El empleo del futuro será inclusivo

El Proyecto Idea busca proyectos de negocio para crear puestos de trabajo para personas con discapacidad intelectual

Presentación del Proyecto Idea, con representantes de la Fundación Juan XXIII Roncalli y de las organizaciones que se han sumado a la iniciativa.
Presentación del Proyecto Idea, con representantes de la Fundación Juan XXIII Roncalli y de las organizaciones que se han sumado a la iniciativa.

La revolución tecnológica está transformando el mercado laboral. La digitalización de los procesos productivos está cambiando la forma de trabajar, haciendo desaparecer muchos empleos y creando otros nuevos. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) cifra en 1.400 millones los puestos de trabajo que son vulnerables debido a esta nueva realidad. Y las personas con discapacidad intelectual, que tradicionalmente han llevado a cabo tareas manuales sin valor añadido, son especialmente sensibles a este proceso.

En este escenario, la Fundación Juan XXIII Roncalli, que tiene como objetivo la inclusión sociolaboral de personas con discapacidad intelectual, ha puesto en marcha el Proyecto Idea, una iniciativa que tiene como reto encontrar, de la mano de empresas, organizaciones y entidades de primer nivel, tres ideas de negocio que permitan la generación de empleo de futuro para personas con discapacidad intelectual, para que los cambios que se avecinan se conviertan no en un obstáculo, sino en oportunidades para todos.

Desde el 29 de enero, y bajo el lema ¿Nos remangamos?, empresas comprometidas trabajan por equipos en tres áreas de acción: “La nueva era de la alimentación, el futuro de la energía y logística y movilidad sostenible”, señala Rocío Alonso, directora de innovación de la Fundación Juan XXIII Roncalli. Gonvarri, Enagás y Sacyr, en energía; Bombardier, CBRE y Correos, en logística, y Alcampo, Compagnie Frutière y Coca-Cola, en alimentación. Estas cuentan además con el asesoramiento de Indra, CT Ingenieros, Observatorio 4.0, Fujitsu, Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Politécnica y Tart Cube como expertos referentes en sus distintos sectores para darles apoyo.

Empresas comprometidas trabajan por equipos en tres áreas de acción: alimentación, energía y logística

“El fin es encontrar ideas de negocio innovadoras, viables económicamente, de valor añadido y sostenibles, y que den empleo en volumen, al menos 50 por cada una de ellas. Y hablamos de empleo para personas de perfil fabril, por así decirlo, no buscamos ideas que solo puedan dar empleo a personas con un muy alto nivel de cualificación”, explica Alonso.

La tecnología, una aliada

“En el entorno de la digitalización y la automatización de procesos, donde parece que el papel de las máquinas y los robots pueden hacer peligrar puestos de trabajo, queremos dar la vuelta a esta visión y demostrar que la tecnología no debe ser una enemiga, sino una herramienta aliada para todos, especialmente para las personas que requieren más apoyos en el desempeño de su labor”, reflexiona Raúl Presol, head of HR Iberia & Middle East de Bombardier, que aporta un equipo formado por cinco personas.

Es un trabajo que se hace en colaboración, en sesiones donde participan grupos entre 10 y 15 personas por sector. “Ahora mismo en el proyecto estamos participando unas 85 personas”, apunta la directora de innovación de la fundación. El trabajo se organiza en dos grandes fases. Una primera de creatividad y de identificación de ideas, que se extenderá hasta el 9 de abril. Y la segunda, desde esa fecha hasta el 27 de junio, de desarrollo de los planes de viabilidad y los prototipados, de manera que ese 27 de junio se presenten esas ideas para ponerlas en marcha. “Se estima para el proyecto una dedicación de unas 50 horas por persona”, precisa Javier Hinojal, responsable de desarrollo de negocio, comunicación y marketing de Bombardier Transportation España.

“Son nuevas líneas de negocio que van a venir marcadas por un consumidor diferente, que está hiperconectado, hiperinformado y que está además hipercomprometido”, afirma María José Rebollo, responsable de comunicación externa de Alcampo, compañía que participa en el proyecto en el área de alimentación con cuatro personas. “También ha cambiado la forma de consumir, pasamos de una economía lineal a una economía circular, con menor consumo. Y luego también la forma de interactuar de los comercios, las tiendas físicas se convierten ahora en una zona experiencial”, explica Rebollo.

El proyecto es además un ejemplo de alianzas en el sector privado como propugna el ODS 17. “Es un orgullo poder participar en este proyecto de coinnovación social, porque estamos convencidos que juntos todos, con las otras empresas y con la fundación, somos capaces de cambiar la vida. Estoy convencidísima personalmente y estamos convencidos como empresas”, asevera Rebollo. “Desde Bombardier tenemos el convencimiento de que trabajando en equipo y con el esfuerzo de todos, daremos con esa idea disruptiva y viable, por lo que las expectativas de generar empleo de calidad son altas”, expresa Hinojal.

Premio Integra de BBVA

El Proyecto Idea está patrocinado gracias al apoyo de BBVA a través del Premio Integra 2018, concedido el pasado año a Fundación Juan XXIII Roncalli, y que está dotado con 150.000 euros. Se reconoce así la trayectoria de 52 años de esta entidad y su trabajo para integrar a personas con discapacidad intelectual en el mundo laboral, mediante el desarrollo y puesta en marcha de hasta ocho líneas de actividad a través de su centro especial de empleo: productos ecológicos, catering y gestión integral de eventos, servicios logísticos y de marketing o gestión de suministros de oficina, entre otros, que dan trabajo a 410 personas, el 80% de las cuales  con discapacidad.

“Nosotros trabajamos con mucha orientación al empleo porque el empleo, al final, lo mismo que para cualquiera de nosotros, es clave para la calidad de vida, para la autonomía y para lograr la inclusión social real. Con la formación, los procesos y los apoyos adecuados, en muchos casos las personas con discapacidad intelectual pueden desarrollar una actividad laboral normal”, asegura Rocío Alonso, directora de innovación de la Fundación Juan XXIII Roncalli.

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