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El Banco de España reclama la eliminación de barreras para crear una banca paneuropea

Urge a la creación de un Sistema Europeo de Seguro de Depósitos plenamente mutualizado.

Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España
Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España

Las fusiones paneuropeas aún no son posibles, pero deberían eliminarse ya las barreras que las impiden. Este es uno de los mensajes que ha lanzado hoy el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, aprovechando la presentación de un informe sobre la Unión Bancaria en Europea realizado por PwC. El gobernador ha advertido de que en Europa siguen existiendo "barreras" que impiden "una verdadera banca paneuropea", y ha asegurado
que eliminar los obstáculos "es fundamental" para lograr una mayor diversificación de los riesgos. "Apenas se han producido procesos de integración en Europa", ha alertado.  

A través de la creación de bancos transfronterizos se permitiría mejorar la capacidad de estabilización frente a perturbaciones y, a su vez, debilitar el vínculo entre el riesgo soberano y el riesgo bancario, ha explicado. Y ha citado entre las dificultades existentes para llevar a cabo una fusión entre entidades de diferentes países europeos las "especifidades nacionales" regulatorias que se incorporan en ocasiones al trasponer directivas comunitarias, el propio hecho de que la regulación "no reconoce" los beneficios de la diversificación que facilitaría la actividad en un mercado europeo y que en "muchos países" persisten amplios segmentos del mercado bancario "que se encuentran al abrigo de la competencia".

El gobernador ha recordado que, aunque dentro de la Unión Bancaria ya se han puesto en marcha el Mecanismo Unico de Supervisión (MUS) y el Mecanismo Unico de Resolución, todavía se debe ahondar en la creación de un respaldo financiero común para el Fondo Único de Resolución.

La puesta en marcha de este respaldo financiero, actualmente prevista para 2024, "se podría anticipar al año 2020 si se estima que se han realizado suficientes avances en la reducción del riesgo bancario", ha afirmado, y ha abogado por crear un Sistema Europeo de Seguro de Depósitos plenamente mutualizado.

"En mi opinión, resulta difícil creer que, sin este pilar, tanto el MUS como el Mecanismo Único de Resolución puedan garantizar de forma creíble la misma protección a todos los depositantes del área del euro", y "generar así la confianza suficiente para reducir el riesgo de retiradas
masivas de depósitos y la consiguiente fragmentación financiera en situaciones de crisis severas", ha declarado. Para añadir que, según un informe del BCE, un sistema plenamente mutualizado de depósitos de un tamaño relativamente limitado, del 0,8% de los depósitos garantizados, podría ser suficiente para afrontar situaciones de crisis severas como la observada entre 2007 y 2009. 

Este tercer pilar contribuiría a la estabilidad financiera y permitiría resolver el "problema de asimetría" que supone una supervisión común, frente a una responsabilidad última de los sistemas
nacionales de seguro de depósitos. "Hemos avanzado mucho pero queda mucho por recorrer, lo que queda por hacer es importante, quizá no tanto en un momento de expansión económica,
pero en un momento de desaceleración lo podemos echar de menos y puede generar cierta inestabilidad en el área euro", ha indicado el gobernador.

En su intervención, también ha hecho referencia a la digitalización y ha reconocido que aunque promete grandes beneficios tanto para consumidores, como para entidades, existen retos para los reguladores, que deben mantener terrenos de juego iguales.

A iguales riesgos, iguales requerimientos, ha advertido, y ha reconocido la falta de coordinación que existe con otros reguladores no bancarios.

Además, ha indicado que en este nuevo contexto competitivo, en el que se facilita la circulación de los datos relativos a transacciones de pagos, es importante que las entidades den los pasos necesarios para garantizar la seguridad y la privacidad de la información que se comparte.

Al respecto ha abogado por que aspectos como la gobernanza de los datos o el tratamiento diferenciado en función de su naturaleza o la delimitación de dónde acaba el dato de los individuos sean cuestiones que se aborden de forma conjunta en la Unión Europea, y no de forma
fragmentada, con diferencias a escala nacional.

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