La etiqueta verde llega a la financiación empresarial a corto plazo

Los créditos diarios de las compañías obtienen sello sostenible

La etiqueta verde llega a la financiación empresarial a corto plazo

A los bonos verdes, emisiones de deuda que cuidan el planeta, siguieron los préstamos con el mismo sello y recientemente ha desembarcado la certificación sostenible para la financiación de las operaciones del día a día de las empresas y los avales de cumplimiento.

La primera piedra en estas nuevas actividades la ha puesto BBVA. Álvaro Bárez, director de banca transaccional en Europa de la entidad, avanza que el banco, además de bonos y préstamos verdes a largo plazo, atiende la demanda de financiación a corto plazo empresarial. “Las necesidades de capital circulante que tienen las compañías, como cuentas de crédito, confirming (pago a proveedores) o reverse factoring (cobro de clientes) y renting”, añade.

Para que cualquier operación de financiación o emisión de bonos cuente con la etiqueta verde o sostenible se necesita la opinión favorable de una compañía externa como Vigeo Eiris, DNV GL, Sustainalytics, Altermia, Oecom, Aecom, Standard Ethics o KPMG que certifique que se incluye en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En el negocio de préstamos sostenibles BBVA ha sido uno de los pioneros. El banco ha cerrado en los últimos dos años un total de 26 operaciones en Europa y América para clientes de diversos sectores, como Iberdrola México, Ferreycorp en Perú o Avangrid en EE UU. En España ha liderado 18. Por citar algunas: Aena, Mapfre, Iberdrola, Tradebe, REE, GMP, Acciona. “El establecimiento de un marco verde o sostenible permite que la tramitación de préstamos (a largo o corto plazo), las líneas de avales o las emisiones de bonos siguientes sean más ágiles”, asegura Bárez. “En breve anunciaremos varios acuerdos de financiación de flujo de capital de compañías europeas”, avanza.

Líneas con garantía

El mes pasado la entidad azul también estrenó el primer aval técnico verde, performance bonds en su denominación inglesa, para Siemens Gamesa. BBVA garantiza que su cliente, en este caso la compañía renovable hispanoalemana, construirá turbinas, hélices y aerogeneradores que entregará en determinado plazo a los dueños de varias instalaciones renovables.

Siemens Gamesa consigue garantías de BBVA para una línea por valor de 900 millones de euros, en avales de fiel cumplimiento, que corresponden a varios parques. La línea no está completada aún.

Los avales técnicos son imprescindibles para las empresas que acuden a contratos públicos o internacionales. Por ejemplo, en España las compañías que optan a contratos públicos deben presentar avales de cumplimiento por importe del 4% de la operación. Y en el caso de los concursos o grandes obras internacionales, el baremo oscila entre el 20% y el 50% del importe del contrato.

A veces una gran obra tiene sucesivos avales de fiel cumplimiento, que van marcando el ritmo de consecución de la infraestructura. La entidad financiera cobra por ello una comisión. En el caso de BBVA, la entidad no especificó el monto.

Pioneros en Europa

Entidades como ING y BNP llevan algo más de tiempo en el negocio, desde 2013. Han liderando préstamos verdes en el mercado europeo, tales como los bilaterales de las compañías Polymetal, Wilmar, EDF, GN Fenosa (hoy Naturgy), o los sindicados verdes-sostenibles de EDF.
ING ha financiado, entre otras compañías, a Gunvor, Renewi, DSM, Adecco, Olam, BPost, Barry Callebaut y Philips. Por parte de BNP destacan ERG, Terna o Accor Hotels.

En España los grandes jugadores en el nuevo negocio de los préstamos verdes son BBVA y Santander, a distancia, CaixaBank.

BBVA anunció reciemente su estrategia de cambio climático y desarrollo sostenible para contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, alineada con el Acuerdo de París sobre el clima. “Este Compromiso 2025, que ayudará al banco a alinear su actividad con el escenario de calentamiento global de no más de 2ºC y lograr un equilibrio entre la energía sostenible y las inversiones en combustibles fósiles, está basado en tres líneas de actuación: financiar, gestionar e involucrar”, aseguran en la entidad.

BBVA se compromete a movilizar 100.000 millones de euros en financiación verde, infraestructuras sostenibles, emprendimiento social e inclusión financiera.

Pinceladas

Tipología. Hay dos tipos de préstamos verdes. El finalista, aquel en el que la compañía que lo solicita se compromete a utilizar la misma para financiar exclusivamente proyectos, activos o actividades con un impacto medioambiental positivo. Otro, la línea de crédito ESG (medioambiental, social y de buen gobierno, por sus siglas en inglés), vinculado a la actuación sostenible de la compañía y su evolución. El tipo de interés en este caso está relacionado con la puntuación otorgada ESG.

Grandes operaciones. La mayor financiación vinculada a puntuación sostenible en 2018 la obtuvo Iberdrola, un préstamo verde por 5.380 millones de euros. Después figuraron Mapfre (1.000 millones), Aena (900 millones), REE (800 millones), Iberdrola (500 millones), Proyecto Goya (146 millones) y Acciona (100). En avales técnicos, la primera es la de Siemens Gamesa en enero de 2019 por 900 millones.

Bonos. Desde Calyon pronostican un incremento de las colocaciones con sello verde del 30%.

Colocaciones. Desde comienzos de año, en España EDP ha emitido un bono híbrido verde, Telefónica ha lanzado su primera línea verde e Iberdrola también ha debutado con un híbrido verde inaugural, mientras la Comunidad de Madrid ha lanzado bonos sostenibles.

Debut. Pablo Lladó, director de mercado de capitales de Crédit Agricole en Iberia, espera que varios emisores nuevos emitan este año por primera vez. Y que otros, como el ICO, Adif, el Gobierno vasco e Iberdrola repitan.

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