Las regiones acentúan la rebaja de impuestos en año electoral

El REAF advierte de una creciente "competencia fiscal a la baja" entre las regiones y de que el alza de las cotizaciones minará la recaudación por IRPF

De izquierda a derecha: Luis del Amo, secretario técnico del REAF-CGE; Jesús Sanmartín, presidente del REAF-CGE; Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas de España; María José Portillo, miembro del REAF-CGE y colaboradora de este estudio; y Rubén Gimeno, director del Servicio de Estudios del REAF-CGE.
De izquierda a derecha: Luis del Amo, secretario técnico del REAF-CGE; Jesús Sanmartín, presidente del REAF-CGE; Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas de España; María José Portillo, miembro del REAF-CGE y colaboradora de este estudio; y Rubén Gimeno, director del Servicio de Estudios del REAF-CGE.

Los impuestos son la principal palanca de ingresos de los gobiernos pero también un atractivo reclamo electoral cuando se avecinan elecciones. Los comicios autonómicos, locales y europeos del próximo 26 de mayo son un ejemplo claro ante el que se ha acentuado la creciente “competencia fiscal a la baja” en la que han incurrido las comunidades autónomas, según expuso este martes el presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), Jesús Sanmartín.

Un caso claro es el impuesto de Sucesiones y Donaciones, que ha sido rebajado por cinco comunidades autónomas en 2019, según recoge el Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral, presentado este martes por Sanmartin en el Consejo General de Economistas. Se trata de Madrid, Canarias, Cantabria y Aragón que en algunos casos ilustran la nueva tendencia de ampliar la bonificación del impuesto más allá de los familiares más directos, hasta alcanzar a tíos políticos y sobrinos.

Madrid, donde prácticamente no se aplica el impuesto entre herederos directos (hijos, padres y cónyuges), lo acaba de bonificar al 15% para hermanos, al 10% para tíos y sobrinos, y al 100% para donaciones en metálico de hasta 250.000 euros en el caso de herederos de primero y segundo grado de consanguinidad que destinen el legado a comprar una vivienda o crear una empresa.

Cantabria eleva del 90% al 100% la bonificación del impuesto en sucesiones y donaciones para padres, hijos, adoptados y cónyuges, o al 90% en el caso de tíos, sobrinos o extraños que sean tutores del finado.

Aragón aumenta la reducción de sucesiones hasta 500.000 euros, hasta 15.000 euros para los hermanos y amplía las bonificaciones. Canarias, por su parte, amplía la bonificación de sucesiones del 99.9% a tíos y sobrinos.

Aunque Sucesiones ya apenas se abona entre padres, hijos y cónyuges en Madrid, Canarias, Cantabria, Murcia o La Rioja, fuerzas como el PP ponen sobre la mesa electoral su completa eliminación. En Andalucía, donde antes de las elecciones de 2018 ya se bonificó con fuerza, el nuevo presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, aseveró este martes en la Cope que eliminará Sucesiones esta primavera.

El alza de las cotizaciones mina la recaudación por IRPF

El Gobierno aprobó por decreto en el último Consejo de Ministros de 2018 una subida del 7% en las bases máximas de cotización, hasta los 52.250 euros anuales, por las que empresas y trabajadores pagan a la Seguridad Social. Un efecto secundario de esta medida es que, al elevar la parte del salario que se destina a contribuir con el sistema se minora la parte sujeta a la tributación del IRPF. Así, Hacienda recibirá menos este año de las rentas altas aunque, si se tiene en cuenta el pago a la Seguridad Social, las arcas públicas ingresarán más. Así, un contribuyente madrileño que cobre 52.250 euros anuales, o más, aportará 105,71 euros menos a Hacienda este año que en 2018, ilustra Luis del Amo, secretario técnico del registro de asesores fiscales REAF.

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