Economía lanza las cuentas bancarias gratuitas

Los colectivos más vulnerables podrán acceder a servicios financieros sin coste

La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño.
La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño. EFE

La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, firmará hoy una orden que favorece el acceso de toda la población a los servicios bancarios básicos, como disponer de una cuenta en la que domiciliar ingresos y pagos, tener una tarjeta de débito o realizar retiradas de efectivo en cajeros y transferencias con un coste máximo de 36 euros al año, según ha declarado hoy en la Cadena SER.

El Ministerio de Economía sacará además hoy a consulta pública un real decreto que va más allá de la orden ministerial, al establecer que los colectivos vulnerables o en riesgo de exclusión social puedan acceder a una cuenta de pago básica de forma gratuita. Para determinar si un ciudadano se encuentra en situación de vulnerabilidad se evaluará la renta y el número de miembros de la unidad familiar utilizando el Indicador de Rentas de Efectos Múltiples (IPREM), en línea con lo previsto para la asistencia jurídica gratuita. Las personas que ganen menos de dos veces el IPREM (cuantía que equivale a unos 13.000 euros) podrán disponer de una cuenta sin ningún coste. 

Así, para todo el mundo, se establecerá una comisión máxima de 3 euros mensuales, lo que supone un abaratamiento respecto al coste medio de este servicio en la actualidad, como se acordó en el borrador de la norma el pasado 18 de julio. El precio será, por lo tanto, de un máximo de 36 euros anuales e incluirá además un elevado número de extras

La norma, creada a partir de una directiva europea de julio de 2014, tiene como gran misión evitar la exclusión financiera. Los bancos no podrán imponer precios a su antojo para expulsar a los clientes menos rentables. Este importe cubrirá todos los servicios de la cuenta.

La AEB avisa de que el precio establecido es inferior a lo que cuesta el servicio

Desde la Asociación Española de Banca (AEB) estiman que el precio máximo establecido es inferior al coste de la operación del servicio y añaden que "en España es masivo el acceso de la población a servicios financieros con precios en general un 60% inferiores a la media europea". A juicio de la AEB, la normativa europea no pretende que tengan acceso a una cuenta bancaria básica las personas que pueden abrir una cuenta bancaria ordinaria ni tampoco pretende que las entidades ofrezcan este producto a pérdida". Con todo, la asociación señala que "los bancos siempre han estado a favor de precios máximos de servicios para personas necesitadas, estableciendo baremos claros".

Los clientes podrán utilizar las sucursales para ingresar o retirar dinero –determinadas entidades disponen de cuentas sin coste pero condicionadas a que no se pise la oficina–, dispondrán de tarjeta de débito, podrán sacar dinero sin coste adicional en cajeros y podrán realizar hasta 120 operaciones de pago –léanse, transferencias o recibos– anuales dentro de la Unión Europea a través de internet o presencialmente. Cuando se supere ese número, las comisiones no podrán ser superiores a las que aplica la entidad de forma habitual.

El banco que ha emitido la tarjeta no cobrará por utilizar sus cajeros ni los de los competidores. Pero si el cajero es de un tercer banco, este podrá pasar la factura a la entidad del cliente y esta, a su vez, podrá repercutirle ese coste al usuario.

Todos los bancos deberán ofrecer una cuenta con esos servicios por ese importe máximo sin exigir ningún tipo de vinculación. Cualquier persona tiene derecho a disponer de una cuenta de pago básica; en la práctica, igual a una clásica pero con un precio tasado.

La normativa establece que el banco podrá denegar la apertura en caso de que “el cliente ya sea titular en España de una cuenta en un proveedor de servicios de pago que le permita realizar los servicios contemplados”. Pero en la práctica todos los ciudadanos podrán contar con una cuenta de este tipo, según fuentes financieras, que añaden que la normativa puede tener un efecto nocivo sobre el modelo de negocio de algunas entidades. Una parte de ellas ofrece comisiones cero a cambio de vinculación, como la domiciliación de la nómina, recibos o contratación de productos adicionales.

Desde una entidad financiera señalan que se forzará la prestación de servicios a un precio que puede que no cubra los costes, lo que dañaría la rentabilidad. Una parte de las grandes entidades españoles dispone de una amplia red de oficinas y cajeros. CaixaBank es el banco que más cajeros tiene, alrededor de 9.000, junto con Bankia y BMN (más de 6.000), Santander (5.000) y Sabadell (más de 3.000), según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

No se fijará ninguna limitación para otras operaciones como la retirada de efectivo o los pagos con tarjeta de débito, añaden. Además, se regulará el traspaso de cuentas entre entidades para que sea más sencillo y gratuito, se establecen los requisitos adicionales que han de cumplir los sitios web de comparación de cuentas de pago.

De esta forma, según ha avanzado Calviño en una entrevista en la Cadena SER, se completa la transposición de una directiva comunitaria sobre cuentas de pago, que se había incorporado a la normativa española en su mayor parte a finales de 2017.

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