Un club privado para sibaritas de la sastrería a medida

Luxury Purple Club cuenta con un millar de socios, que pagan entre 2.800 y 25.000 euros anuales, y tienen acceso a prendas confeccionadas de manera artesanal en Italia

Entrada del club Luxury Purple Club.
Entrada del club Luxury Purple Club.

Situado en la última planta de un señorial edificio frente a El Retiro, Luxury Purple Club se distingue por ser el primer club privado de sastrería masculina que existe en España, que combina con actividades gastronómicas o culturales, ya que en los más de 210 metros cuadrados de espacio se celebran catas, cenas privadas o cualquier tipo de evento privado. Así lo explica su fundador, Adolfo Álvaro, que decidió continuar con el negocio de prendas a medida que puso en marcha en la tienda Tutto Uomo, el embrión de un negocio en el que ya lleva una década y con el que en dos años espera dar un salto importante en Madrid. “Ofrecemos 25 familias de productos a medida, no solo hacemos prendas formales sino que hemos evolucionado hacia otro tipo de artículos, como vaqueros, polos o calzado deportivo”, explica desde su amplio despacho, en el que reposan algunas de las prendas que confeccionan íntegramente en Italia, y muestrarios que contienen 15.000 referencias de las últimas colecciones de telas de firmas, como Loro Piana, Ermenegildo Zegna. Scabal o Corneliani.

En la actualidad, cuentan con más de un millar de socios, con una media de edad de 45 años, procedentes de distintos ámbitos profesionales, desde empresarios, directivos, abogados, arquitectos, notarios, futbolistas, tenistas, artistas o toreros. Existen tres tipos de categorías de socios: prémium, cuya cuota anual es de 2.800 euros al año, corporate, destinada a empresas previo pago de 6.000 euros, y platinum, rango en el que se encuentran medio centenar de miembros que abonan 25.000 euros al año, cifra que incluye un servicio de asistencia durante las 24 horas del día, que incluye reserva en restaurantes de renombre, visitas a bodegas como Dom Pérignon, o la gestión de vuelos privados.

Lo que les une a todos es la moda, y el reto, afirma Álvaro, es cubrir las expectativas de todos los socios que suelen buscar un cambio de imagen en cuatro líneas: casual, con jeans, polos y zapatos deportivos; casual chic, donde se añaden americana, pantalón de algodón y zapato no deportivo; classic, que incluye un fondo de armario con camisas más formales, zapatos tipo Oxford, Derby o de doble hebilla; y event, en el que se añade un esmoquin y un chaqué y la posibilidad de personalizar el zapato acorde a la ocasión. Todas las prendas y productos son de manufactura italiana, con dos tipos de confección: tradicional, o lo que es lo mismo, cien por cien artesanal; y otra que combina un 70%de trabajo manual con un 30% a máquina. “La razón de hacerlo todo en este país, incluido el calzado y las corbatas, se debe a que tiene una industria muy potente, que a su vez crea una serie de cadenas de producción artesanales, algo que en España es muy difícil de encontrar”, explica.

En cuanto a los precios que se manejan en el club, para un traje con una calidad de la materia prima de tipo medio, esto es un tejido de lana fría en hilatura S130, es de 950 euros; y para un terno cosido a mano, puntada a puntada, el precio es de 1.650 euros. Pero también hay hombres que buscan darse un capricho, afirma Álvaro, como un reciente encargo de un chaqué de vicuña por más de 20.000 euros, o una americana con un 90% de cashmere y un 10% de seda muy fina, por 4.500 euros. “Tomamos medidas de 25 parámetros corporales, ya que es muy importante valorar la postura corporal, el equilibrio. Lo que encuentran nuestros socios es una experiencia de compra diferente, única, en la que se busca además el equilibrio entre el precio y la calidad. Todo es a medida, nada es prêt-à-porter”, añade Álvaro, mientras enseña la exclusiva bodega de Dom Pérignon.

Normas