Hacienda

Montero estudia inyectar fondos adicionales a las comunidades vía decreto

La ministra de Hacienda no renuncia a impulsar sus Presupuestos tras las elecciones

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha defendido hoy el proyecto de Presupuestos Generales de 2019 que impulsó, pero que fue tumbando en el Congreso de los Diputados, y avanza que el PSOE defenderá esas mismas cuentas tras las elecciones.  "No renunciamos a que este presupuesto pueda ver la luz tras las elecciones", ha dicho, advirtiendo en todo caso que el Gobierno mantendrá su agenda social hasta el final de la legislatura aunque hay que hubiera preferido que quedara congelado tras convocar comicios para el 28 de abril. Montero ha intervenido esta mañana en un desayuno informativo organizado por Europa Press.

De momento, Montero ha anunciado que estudia actualizar las entregas a cuenta a las Comunidades Autónomas para inyectarles fondos adicionales a falta de unos Presupuestos Generales del Estado para 2019.  La cifra, en todo caso, deberá se ajustada desde la aportación prevista en el proyecto de cuentas dado que se pierden los nuevos ingresos fiscales o el mes extra de IVA pendiente de abonar desde 2017. La medida, bajo estudio, sería impulsada por decreto ley pero no en el Consejo de Ministros de este viernes sino en uno posterior, ha matizado Montero.

Además, ha avanzado, el Ejecutivo impulsará por vía real decreto ley, y buscando el consenso del Parlamento para su convalidación, medidas dirigidas a mejorar las condiciones del mercado laboral reforzando el diálogo social y con iniciativas en contra de la desigualdad de género.

En todo caso, Montero ha aseverado que el impacto económico de estas medidas afectará a la Seguridad Social pero se verá compensado con el alza del salario mínimo interprofesional hasta los 900 euros o la subida de las bases de cotización que se impulsaron por decreto en enero.

Por tanto, ha dicho, el déficit del Estado acabará el año en el entorno del 2,2%-2,4% que ya se comunicó a Bruselas para el caso de que se prorrogaran las cuentas de 2018, frente al 1,3% comprometido o el 1,8% que aspiraba a lograr aprobar el Gobierno.

El recorte no irá más allá, en todo caso, ha admitido Montero, ya que no se pueden impulsar medidas fiscales por decreto lo que impedirá al Gobierno lanzar los nuevos impuestos (tasa Google y Tobin) o la reforma tributaria que habían ideado. De otra parte, de momento se mantiene la prórroga de las suspensión del impuesto de generación eléctrica (conocido como el del 7%) para abaratar la luz. Su futuro se decidirá en marzo, al concluir el plazo suspensión previsto.

La ministra ha defendido que todas las medias planteadas -extender el subsidio para desempleados a mayores de 52 años, alargar el permiso de paternidad, suavizar la reforma laboral del PP o controlar la diferencia de sueldo entre hombres y mujeres- son "medidas urgentes" que cumplen los requisitos para se presentados por real decreto ley o llevar ante la Diputación Permanente del Parlamento tras la disolución de las Cortes prevista para la próxima semana.

En todo caso, Montero se ha mostrado confiada en que tras los comicios del 28 de abril pueda formarse con rapidez un Gobierno capaz de impulsar las cuentas públicas con toda la batería de medidas sociales y fiscales que viene defendiendo el Ejecutivo de Pedro Sánchez.

 El clima político

Montero ha defendido el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2019 que tumbó el Congreso y ha criticado que PP y Ciudadanos votaran en su contra, alegando que eran una cesión al secesionismo catalán, mientras que los independentistas hacían lo propio al exigir que el diálogo abierto para reconducir la crisis territorial incluyera una referéndum de autodeterminación.

"Los Presupuestos Generales no eran ninguna moneda de cambio", ha aseverado la ministra de Hacienda, argumentando que con su voto en contra "PP, Cs y nacionalistas han renunciado a hacer política útil para los ciudadanos" centrándose en fomentar una escalada de crispación que solo responde a sus intereses partidistas.

La ministra ha expuesto que esta actitud, junto con las políticas de austeridad a ultranza que defendieron gobiernos anteriores -y que asegura han debilitado el ascensor social del país- han provocado una peligrosa "desafección" de los ciudadanos y el auge de los populismos.

"La ola de extrema derecha ha llegado a España", ha advertido, defendiendo que todas las fuerzas demócratas deberían combatir y aislar los discursos homófonos, machistas y racistas. Por eso, Montero ha criticado que Cs anuncie que no pactará con el PSOE tras las elecciones cuando acaba de hacerlo con VOX en Andalucía.

Montero también ha criticado que Podemos no aprobara las recomendaciones de consenso del Pacto de Toledo acordadas por el resto de partidos y aunque asevera que el Ejecutivo mantiene su esperanza en un acuerdo de última hora asume que será ya complicado. Otro tanto ocurre con el paquete de medidas sobre alquileres que el Gobierno impulsó por decreto y Podemos tumbó, reclamando más alcance, y que Montero avanza que se tratará de reimpulsaar antes del fin de la legislatura pero con escaso margen de actuación ya.

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