de las empresas en la economía ha descendido a niveles del año 2016 en un contexto de debilitamiento de consumo y aumento de costes, aunque descartan que vaya a producirse una recesión en los próximos seis a doce meses.

No obstante, la encuesta atribuye este descenso a los "exuberantes" resultados registrados el pasado año, por lo que, a pesar de este "notable deterioro" de la confianza, los analistas mantienen un optimismo "cauto" para el año que curso, puesto que una puntuación superior a cero indica un dato positivo.

Aunque esto descarta que se vaya a producir una recesión en el próximo año, el director de análisis del área de renta variable de Fidelity International, Michael Sayers, considera que es "evidente" que se ha dado otro paso hacia el final del ciclo que comenzó hace diez años.

De esta forma, un tercio de los analistas en todo el mundo indicó que su sector estaba en fase de desaceleración o recesión, frente al 13% del año pasado. Solo una quinta parte habló de expansión, frente al 35% de 2018. Ahora, la mitad de los analistas consideran que la economía se encuentra al final del ciclo expansivo, frente al 68% que lo negaba el año pasado.

"El fulgurante arranque de 2018 ha dado paso a un 2019 cauteloso. El pesimismo de este año responde a dos factores principales: la debilidad del consumo y el aumento de los costes empresariales, que amenazan con erosionar los márgenes de beneficios en 2019", explica Sayers.

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