España sigue acaparando la atención de los inversores

España puso en duda su seguridad jurídica en los últimos años con las modificaciones realizadas en su política de remuneración de la energía verde

El foro Spain Investors Day celebra esta semana en Madrid su novena cumbre para poner en contacto a las empresas españolas, los administradores de la política económica y los inversores nativos e internacionales. A juzgar por la asistencia de fondos de inversión, firmas de capital riesgo, family offices o consultoras empresariales, con fuerte presencia de capital foráneo la mayoría de ellas, España mantiene un destacado atractivo para los negocios, dado que a la estabilización de sus finanzas públicas añade la fortaleza de su crecimiento, que todavía este año será superior al europeo. Si en los últimos años se ha producido una efervescencia de la inversión por parte de fondos extranjeros en actividad inmobiliaria, logística o proyectos de biomedicina, los inversores siguen buscando oportunidades en otras actividades emergentes como la generación y comercialización de energía verde o las relacionadas con la distribución comercial y la tecnología.

Precisamente ayer, el Gobierno, por boca de su titular de Transición Ecológica, Teresa Ribera, sedujo a los inversores con un plan de unos 200.000 millones de euros de inversión en los próximos años para culminar la transformación del modelo energético español, decididamente volcado hacia los objetivos medioambientales acordados en la Unión Europea. España puso en duda su seguridad jurídica en los últimos años con las modificaciones realizadas en su política de remuneración de la energía verde, que supuso una retahíla de recursos ante organismos judiciales y de arbitraje internacional. Tal escollo parece hacerse superado y los fondos exteriores vuelven a poner el foco en este tipo de inversiones para atender la transición energética.

Pero el abanico de posibilidades para los inversores es mucho más amplio. Además de apostar por las empresas ya cotizadas que tienen excelentes perspectivas en sus negocios, pueden encontrar una buena partida de compañías que quieren capturar con su salida a Bolsa financiación para hacer frente a sus planes de crecimiento. Si 2018 ha sido un año muy limitado para las salidas a Bolsa, este puede ser el que lance al parqué a sociedades de sectores como la banca, la alimentación, la actividad inmobiliaria, la energética o la de moda. Los fantasmas políticos que en los años pasados han condicionado las decisiones de los inversores (populismo, conflicto de Cataluña, inestabilidad política, etcétera) parecen tener cada vez menos presión sobre el dinero, y los obstáculos externos, aunque siguen sin estar despejados, acaparan cada vez menos atención de los fondos. La presencia de inversores en el Spain Investors Day así lo constata.

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