Telecom Italia envía las señales adecuadas

Sus posibles acuerdos con Vodafone y Open Fiber para compartir infraestructuras son lógicos dada la recesión del país y la creciente competencia

Luigi Gubitosi, consejero delegado de Telecom Italia.
Luigi Gubitosi, consejero delegado de Telecom Italia.

El jefe de Telecom Italia, Luigi Gubitosi, está enviando las señales correctas. El consejero delegado de la teleco, que fue seleccionado como consejero el año pasado por el inversor activista estadounidense Elliott Management, busca reducir costes compartiendo infraestructura móvil y de línea fija con sus rivales Vodafone y Open Fiber. Con la economía italiana técnicamente en recesión y la competencia en aumento, es una estrategia sensata. También hará más difícil para el accionista Vivendi recuperar el control del consejo de administración en una junta de accionistas el mes que viene.

Gubitosi no pierde tiempo en tratar de ganarse a los inversores. Al dar a conocer su plan estratégico apenas tres meses después de reemplazar a su predecesor, Amos Genish, dijo el jueves que las conversaciones con Vodafone podrían conducir a una fusión total entre las torres del grupo británico y el grupo de postes cotizado Inwit, que es propiedad en un 60% de Telecom Italia, de cara al despliegue del 5G.

Más importante aún, la compañía italiana de telecomunicaciones dijo que estaba estudiando una combinación de redes con Open Fiber, que está desplegando una red de líneas fijas de alta calidad en Italia.

Compartir infraestructura permitiría a Telecom Italia reducir los gastos de capital por debajo del objetivo anual del plan de 3.000 millones de euros. Esto debería ayudarle a reducir la deuda por debajo de los 22.000 millones de euros previstos para 2021. La reducción de costes también ayudaría a compensar el impacto de la ralentización de los ingresos italianos, en parte consecuencia de la entrada agresiva en el mercado del operador de telefonía móvil francés Iliad. Y la unión de fuerzas con Open Fiber reduciría la competencia.

Dado el contexto, Vivendi podría tener dificultades para atacar el plan de Gubitosi en la junta de accionistas del 29 de marzo que ha convocado en un intento de recuperar el control del consejo de administración.

El inversor francés, el mayor de Telecom Italia con una participación del 24%, quiere sustituir a cinco consejeros nombrados por Elliott –que posee el 10%–, aunque no a Gubitosi. Pero los inversores pueden ser reacios a hacer algo que socave la estrategia del nuevo CEO y los acuerdos que se están llevando a cabo actualmente.

Dicho esto, la estrategia de Gubitosi tiene un lado positivo para Vivendi. El CEO se abstuvo de pedir la separación y venta total de la red de líneas fijas de Telecom Italia, algo que el fondo de cobertura de Paul Singer ha estado defendiendo desde que se convirtió en el segundo accionista más grande del grupo hace un año, pero el grupo de medios de comunicación de Vincent Bolloré se ha opuesto.

Y la combinación de infraestructuras dejaría a Vivendi con una participación en una empresa de redes más grande. Quién sabe, la gran batalla de Italia en la sala de juntas podría terminar con victoria para todas las partes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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