La oferta de China Three Gorges por EDP parece ahora aún más tacaña

La venta de activos de la portuguesa parece un intento de aplacar tanto a Elliott como al Gobierno portugués, pero refuerza los argumentos contra la oferta china

Planta térmica de EDP en Soto De Ribera (Asturias).
Planta térmica de EDP en Soto De Ribera (Asturias).

La reestructuración de EDP hace que la oferta de la eléctrica estatal China Three Gorges parezca muy tacaña. La portuguesa venderá activos para reducir deuda e invertir más en renovables. Parece un intento de aplacar tanto al activista Elliott como al Gobierno portugués, pero refuerza los argumentos para rechazar una oferta del pretendiente chino.

La nueva estrategia de EDP parece sorprendentemente similar a la esbozada por Elliott, que el mes pasado reveló una participación del 2,9%, mientras ponía a parir la oferta de 3,26 euros por acción de China Three Gorges (CTG). Ambos quieren que la empresa portuguesa venda activos para situar su deuda neta por debajo de tres veces el ebitda, desde sus cuatro veces actuales, y reinvertir el dinero en renovables.

El plan de EDP es menos ambicioso y más confuso que el de Elliott. Esto puede reflejar la influencia del Gobierno, que parece oponerse a la idea del activista de vender el negocio brasileño, que crece rápido. EDP solo ha esbozado planes para vender 2.000 millones en activos ibéricos, y ha prometido otros 4.000 millones en ventas no especificadas. Espera aumentar el ebitda un 5% anual, frente a la meta del 7% de Elliott. Pero el resultado debería ser un grupo menos endeudado, con un negocio más limpio y de crecimiento más rápido. La capacidad bruta total de generación renovable debería ser el triple en 2022.

Supongamos que EDP puede alcanzar su objetivo de 4.000 millones de euros de ebitda en 2022. Con un múltiplo de 8,3 veces, en línea con otras utilities, el valor de EDP podría ascender a 33.000 millones, deuda incluida. Ajustando la deuda y los intereses minoritarios, los fondos propios se situarían por debajo de los 18.000 millones, es decir, 4,89 euros por acción. Esto es un 50% más alto que la oferta de CTG de 3,26 euros.

La propuesta china ya parecía débil. CTG aún tiene que hacer una oferta formal, y buscar la aprobación de los reguladores de EE UU y Europa, regiones que están cada vez más nerviosas respecto a la propiedad china de activos de infraestructuras. Su regateo parece ahora aún menos creíble.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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