Deutsche sigue acumulando activos opacos, pese al escrutinio del BCE

El persistente interrogante sobre la calidad de su balance no ayuda a los costes de financiación de la entidad

Christian Sewing, CEO de Deutsche Bank, el viernes.
Christian Sewing, CEO de Deutsche Bank, el viernes.

El sueño de Christian Sewing de un Deutsche Bank más simple y predecible está siendo desafiado desde dentro. Su pila de activos de difícil valoración creció el año pasado, pese a las perspectivas de un mayor escrutinio por parte del BCE.

Poco después de su nombramiento en abril, Sewing dijo que quería girar hacia fuentes de ingresos más estables y sostenibles. Probablemente eso no incluye derivados esotéricos, deuda problemática ni ningún activo cuyo valor no pueda ser determinado por el mercado y que, por tanto, dependa de los modelos internos del banco.

Deutsche vendió o liquidó 10.000 millones de estos llamados activos de nivel 3 en 2018. Al tiempo, sin embargo, compró activos o emitió préstamos por valor de unos 11.000 millones. Mientras, otros activos que ya figuraban en el balance pasaron a la categoría de nivel 3.

El aumento de la pila equivale a algo más de la mitad de los 48.000 millones de capital común nivel 1 del banco. Deutsche no está sola: BNP Paribas y Société Générale también aumentaron sus activos de nivel 3 en 2018. Pero con 7.000 millones y 8.500 millones, respectivamente, los activos opacos de los bancos franceses son sustancialmente menores.

El persistente interrogante sobre la calidad de su balance no ayuda a los costes de financiación de Deutsche. Un bóno senior no garantizado emitido por el banco rinde unos 80 puntos básicos más que un valor comparable de BNP. En teoría, eso significa que el alemán pagará 8 millones al año más que el francés por cada mil millones de deuda. Pero dado que Deutsche obtuvo un beneficio antes de impuestos de 1.300 millones en 2018 y tiene previsto emitir bonos por un valor de 7.000 millones este año, el aumento es manejable.

Los bancos tienen un amplio margen de maniobra para valorar sus activos de nivel 3, lo que da lugar a discrepancias entre entidades. Esto ha atraído la atención del BCE. Andrea Enria, el nuevo jefe del supervisor bancario de la UE, ha hecho del examen de estos activos una prioridad. Podría ser un dolor de cabeza para Sewing, con sus acciones ya cotizando al 30% del valor contable tangible.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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